El régimen de reducción de productos para la piel

Rachel Strugatz
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Durante años, los "skinfluencers" (influentes de la piel) adoptaron las famosas rutinas de diez pasos de la industria de belleza coreana; ahora los expertos respaldan lo contrario. (Fatinha Ramos/The New York Times).
Durante años, los "skinfluencers" (influentes de la piel) adoptaron las famosas rutinas de diez pasos de la industria de belleza coreana; ahora los expertos respaldan lo contrario. (Fatinha Ramos/The New York Times).

Cuando Jodie Naglie se mudó a la casa de sus padres en el condado de Orange, California, para ponerse en cuarentena en la primavera de este año, lo primero que hizo fue mejorar su colección de productos para el cuidado de la piel.

Con la inyección de dinero que recibió después de dejar un apartamento en San Francisco, Naglie, de 27 años, gerente de administración en una agencia publicitaria, por fin pudo permitirse comprar los productos recomendados por los influentes que se hicieron famosos en TikTok durante la pandemia, como Charlotte Parler y What’s on Vi’s Face.

Pronto, Naglie añadió un segundo limpiador, un exfoliante con betahidroxiácidos, un ácido hialurónico, un suero de vitamina C, un suero hidratante con niacinamida y retinol. Su rutina de dos pasos se cuadruplicó.

Su piel lució impecable durante un par de días y luego comenzó la irritación. Abandonó su nuevo régimen con la misma velocidad con la que lo había comenzado, y empezó a aplicar solo un hidratante durante diez días antes de reconstruir una rutina simplificada. Ahora usa un limpiador, un solo suero y un humectante.

“Parecía que había una cantidad abrumadora de cosas que necesitaba para preparar mi piel… y tenía que empezar a hacerlo de inmediato”, afirmó Naglie. Se sintió presionada a usar retinoides, vitamina C, niacinamida y otros ingredientes de moda que se supone que desvanecen las manchas y previenen las arrugas y la piel flácida.

Por eso April Gargiulo, fundadora de la marca de cuidado de la piel Vintner’s Daughter, solo vende dos productos, un hidratante a base de agua y un suero a base de aceite. Combinados, contienen todos los ingredientes que por lo general se obtienen de una multitud de productos, señaló Gargiulo. Recomienda usar ambos, junto con un protector solar y nada más.

Ellen Marmur, cirujana dermatóloga y fundadora de MMSkincare, fabrica tres sueros: uno para la mañana, otro para la noche y otro que puedes usar en cualquier momento. La simplicidad siempre ha sido la base de Clinique, que introdujo su Sistema de 3 Pasos en 1968: un limpiador, un tónico y ese icónico humectante amarillo. Sigue siendo un éxito de ventas hasta la fecha.

Son la antítesis de las marcas de belleza coreanas que arrasaron en Estados Unidos hace varios años y que hicieron que la aplicación de diez productos para el cuidado de la piel antes de acostarse fuera algo aceptable.

Influentes en YouTube, Instagram y ahora TikTok hicieron videos acerca de sus extensas rutinas, en su mayoría con productos que recibieron gratuitamente o por los que recibieron un pago a cambio de promoverlos. Muchos espectadores quedaron cautivados por estas rutinas maximalistas, desde la limpieza (y luego otra limpieza) hasta las suaves palmaditas con un aceite facial, el gran final.

Es un gran teatro, pero resulta que es probable que la mayoría de la gente no necesite la mitad de las cosas que usa. Los médicos y expertos en belleza aseguran que muchos de los productos que llenan el tocador del baño (el segundo limpiador, el tónico, la esencia, los exfoliantes, la crema para el cuello y, sí, incluso la crema para ojos) por lo general no solucionan los problemas que dicen solucionar.

“El 95 por ciento de las personas están usando demasiados productos”, señaló Heather Rogers, dermatóloga y fundadora de Doctor Rogers Restore, una línea de cuatro productos para el cuidado de la piel (uno de ellos es un bálsamo curativo multiusos). “En realidad está provocando que tu piel se irrite, envejezca y no te da los resultados que promete”.

Rogers, Marmur y Gargiulo no fabrican (ni usan) crema para ojos, una gran generadora de ingresos porque viene en un frasquito que cuesta lo mismo o más que el humectante que contiene.

A menudo, la crema para ojos no es muy distinta de la crema facial, de acuerdo con Marisa Plescia, química cosmética de los Laboratorios Internacionales Bell e investigadora de NakedPoppy, una tienda de belleza en línea. (Ella señaló que hay excepciones con ingredientes especializados como la cafeína, que no se encuentran en una crema facial).

“Solo uso manteca de cacao, que cuesta 3,59 dólares en CVS y funciona bien”, comentó Roxanne Brown, diseñadora de modas en Nueva York. “Tengo amigas que literalmente compran todos los productos, y dicen: ‘Mi piel se está volviendo loca’”.

Muchas de sus amistades tuvieron una experiencia similar a la de Naglie: cuantos más productos usaban para el cuidado de la piel, más problemas tenían. “Necesitas productos para solucionar lo que ocasionan otros productos”, dijo Brown.

Parte de la culpa la tiene una combinación de los influentes con cutis terso y radiante, que dependen de rutinas elaboradas para atraer vistas, y las marcas, que se ven presionadas a presentar una cantidad determinada de productos nuevos al año (para cumplir con los objetivos de ventas).

Por otro lado, la pandemia no evitó la acumulación de productos. El interés en el autocuidado se disparó y las personas sintonizaron más tutoriales de cuidado de la piel, pues estaban atrapadas en casa y listas para experimentar. Los seguidores buscaban conseguir los cutis perfectos que los miraban desde la pantalla.

“Los consumidores compran productos porque piensan que lucirán como los influentes en redes sociales”, afirmó Plescia, quien agregó que los influentes bien podrían estar usando Botox o láseres. “Su piel ya se ve impecable. Es puro espectáculo”.

En cambio, dijo, el enfoque debería concentrarse en resultados realistas. Los productos que combinan varios pasos de cuidado de la piel con altos niveles de ingredientes activos podrían llamar la atención de las mujeres que disponen de poco tiempo, poco dinero o ambos. La crema y la loción facial Doctor Rogers Restore están pensadas para ser usadas como cremas para los ojos, y los sueros de MMSkincare, de 85 dólares cada uno, se usan también como hidratantes.

Esto, junto con una tendencia hacia la simplicidad, está cambiando la forma en que percibimos el cuidado de la piel. Muchas personas están reevaluando lo que su cutis necesita (menos productos), así como muchos en la industria de la moda están repensando sus adicciones. Siempre habrá un consumidor que ansíe el ritual de una larga rutina de cuidado de la piel (y uno con aversión a repetir sus atuendos), pero las marcas están empezando a atender las necesidades de compradores cada vez más minimalistas.

“No significa que los consumidores regresen a usar un solo producto”, señaló Michelle Freyre, directora general de marcas globales de Clinique. “Regresarán a las rutinas más simples. Todo ese comportamiento, comprar todo lo que un influente te dice, los 20.000 productos… va a suceder cada vez con menor frecuencia”.

This article originally appeared in The New York Times.

© 2020 The New York Times Company