Pulse reveló la importancia de ser bilingüe y diversos en Orlando

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El domingo 12 de junio de 2016, Orlando despertó a una tragedia: Pulse.

En las horas siguientes, Nancy Rosado recuerda cómo algunos hispanos llegaban a hospitales buscando a seres queridos y la barrera del idioma empeoró la peor de las situaciones.

Cuando se leían los nombres, dice Rosado, los familiares no sabían “si eso significaban que estaban vivos o si estaban muertos”, dijo. “Es un momento tan horrible para nuestra historia”, recuerdó la líder comunitaria.

La falta de servicios en español se hizo evidente, especialmente porque “no había suficiente personal hispano para comunicar la peor de las noticias a familiares de víctimas, no había organizaciones dedicadas a recursos hispanos y, por más que odio decirlo, fue como si hubiesen descubierto América y de repente dijeron ‘Ah, aquí hay hispanos y hay hispanos que no hablan inglés”, dijo.

Expolicía del 9-11, respondió a las necesidades de español tras Pulse

Retirada de la policía de Nueva York, anteriormente experimentó otra tragedia, los atentados del 9-11 en la Gran Manzana. “Por eso creo que cuando sucedió Pulse, ese botoncito de atender situaciones de emergencia me hizo clic”, dijo Rosado. En esta ocasión, también sintió la situación más de cerca. “Eran miembros de la comunidad LGBTQ+ y eran mayormente hispanos, dos cosas que me identifican a mí como ser humano”, sostuvo.

Rosado reconoce que nadie podría haber estado listo para enfrentar una situación así, pero “el problema es que nunca fue considerado como algo necesario y no es hasta Pulse que aquí se ha comenzado a abrir más espacios para hispanos. Ahora estamos preparados, al menos en papel, y esperemos a que nunca tengamos que enfrentar una situación similar”, dijo.

Neema Bahrami, quien era el mánager en turno en Pulse, recordó cómo esos sábados eran sagrados para la comunidad latina. “Yo no soy hispano, pero desde que comencé mi carrera en la industria de los eventos y la organización de actividades como estas, entendí que es importante ser diversos. El generar espacios para todos, incluyendo los hispanos, es imprescindible, especialmente en una ciudad como Orlando”, dijo.

Desde que ocurrió Pulse, Bahrami dice que ha visto como los líderes locales y entidades han trabajado para lograr tener equipos de trabajo diversos. Es importante que continuemos en esta lucha, porque todos merecemos tener espacios que nos entiendan, donde nos puedan atender como merecemos, y si hablarles español es parte de lo que los hace sentir bien, entonces, hay que hacerlo”, dijo.

“Tenemos que ser la voz de esos ángeles”

Asimismo, Yolie Cintrón, quien también está retirada en Orlando, dice que desde ese momento en que vio que “la mayoría de nuestros muertos y nuestras víctimas eran hispanos, supe que tenía que hacer algo. Cuando vi que algunos estaban desesperados por no tener información en español, eso fue algo que me dijo ‘basta ya de que nos vean como iguales’”, sostuvo.

Entre sus primeras movidas fue el organizar eventos de donación de sangre para los heridos. “Muchos me decían por qué irme a hacer eso y no ayudar con los que estaban muriendo y mi respuesta fue que tenía que hacer lo que pudiera por los que todavía estaban vivos”, dijo con la voz entrecortada.

También logró organizar una actividad en la ciudad de Kissimmee, “porque en ese momento no es como hoy que ahora todo se hace igual que en Orlando. En aquel momento como que se les olvidó que muchos de los que jangueaban en Orlando no eran residentes de Orlando sino de Kissimmee y otras áreas. No podemos olvidarnos de esos que están fuera de ese circulo de Orlando”, dijo.

Para Cintrón, esta tragedia también la marcó pues “soy mujer, pero soy gay y soy una mujer gay mayor, de 58 años, y la discriminación es mayor”, dijo. “Ahora me dedico en cuerpo y alma a continuar abriendo espacios, a hacer que ya no sea una lucha sino algo que es parte de nuestra vida cotidiana”, dijo.

“Que no se olvide lo que sucedió en esa discoteca. Esto no es algo para recordar el 12 de junio nada más. Tenemos que ser la voz de esos ángeles”, añadió.

