Las provincias llegan a esta elección mejor que en la de 2019

Cada vez más empleados en el sector público de las provincias
Cada vez más empleados en el sector público de las provincias

CÓRDOBA.- En líneas generales y con los datos disponibles -la Ley de Responsabilidad Fiscal duerme-, las finanzas provinciales llegan mejor a este elección de lo que estuvieron en 2019, antes de la presidencial. La diferencia más importante está en los aportes de la Nación: hoy las transferencias de capital están muy por encima de aquel año. En el propio gabinete de Alberto Fernández reconocen que la obra pública es uno de los ejes de la campaña.

A 2019 se llegó con una crisis económica que comenzó el año anterior y recrudeció después de la derrota de Juntos por el Cambio en las PASO. A estas internas abiertas de septiembre se llega con el impacto de la pandemia y la cuarentena en la economía.

Alejandro Pegoraro, director de Politikon Chaco, señala que las provincias llegan a las elecciones con “un margen de caja que es notablemente superior al de 2019”, cuando la gran mayoría terminó el segundo semestre con déficit financieros y primarios, por arrastre del estallido de la crisis en 2018.

La situación se explica porque, por un lado, hay un importante crecimiento de los recursos (tanto nacionales como de recaudación provincial propia) y, por el otro, un “evidente ajuste del gasto”, específicamente en el gasto corriente: “El recorte en el gasto salarial es notorio: en ninguno de los 12 distritos con datos publicados ese ítem le ganó a la inflación”, dice el experto.

Desde la consultora Aerarium apuntan que el gasto salarial acumulado a junio de 2021 en el consolidado de las 24 jurisdicciones representa el 86% de lo que era en 2019 en términos reales, mostrando una contracción de 14 puntos porcentuales. No es lo mismo en todas: sólo tres provincias tienen una expansión en la comparación entre los dos años (Santiago del Estero, Corrientes y Misiones); en el resto hay una caída real.

Sólo 13 distritos cumplieron con la presentación de sus números fiscales correspondientes al primer semestre. De esos, Catamarca registra déficit primario y financiero. El resto tiene superávit en ambas casillas (CABA, Chaco, Córdoba, Entre Ríos, Formosa, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, Santa Cruz y Tucumán).

Otras siete jurisdicciones que entregaron los números del primer trimestre (tienen hasta el 30 de septiembre para completar los datos). Sí incumplen la ley Buenos Aires, Corrientes, Misiones, y Santiago del Estero. San Luis y La Pampa no adhirieron a la norma y no publican datos.

En 2019, cuando fueron las elecciones nacionales y con todas las jurisdicciones con números cerrados, cuatro tuvieron déficit primario (Río Negro, Tucumán, Chubut y Santa Fe); con rojo financiero quedaron Buenos Aires, Chubut, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, Mendoza, Neuquén, Río Negro y Santa Fe).

Gastos e ingresos

En la comparación de gastos entre el primer semestre de este año e igual período de 2020 (la pandemia pegó de lleno en tres de los seis meses) el resultado es que la CABA aumentó 40,5% las partidas para cubrir erogaciones corrientes y 29,4% las de capital; Catamarca muestra 50,7% y 310%, respectivamente; Chaco, 38,3% y 245,3%; Córdoba, 39,7% y 165,9%; Entre Ríos, 39,5% y 84,8%; Formosa, 49,5% y 112,4%; Mendoza, 33,6% y 144,9%; Neuquén, 32,9% y 32,6%; Río Negro 50,6% y una caída de 2,8% en partidas de capital; Salta, 49,3% y 98,2%; San Juan, 44,3% y 28,5%, Tucumán, 41,1% y 325,5% y Santa Cruz, 51,4% y cayó 45,1% el de capital.

Los gastos corrientes subieron en todos los casos menos que la inflación anual acumulada, lo que muestra un ajuste por ese lado, donde el pago al personal es el factor más importante. En un año electoral, la inversión real directa (obra pública) registra saltos de envergadura en todos los casos menos en Río Negro, con una baja en la comparación interanual.

Si esa misma comparación se hace entre el primer semestre de 2019 y el de 2018, las alzas de los gastos corrientes se mueven entre 33% y 59,6% (en promedio por arriba del mismo período de este año) y los de capital van desde caídas de 14,4% hasta subas de 130,8% (por debajo de los valores actuales).

Las transferencias de capital (para obras públicas) de la Nación son más altas que en 2019.
Las transferencias de capital (para obras públicas) de la Nación son más altas que en 2019.


