QAnon y su delirante creencia de que Donald Trump regresará al poder este 4 de marzo

Jesús Del Toro
·6  min de lectura

Donald Trump definitivamente no volverá a la presidencia de Estados Unidos este jueves 4 de marzo.

Trump perdió las elecciones presidenciales de noviembre de 2020, y Joe Biden es el presidente legítimo de Estados Unidos. Las alegaciones de un fraude masivo no han sido probadas y han estado, en realidad, basadas en mentiras y distorsiones, difundidas de modo constante por el propio Trump y su entorno.

Con todo, ello impulsó a seguidores trumpistas a asaltar el Capitolio el pasado 6 de enero y ha dado también combustible a teorías conspirativas que de modo absurdo aún creen que Trump volverá en breve a asumir la presidencia. Por ejemplo, entre los que creen en la teoría conspirativa QAnon se ha esparcido la especie de que este jueves 4 de marzo Trump será investido de nuevo como presidente.

Creyentes de la teoría conspirativa QAnon estuvieron entre quienes marcharon al Capitolio el pasado  6  de enero de 2021, cuando seguidores de Donald Trump irrumpieron en la sede del Congreso de  EEUU. (AP)
Creyentes de la teoría conspirativa QAnon estuvieron entre quienes marcharon al Capitolio el pasado 6 de enero de 2021, cuando seguidores de Donald Trump irrumpieron en la sede del Congreso de EEUU. (AP)

Una falsedad delirante pero que, con todo, muchos creen y que puede incluso motivar nuevos actos hostiles contra la institucionalidad republicana y democrática de Estados Unidos.

QAnon es una teoría conspirativa que plantea, en líneas generales, que un grupo de políticos demócratas, celebridades y otras personas profesa el satanismo, opera redes de prostitución infantil y tiene amplio control sobre el gobierno. Y creen que Trump encabeza la lucha contra esos personajes y que desde la presidencia acabaría con ese grupo y emprendería arrestos e incluso ejecuciones. Todo ello aderezado con otras creencias y posiciones de la derecha radical.

Muchos seguidores de QAnon irrumpieron en el Capitolio con la creencia de que con ello evitarían que Biden fuera certificado como presidente y, con ello, mantendrían a Trump, a quien ven como una suerte de líder elegido, en la Casa Blanca.

Pero cuando Trump dejó el poder el 20 de enero y Biden asumió la presidencia, en cumplimiento con el legítimo resultado electoral y de la Constitución, muchos en QAnon se quedaron en vilo. ¿Es que Trump no era en realidad ese salvador que acabaría con aquel infame grupo? ¿O era QAnon un conjunto de mentiras que cayeron como un castillo de naipes? ¿O es que Trump es en realidad el mandatario y asumirá en consecuencia el poder en breve para continuar la lucha?

Quienes creen en QAnon y otras teorías conspirativas o cultos con frecuencia amoldan la realidad a sus creencias y se niegan a aceptar hechos y evidencias que van en contra de sus postulados. Y en el afán de mantener vivas sus nociones, construyen otras realidades o aluden a cuestiones que, aunque improcedentes, les sirven para apuntalar su derruido edificio.

Un sujeto con una camiseta alusiva a QAnon confronta a policías dentro del Capitolio de EEUU el pasado 6 de enero de 2021. (AP Photo/Manuel Balce Ceneta, File)
Un sujeto con una camiseta alusiva a QAnon confronta a policías dentro del Capitolio de EEUU el pasado 6 de enero de 2021. (AP Photo/Manuel Balce Ceneta, File)

La falsa idea de que Trump tomará posesión de la presidencia estadounidense este 4 de marzo parte de que, hasta 1933, ese era el día en que, cada cuatro años, comenzaba formalmente el periodo presidencial estadounidense. Pero la Enmienda 20 de la Constitución modificó esa fecha, y la movió al 20 de enero para reducir el periodo de transición desde la elección de noviembre anterior hasta el inicio del nuevo mandato presidencial.