En las semanas que siguieron la tragedia de Pulse, Luis Martínez Alicea, quien trabaja en la oficina del alcalde de la ciudad de Orlando, tuvo que poner a un lado su dolor para impulsar la respuesta de entidades hispanas en apoyo a la comunidad LGBTQ+.

“Nos tocó ayudar a los nuestros”

Este se destacó en el equipo de manejo de emergencias de comunicaciones de la Ciudad al gestionar las consultas de los medios locales, nacionales e internacionales y al proporcionar información actualizada en español a la comunidad hispana.

“Los que hablábamos español tuvimos que ponernos manos a la obra”, dijo. “Nos tocó ayudar a los nuestros y desde entonces batallar porque esas ayudas estén disponibles siempre”, dijo.

Honran sus nombres, en español

Asimismo, Nancy Álvarez recordó en una entrevista reciente con El Sentinel Orlando que durante sus transmisiones en vivo tuvo que buscar personas que pudieran hablar español, especialmente al momento de pronunciar correctamente los nombres de víctimas hispanas y puertorriqueñas, que conformaban la mayoría de los 49 fallecimientos. “Fue horrible y tener que pensar que dentro de ese dolor había gente desinformada y sufriendo por saber qué había pasado, aproveché que me podían escuchar y pedimos ayuda”, dijo.

Álvarez, cuya voz fue instrumental tanto en los noticieros que conduce como en vigilias y eventos para la sanación conjunta de la comunidad, ha continuado abogando por recursos en español. Lo hizo durante la pandemia del coronavirus, y lo hace ahora con su segmento diario en WFTV, los Breves del 9.

Voces hispanas y servicios en Orlando

En Florida Central las agencias gubernamentales han trabajado para ampliar sus servicios para las comunidades diversas que componen la zona. Han diversificado su personal para incluir personal bilingüe.

En el caso del Departamento de la Policía de Orlando, el jefe de policía es un latino que ha podido dirigirse a la población hispana, en su idioma. Orlando Rolón discutió recientemente sus experiencias, así como las experiencias vividas por los oficiales de OPD durante la respuesta al ataque en Pulse y tras la tragedia.“Nadie hubiera adivinado en nuestro departamento que experimentaríamos algo así”, dijo Rolón quien comenzó su carrera como agente de la policía en 1992 y laboraba como jefe adjunto (deputy chief) de la agencia al momento de la masacre.

Dos años más tarde, en 2018, fue nombrado jefe de OPD, el primer oficial puertorriqueño en asumir el mando de la agencia.Entre los programas relacionados a la seguridad que surgieron justo antes o después de Pulse enfocados en las comunidades LGBTQ+ e hispanas de Orlando mencionó LGBTQ+ Safe Places donde negocios pueden inscribirse voluntariamente para ser un espacio seguro donde personas de la comunidad puedan acudir a reportar crímenes y ser conectados con un agente de la OPD.

Este programa en particular estaba en proceso pocos días antes de que ocurriera la tragedia de Pulse. Sin embargo, se implementó oficialmente 6 meses después, según datos de la OPD.

“Un incidente tan lamentable como el ocurrido en el club Pulse, generó muchos cambios positivos en nuestra comunidad, incluido la apertura en la mentalidad de organizaciones, iglesias y negocios hacia la comunidad LGBTQ+ creando alianzas, servicios, recursos y grupos de apoyo LGBTQ+”, añadió Martínez Alicea.

Recalcó que además motivó la creación de varias organizaciones, algunas centradas en la comunidad Latinx y la comunidad inmigrante entre las que destacó el Contigo Fund que ofrece subvenciones a organizaciones sin fines de lucro que brindan servicios y programas para sanar, educar y apoyar a las comunidades afectadas por la tragedia, particularmente a personas LGBTQ+, Latinx, inmigrantes y minorías de Florida Central.

También mencionó y QLatinx, una organización de justicia racial, social y de género fundada en respuesta al tiroteo para fomentar el avance y empoderamiento de la comunidad LGBTQ+ Latinx de Florida Central.

