Putin fue a la boda de una ministra austríaca, bailó con ella y generó revuelo

LA NACION

BERLÍN (Reuters).- No todo es trabajo para el presidente ruso, Vladimir Putin. Antes de su viaje a Alemania, donde se reunió hoy con Angela Merkel para hablar sobre los conflictos en Ucrania y Siria, así como el proyecto de gasoducto Nord Stream 2, que ha irritado al gobierno estadounidense, el mandatario hizo una parada en una viña austriaca para asistir a la boda de la Ministra de Relaciones Exteriores de Austria , Karin Kneissl.

La ministra austríaca se casó hoy con el empresario Wolfgang Meilinger en Gamlitz, cerca de la frontera con Eslovenia. El líder ruso fue uno de los centenares de invitados que asistieron, aunque, claro, no pasó desapercibido. No solo por las fotos en las que se lo ve bailando con la novia, sino también por su regalo de casamiento.

Putin llegó en un automóvil con un ramo de flores en manos y acompañado, según la prensa austríaca, por un grupo de cantantes cosacos contratados para darle una serenata a los recién casados, el particular regalo del presidente ruso a los recién casados.

Las fotografías mostraron a la novia, vestida con un largo "dirndl", el traje típico austríaco femenino, sonriendo mientras bailaba y conversaba con Putin.

Críticas

Pero el invitado estrella generó algunas críticas dentro y fuera de Austria por su "visita relámpago", particularmente porque la Unión Europea está en desacuerdo con Rusia por su anexión de la región de Crimea en Ucrania y otros asuntos.

No ha habido informes de que Kneissl, experta en Medio Oriente sin afiliación política, tenga una amistad particularmente estrecha con Putin. Pero ella fue designada en el cargo por el ultraderechista Partido de la Libertad de Austria (FPO, por sus siglas en alemán), que mantiene un acuerdo de cooperación con el partido oficialista rusoo, Rusia Unida.

Heinz-Christian Strache, líder de FPO y vicecanciller, ha expresado su apoyo a Rusia y pedido que se levanten las sanciones contra Moscú.

"Realmente le deseo lo mejor para su boda, pero me hubiese gustado que por interés nacional hubiese evitado las irritaciones internacionales que lamentablemente ya ha causado por invitar al presidente ruso", declaró Andreas Schieder, portavoz del opositor Partido Socialista Austríaco, en un comunicado.