Denuncian numerosas infracciones en la votación de la reforma constitucional rusa

Agencia EFE

Moscú, 30 jun (EFE).- La organización rusa Golos, que vela por los derechos de los electores, denunció hoy numerosas irregularidades durante la votación por adelantado de las reformas constitucionales que permitirían al presidente, Vladímir Putin, presentarse a la reelección en 2024.

"No podemos creer en los resultados electorales. El procedimiento elegido no tiene precedentes y no responde ni a los estándares rusos ni a los internacionales", aseguró a Efe Grigori Melkoniants, codirector de Golos.

Melkoniants, cuya organización siempre ha puesto en duda la limpieza de los comicios desde que Putin asumiera el poder en 2000, denunció que el mecanismo de los seis días de votación por adelantado fue elegido para "dificultar" la labor de los observadores electorales independientes.

"Nunca hubo nada igual en Rusia. La presión sobre el votante es mayor y más agresiva", afirmó.

En su opinión, la Comisión Electoral Central (CEC) se excedió en sus funciones al "inventar" dicha votación -del 25 de junio al 1 de julio- con la excusa de evitar aglomeraciones en medio de una pandemia, lo que favorece la "falsificación" de sus resultados.

Recuerda que los rusos no deberían poder votar hasta 30 días después del decreto presidencial, es decir, el 1 de julio, por lo que para hacerlo por adelantado en colegios electorales, como está ocurriendo estos días, debería haber sido aprobada una ley especial.

Además, explicó que cuatro de los siete días de votación fueron laborables, por lo que muchos miembros independientes de comisiones electorales locales no pudieron presenciar y controlar diariamente el proceso de votación.

Golos ha recibido numerosas denuncias sobre presiones a los empleados de empresas y fábricas, donde habrían votado "de 300 a 400 personas al mismo tiempo".

"Nos dicen que los jefes les obligan a votar. Es una atmósfera de presión y falta de libertad, especialmente en empresas que tienen contratos con el Estado. Eso influye en el resultado electoral", precisó.

Tachó de "ilegal" el hecho de que algunos funcionarios vayan casa por casa con la urna en la mano para animar a los rusos, especialmente a los pensionistas, a ejercer su derecho al sufragio.

"Para votar en casa una persona debe solicitarlo. La votación debe ser voluntaria. No se puede presionar u obligar a una persona a votar", recordó.

También alertó de que, pese a que está prohibido hacer campaña, las autoridades, la televisión pública y las comisiones electorales no han dejado de hacer campaña a favor del "sí" a las enmiendas constitucionales.

"Hay una propaganda soterrada. No hay información alternativa. La comisiones han perdido todo el sentido de la vergüenza y hacen campaña. En tales condiciones, la libre expresión de la voluntad popular es imposible", aseveró.

Estima en decenas de millones de rusos los que han votado por adelantado, cuando habitualmente ronda el 10 % del electorado.

"Con tanta infracción y sin respeto a la ley, la votación constitucional no es más que un ritual. Hasta los expertos cercanos al Kremlin están sorprendidos de que las autoridades hayan elegido un procedimiento que no es de fiar", apuntó.

Aparte de la inclusión de Dios, el matrimonio heterosexual y el salario mínimo en la Constitución, el plebiscito es en realidad un referéndum sobre si los rusos quieren que Putin pueda presentarse a la reelección en 2024 y en 2030, algo que le impide la actual Carta Magna, que limita a dos los mandatos presidenciales consecutivos.

"¿Aprueba usted los cambios a la Constitución de la Federación Rusa?", es la pregunta a la que deben responder los votantes.

Según los sondeos oficialistas, más de dos tercios de los rusos apoyan la reforma constitucional, aunque, según el independiente Centro Levada, la diferencia es de 44 % contra 33 %

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