Pulseada final en una elección con un claro favorito en Uruguay

Nelson Fernández

MONTEVIDEO.- Silencio en la calle, pero ruido en "las redes" de contactos telefónicos con mensajes que se reproducen una y otra vez. Veda publicitaria en los medios, pero ásperos debates en Twitter. Candidatos que aprovechan que el calendario electoral no permite actos y reponen energías en sus casas, pero militantes que no paran de ofrecer listas para la votación de mañana.

Así llega Uruguay a una elección histórica, con la tensión que genera una pulseada entre una coalición que va por su cuarto gobierno consecutivo y otra alianza partidaria que quiere poner punto final a ese ciclo, presentado como "era progresista".

El Frente Amplio, que gobierna desde 1990 en Montevideo y desde 2005 en todo el país, confía en un milagro que le permita recuperar confianza en las urnas, y entre otros factores apela a una llegada masiva de votantes que viven en la Argentina.

Para facilitar esa movida, realizaron un acto político y festival de música popular con miles de entradas vendidas en el estadio de ciclismo que está frente al histórico Estadio Centenario, en el que habló el candidato presidencial Daniel Martínez y cantaron las murgas de mayor arraigo. Toda la recaudación fue destinada a pagar los pasajes de los que estuvieron dispuestos a cruzar el río y votar por el Frente.

El gobierno considera que en la Argentina viven unos 200.000 uruguayos y la dirigencia del Frente Amplio espera que al menos unos 20.000 votantes crucen para sufragar.

El candidato opositor Luis Lacalle Pou está confiado en su estrategia de armar una coalición amplia de cinco partidos. Uno de los socios de esa coalición "multicolor", el exjefe del Ejército Guido Manini Ríos (Cabildo Abierto) divulgó en redes sociales un video con su mensaje para miembros de las Fuerzas Armadas en el que llamó a votar por Lacalle Pou.

"En estos días vemos que aquellos que desde el gobierno sistemáticamente han atacado a la institución armada hoy les piden su voto (?) Prometen mejoras que nunca implementarán. En definitiva se burlan una vez más de quienes visten el uniforme de nuestra patria. A ellos, esta vez, los soldados les contestamos que ya los conocemos", dijo Manini.

Este militar fue ascendido a general en el gobierno de Mujica y también en esa administración fue designado comandante en jefe del Ejército, pero en el gobierno siguiente, presidido por Tabaré Vázquez, fue crítico del impulso a un impuesto a retirados militares y a una reforma del régimen jubilatorio castrense.

Su pronunciamiento de ayer fue criticado por los frentistas en redes sociales. Lo mismo pasó con un mensaje de una revista de retirados militares, que se hizo circular por redes telefónicas por militantes frentistas, para advertir a los uruguayos que no pueden votar por un proyecto político que tiene el apoyo de esos oficiales retirados.

Como contracara, el Ministerio del Interior divulgó un discurso del jefe de Policía de Montevideo, Ricardo Pérez, en el que defiende logros del gobierno del Frente Amplio, como contraste con lo sucedido en otros períodos anteriores. "Es necesario repasar y revisar el pasado, para ver y valorar el presente", dijo Pérez.

En medio de la veda, la Justicia dictó el cierre de fronteras para un fuerte empresario local al que juzgan por una maniobra contra el banco del Estado, y el tema pegó en la campaña porque era el propietario de una industria pesquera que había pagado la banda presidencial que José "Pepe" Mujica usó el día que asumió como Jefe del Estado.

Martínez, por el Frente Amplio, y Lacalle Pou, por el Partido Nacional, con el apoyo de los partidos Colorado, Cabildo Abierto, Independiente y De la Gente, llegan a la elección de mañana con una sensación generalizada de comicios definidos.