Marucci Guzmán, directora ejecutiva de Latino Leadership, recalcó que su entidad sin fines de lucro siempre ha tenido como norte servir a todos los hispanos en la ciudad. “A raíz de la tragedia de Pulse estábamos en estado de shock. No podíamos imaginar que un acto sin sentido pudiera cobrar tantas vidas; justo en nuestro patio trasero”, lamentó.

Como reacción, recordó cómo “Noel Poyo, exdirector ejecutivo de NALCAB, se acercó desde Texas para ofrecer su apoyo. Nos unimos para formar el Fondo Comunitario One Pulse para ayudar a las familias y sobrevivientes”. Cinco años después “todavía lamentamos esas vidas inocentes perdidas. Latino Leadership continúa brindando servicios muy necesarios para nuestra comunidad, principalmente, los servicios de salud mental gratuitos a través de Clínica Mi Salud, una clínica sin costo para personas sin seguro. A menudo no nos damos cuenta del dolor que llevamos hasta que se convierte en una carga demasiado pesada para llevar”, dijo.

Similarmente, la Hispanic Federation, con sede en Nueva York, lanzó el Proyecto Somos Orlando, que brindó servicios integrales de vivienda, empleo y salud mental durante varios años a las víctimas de la tragedia de Pulse y sus familias.

Ese paso cimentó las iniciativas de la irganización sin fines de lucro que desde entonces cuenta con un espacio permanente en Florida Central, para todos los hispanos. “No podemos olvidar que el 90 por ciento de los muertos y heridos en la tragedia de Pulse eran de ascendencia latina y LGBTQ +, al menos la mitad de ellos eran puertorriqueños. Cualquier recuerdo de la tragedia de PULSE debe honrar y reconocer igualmente las vidas latinas perdidas y el impacto en nuestras comunidades latinas, además del impacto en las vidas y comunidades LGBTQ + “, dijo Frankie Miranda, presidente y director ejecutivo de Hispanic Federation.

“No solo debemos recordar y reconocer la totalidad de las identidades y vidas de las víctimas, sino que también debemos seguir invirtiendo en las personas más directamente afectadas por esta tragedia. Mientras conmemoramos las vidas perdidas y cambiadas para siempre en el quinto aniversario del tiroteo en Pulse, la Federación Hispana mantiene su compromiso de trabajar con grupos latinx y LGBTQIA + para unirnos y exigir el fin de la doble epidemia de violencia armada y odio que impacta nuestras comunidades“.

El efecto Pulse en Kissimmee y Osceola

Más al sur de Orlando existen pocas agencias dedicadas exclusivamente a hispanos y a la comunidad LGBTQ+ latina en el condado de Osceola y la ciudad de Kissimmee. En 2018, The Center, abrió su primera oficina en Kissimmee con servicios en español para la comunidad LGBTQ+, “mayormente en respuesta a la tragedia en Pulse”, dijo Tommi Pritchett, directora de desarrollo de The Center.

La oficina ubicada en el 17 W. Monument Avenue cuenta con personal hispano para proveer servicios que incluyen salud mental, vacunación contra la COVID-19 y grupos de apoyo a jóvenes y personas mayores.

Por su parte, Melissa Zayas Moreno, portavoz de la ciudad de Kissimmee dijo a El Sentinel Orlando que a lo largo de los años han visto un aumento en la población hispana por lo que “proporcionamos nuestra comunicación en los idiomas inglés y español”.“La ciudad de Kissimmee brinda una variedad de servicios municipales para servir mejor a nuestros electores que provienen de diferentes orígenes. Aaunque no ofrecemos específicamente servicios hispanos, tenemos personal bilingüe en nuestra ciudad para ayudar mejor a los residentes y visitantes de otros países que buscan asistencia. También trabajamos con agencias asociadas para orientar mejor a los residentes según sus necesidades”, añadió Zayas Moreno.

“Esto de la falta de español me tocó mi último nervio. Ahora estamos más organizados, tenemos Del Ambiente para nuestra comunidad LGBTQ+ latina, y seguimos la lucha, un día a la vez”, finalizó Rosado.

*Jennifer A. Marcial Ocasio es editora de El Sentinel Orlando. Para contactarla escribe a jmarcial@orlandosentinel.com.

*Ingrid Cotto es reportera de El Sentinel Orlando. Para contactarla escribe a icotto@orlandosentinel.com.