Quinceañera hizo sesión de fotos en la famosa casa narcosatánica de Matamoros

·3  min de lectura
Foto: Cortesía Carmen Colmenero, Coordinadora de Eventos.
Foto: Cortesía Carmen Colmenero, Coordinadora de Eventos.

Un quinceañera eligió una peculiar vivienda para ser el escenario de su sesión fotográfica. La casa se encuentra en la colonia Jardín, en Matamoros, Tamaulipas, actualmente se encuentra abandonada y en ruinas, sin embargo, en la década de 1980 los miembros de la banda conocida como ‘los narcosatánicos’ la usaron para hacer rituales con los restos de sus víctimas.

La joven se llama Yaretzi y tanto la sesión de fotos como la organización de toda su celebración corrió a cargo de la coordinadora de eventos Carmen Colmenero, que fue quien compartió en redes sociales los videos y fotos de la fiesta.

La quinceañera ha llamado mucho la atención pues, contrario a lo que se suele ver en XV Años, en los que las jóvenes usan vestidos de colores vivos como rosa, lila, azul y rojo, ella eligió uno de color negro.

En la grabación se puede ver a Yaretzi parada frente a la vivienda que perteneció a Adolfo Constanzo, mejor conocido como “el Padrino de Matamoros”, y luego en el interior de la vivienda, la cual ya se encuentra en ruinas y está completamente cubierta de grafiti.

No fue el único lugar en donde Yaretzi posó, pues también se le ve en otros lugares como un jardín, las vías del tren, otras viviendas.

En TikTok la publicación ha recibido varios comentarios en los que felicitan a la quinceañera por lo original de su vestido y de la locación que uso para su sesión: “que precioso vestido”, “está muy hermosa y muy fuera de lo común, felicidades”, “eso es tan hardcore, es bueno ver a gente que se anima a no ser parte del rebaño”.

¿Quiénes fueron ‘los narcosatánicos’?

Adolfo Constanzo nació en Estados Unidos, su madre le enseñó la santería y el culto al Palo Mayombe. Comenzó a dar servicios de adivinador en Miami, pero luego viajó a Ciudad de México en donde ganó popularidad como lector de tarot.

Después se estableció en Matamoros, en donde comenzó a vender droga para el cártel del Golfo. Ahí también comenzó a realizar rituales en los que incluían sacrificios. Con su fama llegaron los seguidores, una de ellas fue Sara Aldrete, quien luego fue su pareja; Álvaro Darío de León, Alfredo Ríos Galeana, Andrés Caletri, Roberto Malváez y Martín Quintana.

Medios nacionales reportan que uno de sus crímenes más escandalosos fue el del estudiante estadounidense Mark Kilroy, a quien secuestraron en marzo de 1988 y luego lo asesinaron y mutilaron. Esto generó una intensa búsqueda tanto de sus familiares como de las autoridades.

En abril de 1989 la policía arrestó a Serafín Hernández García y a sus acompañantes en Matamoros porque se pasaron un retén policiaco y en su auto hallaron droga.

Cuando fue interrogado confesó que pertenecía a una secta y esto llevó a las autoridades al rancho Santa Elena en Matamoros el cual irrumpieron el 11 de abril de 1989. En su interior encontraron 15 cadáveres a los cuales les habían sacado algunos órganos, supuestamente para hacer pociones con ellos. Entre las víctimas estaba Kilroy.

Adolfo Constanzo y sus cómplices lograron huir y se refugiaron en la Ciudad de México, ahí la policía los encontró en un departamento de la colonia Roma y los abatió, menos a Sara Aldrete, quien aseguró que todo el tiempo estuvo privada de su libertad. Sara permanece en prisión y es autora del libro “Me dicen la narcostánica”.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

Mujer intenta salvarse de asalto con una espectacular maniobra en el Edomex

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.