No me quites la Navidad, ¡que necesito ternura y paz! | Opinión

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Apuesto a que esta tierna gráfica te resulta confortante, te comunica paz. Esa paz que nos arrebatan a diario todo eso de que la inflación aumenta, los suministros decaen, los asaltos aumentan, los ómicrones amagan, esto, lo otro, ¡y tanto más!

Si ya logré alterar tu precaria paz interior no sigas leyendo y vuelve tu mirada al Nacimiento. Se trata de una foto magistral (original a colores) del ábside de la preciosa capilla franciscana situada en el llamado del Campo de los Pastores, muy cerca de Belén. Se la agradecemos a Dennis Jarvis, que la ha puesto gentilmente a la disposición de todos en Wikimedia Commons. Resuma gozosa, tierna y luminosa paz. Frutos benditos de la celebración de Navidad que nos siguen saboteando sistemáticamente los socios mancomunados de Herodes LLC.

Ya apenas queda una empresa que se atreva a felicitarnos las Navidades. ¡Y eso que no somos parte de la Unión Europea! La crema de su burocracia pasaba un memorándum oficial a su membresía señalando la práctica como ofensiva e improcedente. Por lo visto los bautizados —que todavía suman cerca del 80% de la población de la UE— no cuentan. Que la celebración de la Navidad fuera por siglos el más popular y entrañable de todos los festejos desde Siberia hasta Gibraltar y desde Groenlandia hasta Grecia, ¡tampoco cuenta!

Las cordilleras de guirnaldas, villancicos, aguinaldos, turrones, reuniones familiares y regalos navideños con que dos billones de bautizados contribuimos ayer y seguimos contribuyendo hoy al bienestar económico y espiritual de la humanidad con nuestras Navidades, ¡tampoco cuenta! ¿Para qué seguir? Para las prepotentes corporaciones de comunicación que cada vez nos dictan con mayor impaciencia cómo pensar, hablar y actuar, Jesús es persona non-grata y celebrar su nacimiento de muy mal gusto. ¿Incompatibilidad de principios? Sí, ¡radical!

Pero bendito sea Dios que todavía quedan reductos de solidaridad y lucidez como la Redacción de el Nuevo Herald que nos alegra publicando otro año más una diáfana gráfica del Nacimiento de Jesús en Belén de Judá. Los que nos gozamos de reconocerle como el Alfa y Omega de todo cuanto existe, sonreímos emocionados. Jesús, Hijo de María Virgen, sigue alegrándonos con su luminosa presencia.

Quisiera decir tanto más, pero mejor desisto y les obsequio este risueño Villancico de Rafael Alberti: El perro ladra contento / alrededor de la cuna / pero el jefe de la tuna / le dice: “Cállate, perro, / que no podemos cantar”. /// Y al perro, ¡qué más le da! / El perro llegó primero / y también quiere cantar. / “Que me dejes, venga ya. / También yo tengo derecho / a ladrar, digo, a cantar”.

Más este que titula “Villancico del Estornudo”: Como está la noche fría / por un rayito de luz / estornuda San José. / María dice: ¡Jesús! / Y el niño contesta: ¿Qué?

¿Qué? ¡Feliz Navidad, amigos!

El autor es un sacerdote de Belen Jesuit Preparatory School.

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