Así, en 1933 Franklin D. Roosevelt fue el último presidente en asumir el poder un 4 de marzo, y la siguiente ocasión se dio ya el 20 de enero de 1937, cuando Roosevelt comenzó su segundo mandato.

Por ello, la fecha del 4 de marzo es una mera fantasía, sin sustento legal ni realidad alguna en relación a la investidura de cualquier presidente de 1933 a la fecha, y a ello hay que añadir que en todo caso Trump perdió la elección y no volverá a la Casa Blanca este 4 de marzo ni ningún día, salvo que se postule y gane las elecciones de 2024, algo que aún es una mera especulación.

Pero a los seguidores de QAnon, ansiosos por apuntalar sus febriles teorías, le han dado crédito a la idea del retorno glorioso de Trump este 4 de marzo, una fecha que aún tendría su resonancia, quizá, entre los más trasnochados, recalcitrantes o reaccionarios.

Tanto que, como se informó en The Hill, las autoridades habrían detectado que milicias de ultraderecha al parecer planearon un nuevo asalto contra la sede del Congreso. Ello, cabría suponer, para dar paso al retorno de Trump.

De acuerdo a un comunicado, la Policía del Capitolio ha “obtenido inteligencia que muestra un posible plan de una milicia ya identificada para irrumpir en el Capitolio… Hemos ya hecho las mejoras en seguridad, lo que incluyen el establecimiento de una estructura física y mayor personal para asegurar la protección del Congreso, el público y nuestros oficiales de policía… Nuestro departamento está trabajando consocios locales, estatales y federales para frenar toda amenaza contra el Capitolio. Estamos tomando en serio esta información de inteligencia. Dado a la naturaleza sensible de esta información, no podemos proveer ahora detalles adicionales”.

Y el Departamento de Seguridad Interior y el FBI alertaron que se ha detectado que "extremistas domésticos violentos" y "milicias extremistas violentas" han discutido planes para apoderarse del Capitolio y deshacerse de legisladores demócratas, de acuerdo a la televisora NBC News.

Medios de prensa han indicado que integrantes de milicias de ultraderecha, entre ellos una conocida como los Three Percenters, estarían entre quienes habrían aludido a una nueva irrupción contra el Capitolio.

Jake Angeli, conocido como el 'chamán QAnon'. con sombrero de cuernos, el rostro semidesnudo y  la cara pintada, dentro del Capitollo el pasado 6 de enero de 2021. (AP Photo/Manuel Balce Ceneta)
Jake Angeli, conocido como el 'chamán QAnon'. con sombrero de cuernos, el rostro semidesnudo y la cara pintada, dentro del Capitollo el pasado 6 de enero de 2021. (AP Photo/Manuel Balce Ceneta)

Aunque esa amenaza es, al parecer, creíble, lo cierto es que Trump no retomará al poder el 4 de marzo, y por ello las expectativas de los seguidores de QAnon al respecto quedarán truncadas. Pero ello, con todo, presumiblemente no marcará el fin de esa teoría conspirativa, pues es probable que muchos de sus creyentes formularán nuevas elucubraciones para explicar por qué no sucedió lo que esperaban y plantearán nuevas falacias. Algunos, con todo, se desilusionarán mientras que otros se aferrarán a sus creencias, como ha sucedido con movimientos milenaristas o proféticos en el pasado, y tratarán de mantenerlas vivas con nuevas explicaciones.

Y dado que la sociedad estadounidense se encuentra fuertemente polarizada, con muchos en el entorno republicano aún dando crédito a las distorsiones y manipulaciones de Trump, la ruta de la teoría conspirativa, de las mentiras reiteradas hasta hacerlas convincentes para algunos y la manipulación de esas tendencias en beneficio político-económico de unos pocos continuarán de modo punzante.

Un proceso de reconciliación y concientización a gran escala, y aún incipiente, será necesario no solo para disipar las nociones febriles como QAnon y otras, sino para propiciar el entendimiento y la armonía social, con justicia y respeto para todos, que Estados Unidos necesita considerablemente.