Trump y Estados Unidos se 'adueñan' de los recursos naturales del espacio

La Casa Blanca ha puesto en su punto de mira los recursos lunares, cosa que llevaría a los Estados Unidos a establecer una presencia humana en la luna a largo plazo.

No es la primera vez que se habla de esta minería asteroide, la actividad que según algunos desencadenará la próxima fiebre del oro. Algunas empresas, y Luxemburgo, ya se subieron al carro de la minería espacial abriendo la puerta a grandes posibilidades, pero también a inmensos retos. ¿Podrían los asteroides convertirse en una futura fuente de recursos? Trump lo ve muy claro. 

El presidente de Estados Unidos ha firmado una orden ejecutiva para la explotación de los recursos naturales más allá del planeta. Esta orden enfatiza que el país norteamericano no ven el espacio exterior como propiedad común global y se abre el camino para la minería fuera de la Tierra sin necesidad de un acuerdo internacional que lo avale.

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Ilustración 3D de una colonia espacial de minería de asteroides con una arquitectura de panal de megaestructura, para fondos de exploración espacial. Foto: Getty Images.

La reciente orden establece una política estadounidense que enfatiza que el régimen regulatorio actual, en particular el Tratado del Espacio Exterior de 1967, permite el uso de tales recursos.

Esta idea de explotación de recursos no es nada nuevo para Estados Unidos y no es la primera vez que se tantea esta iniciativa en el gobierno. La orden para “fomentar el apoyo internacional para la recuperación y el uso de los recursos espaciales" ha estado en tramitación durante un año y fue impulsada para aclarar la posición de EEUU durante las negociaciones con socios internacionales para el avance del programa Artemis de la NASA, un esfuerzo por colocar astronautas en la superficie lunar en 2024 y desarrollar una presencia continua allí.

Además, la norma recuerda que EEUU no forma parte del Tratado de la Luna, que al igual que otras naciones importantes de la navegación espacial que han desarrollado misiones tripuladas, EEUU no firmó este acuerdo 1979 que rige las actividades de los Estados en la Luna y otros cuerpos celestes.

El Tratado de la Luna declara que la Luna debe ser utilizada para el beneficio común de toda la comunidad internacional siempre y cuando el uso no sea científico. Se busca regular las actividades para que esta no se convierta en una fuente de conflicto entre Estados.

Los objetivos que persigue EEUU

Donald Trump considera esta jurisdicción como un fallido intento de restringir la libre empresa y actúa por libre aprobando una ley que permite explícitamente y oficialmente a las empresas y ciudadanos estadounidenses usar los recursos de la luna y los asteroides.

Estados Unidos persigue varios  objetivos: devolver a los humanos a la luna y poder viajar a Marte y la recuperación y el uso de recursos espaciales como el agua y ciertos minerales. Esto permitiría alentar el desarrollo comercial del espacio.

 Con esta aprobación por parte del Congreso sobre un proyecto de ley que permite a las compañías estadounidenses poseer y vender materiales que extraen del espacio ultraterrestre, la minería espacial recibe un gran impulso y establece una base firme para un posible próximo negocio.

La Casa Blanca se ve con derecho a participar en esta exploración comercial, conforme lo establece la última ley. El espacio exterior es un dominio legal y físicamente único de la actividad humana, ¿es lícito que Estados Unidos no lo vea como el bien común global que representa?

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