Las transferencias de capital (para obras públicas) de la Nación son más altas que en 2019.

Con la lupa puesta sobre los ingresos, entre el primer semestre del año pasado y el de 2021, la CABA aumentó 40,7% los corrientes y redujo 37,4% los de capital, mientras que en todo el resto de provincias con datos las subas fueron más altas.

La clave está en relacionar el aporte de la Nación tanto en gastos corrientes como en los de capital a través de las transferencias: entre 2020 y 2021 es CABA la que sale perdiendo en ambas columnas, con caídas de 33,6% y 91,5%, respectivamente. Todas las otras tienen cifras positivas; la heterogeneidad se da en las transferencias de capital. De ese grupo, Formosa lidera con una mejora de 1300,5% en la comparación interanual, mientras que para Salta (la mejora más baja) es de 75.3%.

El mismo ejercicio entre enero y junio de 2019 y 2018 marca subas de ingresos corrientes de entre 35,9% y 58%, bastante en línea con la dinámica entre 2020 y 2021. La gran diferencia se da en ingresos de capital, cuando de las 24 provincias con datos, 21 mostraron bajas en esa partida y solo dos -La Rioja y San Juan- mejoras en la comparación.

Los aportes de Nación en esos períodos tienen mejoras en torno al 46% promedio en los ingresos corrientes, pero, en el caso de los giros de capital, de nuevo hay caídas para todos los distritos, excepto La Rioja y San Juan, mientras que para San Luis quedó en cero.

Aerarium compara el gasto en capital medido en los mismos términos (reales) entre los primeros semestres de 2019 y 2021: cuatro jurisdicciones muestran una expansión real: La Rioja, Santa Cruz, Misiones y Tucumán. El resto tiene una contracción real. El consolidado de las 24 representa el 62% del gasto en capital en el mismo período de 2019.

Pegoraro repasa que en el primer semestre del año pasado se frenó la mayoría de proyectos de obra pública por la pandemia y ahora hay una decisión -”tanto de la Nación como de las provincias”- de impulsar obra pública como “bandera electoral”. El combo generó subas porcentuales encima del 100% en Chaco, Catamarca, Córdoba, Formosa y Tucumán.

Transferencias

Durante la primera mitad de este año las transferencias discrecionales a provincias representaron el 97% de las presupuestadas para todo el ejercicio; 70% son corrientes y 30% con destino a capital, analiza Aerarium. La gran ganadora es la provincia de Buenos Aires, que hacia la mitad de 2019 había recibido el 17% del total de transferencias y en la mitad de este sumó el 32%; las perdedoras de este período son Córdoba, Salta, Corrientes, Santa Fe, Jujuy y Santiago del Estero.

Pegoraro suma la evaluación de las deudas: en lo que va de este año varias provincias culminaron sus procesos de reestructuración de pasivos en dólares; no habían ejecutado pagos de esos bonos, lo que genera caídas en el gasto vinculado a ese ítem e influye necesariamente en el gasto corriente total.

Dólar; dólares; billetes; dólar oficia; dólar Blue
Shutterstock


Recién este año las provincias reestructuraron deudas en dólares (Shutterstock/)

“Esto hizo que los resultados fiscales fueran, en muchos de los casos, más que holgados -agrega-. Mirado en función de los ingresos, el superávit financiero más holgado lo tuvo Córdoba (16,% de los ingresos totales) y Chaco y Mendoza estuvieron por encima del 10%. Las tres reestructuraron deudas”, dice el economista.

Los depósitos públicos aumentaron 115% en la comparación entre 2019 y 2021. Para Aerarium, se dio porque las provincias, desde diciembre de 2019 a la fecha, actuaron “en modo pandemia” y no gastaron porque recibieron recursos de Nación; los aumentos salariales recién ahora comenzarán a tener impacto y el default de deudas ahorró pago de intereses.

“Este año los ingresos propios y por coparticipación aumentaron considerablemente -plantean-. No gastaron y en términos generales todas mejoraron la posición fiscal, aunque siempre hay excepciones”.

Pegoraro advierte que en términos de ingresos nacionales, la segunda etapa del año pasado fue mejor que en 2019. “Los rebotes por bajas bases comparativas se irán diluyendo paulatinamente y los ingresos tenderán a bajar. El control del gasto en el primer semestre podría ser una ‘meta cumplida’, para soportar una situación fiscal no tan holgada ahora”.

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