Putin ordena movilización por Ucrania; OTAN califica de "imprudente" la amenaza nuclear

·3  min de lectura

Por Pavel Polityuk y Alessandra Galloni

KIEV/NUEVA YORK, 21 sep (Reuters) - El presidente Vladimir Putin ordenó el miércoles la movilización de Rusia para luchar en Ucrania e hizo una amenaza apenas velada de utilizar armas nucleares, en lo que la OTAN calificó como un acto "imprudente" de desesperación ante la inminente derrota de Moscú.

Los vuelos desde Rusia se agotaron con rapidez tras el anuncio de la primera movilización militar rusa desde la Segunda Guerra Mundial, un dramático cambio de rumbo tras meses en los que Moscú había insistido en que su operación "iba según lo previsto".

Por el momento, la movilización se ha descrito de manera oficial como parcial, incorporando a 300.000 reservistas a lo largo de varios meses, en lugar de una movilización completa que se basaría en lo que el ministro de Defensa ruso calificó como una gran fuerza de reserva de 25 millones de personas.

En un discurso televisado, Putin anunció de forma efectiva sus planes de anexión de cuatro regiones ucranianas, afirmando que Moscú facilitará la celebración de referendos en las regiones ucranianas de Lugansk, Donetsk, Zaporiyia y Jersón sobre su adhesión a Rusia.

Un día antes, funcionarios instalados por Rusia en las cuatro regiones anunciaron planes para esas votaciones, que los países occidentales denunciaron como una farsa.

Putin afirmó, sin pruebas, que funcionarios de los estados miembros de la OTAN habían amenazado con utilizar armas nucleares contra Rusia, y que esta "también dispone de varios medios de destrucción".

"Si la integridad territorial de nuestro país se ve amenazada, utilizaremos todos los medios disponibles para proteger a nuestro pueblo; esto no es un farol", señaló.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, indicó que considera poco probable que Putin use sus armas nucleares, pero que la amenaza demuestra por qué es importante hacerle frente.

"No creo que vaya a utilizar estas armas. No creo que el mundo le permita usar esas armas", dijo Zelenski en declaraciones recogidas por el diario alemán Bild. "Mañana Putin puede decir: 'Además de Ucrania, también queremos una parte de Polonia, de lo contrario usaremos armas nucleares'. No podemos hacer estos compromisos".

En una entrevista con Reuters, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, denunció que la amenaza de Putin de utilizar armas nucleares era una "retórica peligrosa e imprudente".

El plan de movilización demostró "que la guerra no va de acuerdo a sus planes" y quedó claro que el presidente ruso había cometido "un gran error de cálculo", dijo Stoltenberg.

En cuanto a un posible uso de armas nucleares por parte de Rusia, "nos aseguraremos de que no haya malentendidos en Moscú sobre cómo reaccionaremos exactamente", afirmó. "Lo más importante es evitar que eso suceda y es por eso que hemos sido tan claros en nuestras comunicaciones con Rusia sobre consecuencias sin precedentes".

El anuncio de Putin se produjo después de semanas en las que la fuerza de invasión rusa sufrió una serie de derrotas en el noreste de Ucrania, con miles de tropas huyendo de las posiciones de primera línea en el mayor cambio de ritmo desde las primeras semanas de la guerra.

Las fuerzas ucranianas han capturado las principales rutas de suministro que sirven a la línea del frente rusa en el este y dicen que ahora están preparadas para profundizar en el territorio que Moscú había capturado durante meses de duros combates.

El asesor presidencial ucraniano, Mijáilo Podoliak, calificó el discurso de Putin de "llamamiento absolutamente previsible, que parece más bien un intento de justificar su propio fracaso".

"Está claro que la guerra no se está desarrollando según el escenario de Rusia y, por lo tanto, ha requerido que Putin tome decisiones extremadamente impopulares para movilizar y restringir severamente los derechos de la gente", dijo Podoliak a Reuters en un mensaje de texto.

(Reporte de las oficinas de Reuters; escrito por Lincoln Feast, Angus MacSwan y Peter Graff; editado en español por Benjamín Mejías, Tomás Cobos y Carlos Serrano)