Puerto Rico se declara en bancarrota tras demandas por no pago de 70.000 mln dlr en bonos

Por Nick Brown
Puerto Rico's Governor Ricardo Rossello (L) addresses the audience during a meeting of the Financial Oversight and Management Board for Puerto Rico at the Convention Center in San Juan, Puerto Rico March 31, 2017. Picture taken March 31, 2017. REUTERS/Alvin Baez - RTX356BC

Por Nick Brown

3 mayo (Reuters) - La junta financiera que supervisa las cuentas de Puerto Rico se acogió el miércoles a la protección de una ley de reestructuración de deuda aprobada el año pasado, conocida como PROMESA, en la mayor bancarrota de la historia del mercado de bonos municipales de Estados Unidos.

El anuncio se realiza un día después de que varios importantes acreedores demandaron al estado asociado de Estados Unidos y a su gobernador, Ricardo Rosselló, por el no pago de bonos de la isla por 70.000 millones de dólares.

La solicitud fue presentada bajo el capítulo III de la ley PROMESA que activa un proceso de reestructuración similar a la protección legal por bancarrota de Estados Unidos, ya que Puerto Rico no puede acogerse a la legislación tradicional del país por su condición de territorio asociado.

El caso fue presentado ante una corte de distrito estadounidense en Puerto Rico.

El proceso permitirá que Puerto Rico cuente con la capacidad legal de imponer drásticos descuentos a los retornos de los acreedores, pero también podría espantar a los inversores y prolongar la falta de acceso de la isla a los mercados de deuda.

"El gobernador necesitaba mostrar que su principal lealtad se encuentra con los ciudadanos de Puerto Rico y esa fue la justificación para la declaración", dijo David Tawil, cuyo fondo, Maglan Capital, tuvo deuda portorriqueña pero la vendió.

"No estoy seguro si los tenedores de bonos van a recibir un mejor trato o si recuperarán la inversión con esta medida", aseveró.

El procedimiento legal no implica que las negociaciones para lograr una reestructuración de consenso deban detenerse, dijo el gobernador en un comunicado emitido el miércoles. "Espero que el procedimiento del Gobierno bajo el capítulo 3 acelere el proceso de negociación", agregó.

El plan fiscal de Rossello para la isla, aprobado en marzo por la junta supervisora, prevé que Puerto Rico pagará sólo 800 millones de dólares al año en deuda, menos de una cuarta parte de lo que debe. La bajísima cifra molestó a los acreedores y las negociaciones en para una reestructuración fracasaron.

Además de la gigantesca deuda, Puerto Rico sufre por una tasa de pobreza de un 45 por ciento, una cada vez menor población y un desempleo que duplica al de Estados Unidos.

(Escrito por Nick Brown; reporte adicional de Jonathan Stempel; Editado en español por Marion Giraldo)