El nuevo récord por coronavirus que inquieta a Alemania y la sorpresiva queja del marido de Merkel

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Un centro de testeos rápidos gratuitos en Berlín
JOHN MACDOUGALL

BERLÍN.- Una nueva ola de coronavirus sin precedentes -una situación “dramática” según la canciller Angela Merkel- sigue batiendo récords en Alemania. La incidencia de nuevos contagios en siete días volvió a marcar un máximo histórico hoy al registrar 399,8 casos por cada 100.000 habitantes, informó el Instituto Robert Koch (RKI).

Hace un mes, esta cifra se encontraba en 100. Pero los casos se dispararon en poco tiempo, lo que impulsó el promedio a 312,4 hace una semana, y a 386,5 ayer.

Las autoridades sanitarias noticiaron al RKI 45.326 nuevos contagios de coronavirus en las últimas 24 horas, un valor diario que la semana pasada se encontraba en 32.048 positivos.

Las personas que llevan máscaras faciales hacen una cola de 700 metros para vacunarse en la Filarmónica del Elba 
en la ciudad de Hamburgo, en el norte de Alemania, el 22 de noviembre de 2021, ya que se ha abierto un centro de vacunación en medio de una oleada de infecciones durante la pandemia de coronavirus (Covid-19) en curso
MORRIS MAC MATZEN


Las personas que llevan máscaras faciales hacen una cola de 700 metros para vacunarse en la Filarmónica del Elba en la ciudad de Hamburgo, en el norte de Alemania, el 22 de noviembre de 2021, ya que se ha abierto un centro de vacunación en medio de una oleada de infecciones durante la pandemia de coronavirus (Covid-19) en curso (MORRIS MAC MATZEN/)

La queja del esposo de Merkel

Por su parte, el esposo de la canciller alemana, Angela Merkel, Joachim Sauer, rompió el martes con su reserva habitual para lamentar la “pereza” de los alemanes que se resisten a vacunarse contra el Covid-19.

”Es sorprendente que un tercio de la población no siga los conocimientos científicos. Esto se debe en parte a una cierta pereza y a la comodidad de los alemanes”, estima el investigador en física cuántica en una entrevista al diario italiano La Repubblica, retomada por su socio alemán Die Welt.

”El otro grupo está formado por personas que siguen una convicción personal, una especie de reacción ideológica a lo que consideran una dictadura de la vacunación”, lamentó, precisando que “esto se aplica a todos los niveles educativos, incluidos los académicos, los médicos y los científicos”.

Consultado sobre el actual “rechazo de los conocimientos científicos”, Sauer considera que “esta actitud ha existido probablemente siempre en algunas personas, pero nunca ha sido tan evidente como ahora. Sin embargo, en la actualidad estamos asistiendo a un gran éxito de la ciencia”, dijo el físico, que evita por lo general cualquier toma de posición pública fuera de su campo de competencia científica.

”Nadie hubiera apostado a que tendríamos una vacuna en tan poco tiempo. Fue un milagro”, dijo Sauer, cuando faltan pocos días para la salida de la cancillería de Angela Merkel tras 16 años en el poder en Alemania. ”Pero, paradójicamente, el resultado obtenido en un año para el Covid-19 no se ha alcanzado en 30 años de investigación científica sobre el medio ambiente, aunque todavía no vemos la solución al problema”, añade. Para él, “la ciencia es importante y sería bueno que más jóvenes se consagraran a ella”.

Tanto en Alemania como en la vecina Austria, la tasa de vacunación es inferior al 70%, es decir, inferior a la de otros países europeos como Francia, donde alcanza 75%.

¿Vacunación obligatoria?

Los expertos en Salud atribuyen el repunte de los contagios a las bajas tasas de vacunación. Alemania cuenta con apenas el 68% de su población completamente inmunizada, uno de los peores registros de inmunización en toda Europa.

Además, hasta ahora solo el 7,5% de los adultos alemanes han recibido sus dosis de refuerzo y los niños todavía no están autorizados para darse la inyección.

No obstante, el ministro de Salud en funciones, Jens Spahn, consideró que debatir sobre una vacunación obligatoria contra el coronavirus es inadecuado en estos momentos dada la seriedad de la situación sanitaria.

“No resuelve nuestro agudo problema actual”, señaló el funcionario. “No vamos a romper esta ola (de contagios) con la vacunación obligatoria. El efecto llegaría demasiado tarde. Ahora debemos reducir los contactos y actuar unidos desde el plano estatal. Por eso no sé si toda la energía que estamos destinando a este debate está bien concentrada en este momento”.

Varios lancets de los estados federados se han pronunciado recientemente a favor de la introducción de esta medida, pero Spahn se ha mostrado escéptico. “Es una cuestión de libertad y responsabilidad”, argumentó, apuntando que existe una obligación moral y social de vacunarse y que la obligatoriedad de la medida podría tensionar la relación entre el Estado y el ciudadano.

Según el experto en derecho constitucional Ulrich Battis, de la Universidad Humboldt de Berlín, tal obligación general de vacunación contra el coronavirus estaría amparada por la Ley Fundamental -la Constitución- alemana.

El ministro alemán de Salud, Jens Spahn, informa a los medios sobre la campaña de vacunación contra el coronavirus y la pandemia de COVID-19, en Berlín, Alemania, el lunes 22 de noviembre de 2021.
El ministro alemán de Salud, Jens Spahn, informa a los medios sobre la campaña de vacunación contra el coronavirus y la pandemia de COVID-19, en Berlín, Alemania, el lunes 22 de noviembre de 2021.


El ministro alemán de Salud, Jens Spahn, informa a los medios sobre la campaña de vacunación contra el coronavirus y la pandemia de COVID-19, en Berlín, Alemania, el lunes 22 de noviembre de 2021.

Vacunar a los ciudadanos de forma preventiva contra el coronavirus está contemplado en el artículo 2 de la Ley Fundamental, que estipula la protección de la vida de otras personas”, detalló Battis. “El derecho fundamental a la integridad física, que también establece el artículo 2, tiene que pasar a un segundo plano”.

El profesor de derecho Franz Mayer, de la ciudad de Bielefeld, también considera que la vacunación obligatoria es “fundamentalmente compatible con la Constitución”.

”Depende de las buenas razones y luego de la proporcionalidad. En principio, la libertad del individuo termina cuando la libertad y la salud de los demás están en peligro, como es el caso si la campaña de vacunación no tiene éxito”, señaló Mayer a la red editorial RND.

Agencia DPA

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