El proyecto que le daría un nuevo destino a Ku, el mítico boliche de Pinamar

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En el complejo hoy funciona un juego de escape
Tomás Cuesta

PINAMAR (De un enviado especial).— “Cada vez que lo veo se me pianta un lagrimón”, dice Gustavo Palmer, uno de los exsocios minoritarios de Ku en Pinamar, el complejo de boliches más grande de la Argentina, que llegó a albergar a más de 8000 personas por noche y que atrajo a la política y al espectáculo en la década del 90 y a principios de los 2000.

La última vez que abrió como discoteca fue en 2016. El complejo tenía otro boliche, El Alma. Uno pasaba música electrónica. El otro, latina. De Carlos Menem Jr. a Florencia Kirchner, de Moria Casán a Charly García, Ku era lugar de convocatoria para celebrities e hijos de la política.

Una de las pistas del Complejo KU, en Pinamar, a las cuatro de la mañana
Una de las pistas del Complejo KU, en Pinamar, a las cuatro de la mañana


Una de las pistas del Complejo KU, en Pinamar, a las cuatro de la mañana

“A mí me llamaban y me decían: cuidámelos”, recuerda Palmer. Hoy, en Ku funciona una sala de escape, un juego que en pandemia se vio afectado pero este 2022 reabrió sus puertas. No parece muy redituable en términos de costo/beneficio. El predio tiene 4000 metros cuadrados y pertenece a Energy Group, una empresa cuya cara visible —aunque dice que no es el dueño sino el representante— es el abogado Víctor Stinfale.

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Stinfale es penalista y reconocido en el mundo de los tribunales por sus conexiones y por sus defendidos. Tuvo como clientes al exlíder de la barra de Boca, José Barrita; al jefe de la “Superbanda”, Luis “El Gordo” Valor; y al traficante de armas sirio Monzer Al Kassar, entre otros. Nunca le esquivó a la polémica. Tampoco a la cárcel. Estuvo 70 días preso en la causa de Time Warp, acusado de haber facilitado la venta de drogas durante el megafestival de música electrónica que, en 2016, le costó la vida a cinco jóvenes. Pero luego fue liberado y sobreseído. La jueza María Elena Capuchetti consideró que no había ninguna prueba sobre la acusación original de la fiscalía.

El abogado se dedica también al negocio de los energizantes y a gerenciar o representar discotecas. Ahora, es la cara detrás de este proyecto en Pinamar.

Ku y El Alma convertidos en un juego de escape hoy
Tomás Cuesta


Ku y El Alma convertidos en un juego de escape hoy (Tomás Cuesta/)

El grupo presentó un proyecto en la Municipalidad de Pinamar para construir allí un hotel all inclusive con salida al mar: sería el primero de estas características en la costa argentina. LA NACION pudo acceder a los renders, aunque los interlocutores de Energy prefieren no hacerlos públicos por ahora.

Es un complejo que respeta en cierta forma la lógica de “abanico”: dos edificios abiertos con una pileta en el centro y bajada a la arena. Cerca, a pocos metros, está Boutique, el parador playero y discoteca que nació tras la “muerte” de Ku.

Emblema de la noche

En Energy mantendrían Boutique. Es que se ha convertido en uno de los emblemas de la noche de Pinamar. Con la salida gradual de la pandemia de coronavirus tiene gran poder de convocatoria.

“El proyecto tiene todo el potencial para reconvertir una zona muy dañada y quedada en el tiempo de la ciudad, va en línea con lo que hemos trabajado en estos años”, dice a LA NACION el intendente Martín Yeza.

Leo Tetaz, uno de los encargados del proyecto, confía en que se pueda destrabar pronto la autorización para comenzar a construir. La zona que rodea a Ku está prácticamente abandonada.

El exboliche está en una zona que no se renueva desde hace años
Tomás Cuesta


El exboliche está en una zona que no se renueva desde hace años (Tomás Cuesta/)

Tetaz estuvo 27 años a cargo de la seguridad en la puerta del boliche y cree que el proyecto puede ser una buena oportunidad de revivir una parte de la ciudad. “Hasta la gente está de acuerdo”, precisa.

Si consiguen la autorización, ejecutar el proyecto llevaría al menos dos años y una inversión millonaria. La idea no es nueva y hay, evidentemente, algo que la traba. En 2018, LA NACION ya había publicado los rumores sobre la iniciativa. Ahora hay renders y el entusiasmo del propio municipio.

La misma frase que dijeron en aquel entonces la repiten ahora: “Hay que ver cómo están las condiciones del país para construir”, afirman en el grupo. Parece un tira y afloje para destrabar algunas autorizaciones necesarias para el empujón final. Hay quienes creen que eso podría ocurrir a fin de este mes.²²

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