Alberto Fernández se reunirá el sábado con Horacio Rodríguez Larreta para evaluar nuevas restricciones

Javier Fuego Simondet
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Reunion entre el Presidente Alberto Fernandez, el Gobernador por Buenos Aires Axel Kicillof y el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires Horacio Rodriguez Larreta.
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El llamado al celular del vicejefe de gobierno porteño, Diego Santilli, llegó al anochecer. Por orden del presidente Alberto Fernández, el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello, le manifestó la intención del Presidente de reunirse con el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, ante el geométrico aumento de contagios de las últimas horas. Con el correr de las horas, la posibilidad de una reunión, que fuentes oficiales llegaron a estimar para las 16 de hoy, se fue diluyendo, y quedó confirmada para el sábaso a las 10, en la quinta presidencial de Olivos. Una muestra de que las diferencias y tensiones políticas entre Nación y ciudad predominan en un vínculo que comenzó en sintonía durante la pandemia y se fue agrietando por la poda a la coparticipación de la ciudad, decidida por el Poder Ejecutivo.

“La reunión se va a hacer, y vamos a ir si el Presidente nos llama, pero no hoy”, contestaban pasado el mediodía desde el edificio de Parque Patricios, mientras Rodríguez Larreta recorría la Unidad Febril de Urgencia (UFU) del Hospital Rivadavia. La idea del jefe de gobierno es plantear en la reunión, que se hará “sí o si” en algún momento del fin de semana largo, su “propia agenda” de combate a la pandemia, diferenciada de la de la provincia de Buenos Aires, que registró en las últimas horas un pico de 8000 contagios. Se expresará una “preocupación” por el suministro de vacunas para la ciudad (comienza con los mayores de 70 años) y un límite preciso a las nuevas restricciones: la convicción de que las escuelas deben seguir abiertas. “La educación es nuestra absoluta prioridad. Si la reunión sirve para consolidar esa idea con el gobierno nacional, bienvenida sea”, afirmó a La Nación Fernandro Straface, secretario general de la gober

Mientras tanto, el gobierno de la provincia de Buenos Aires prepara el terreno para aplicar nuevas restricciones ante el avance de la segunda ola de coronavirus. Este miércoles, en el territorio que gobierna Axel Kicillof se superó el pico de contagios que estaba vigente desde agosto y varios funcionarios expresaron su preocupación, incluso antes de que se conociera el alarmante dato de que se registraron 8063 casos en 24 horas. Larreta y Kicillof también hablaron anoche, intercambiaron información y quedaron en conversar hoy. Un diálogo que abre la puerta para una eventual reunión tripartita entre ellos y el Presidente.

Con la cifra de ayer, se superó el tope de 7486 contagios al que se había llegado el 28 de agosto del año pasado. Carlos Bianco (jefe de Gabinete) y los funcionarios de Salud Nicolás Kreplak y Enio García advirtieron sobre la posibilidad de que se retroceda a fase 3 en muchos municipios, con lo que se agregarían nuevas limitaciones a las anunciadas anteayer, como las restricciones en reuniones y actividades nocturnas.

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No obstante, esa fase 3 tendrá modificaciones respecto de la del año pasado. No incluirá abandonar la presencialidad en las escuelas, destacó a LA NACION una fuente de confianza de Kicillof.

Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta
Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta


Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta

Al récord de contagios se sumó el éxodo a la costa atlántica por Semana Santa, lo que alteró el ánimo de Kreplak, viceministro de Salud provincial. “Es el día con más casos desde que empezó la pandemia y, volviendo de Mar del Plata, me encuentro con esta imagen. ¡Por favor! Reforcemos al máximo los cuidados. Los casos escalan a una velocidad nunca vista hasta el momento. El sistema de salud tiene un límite”, escribió en su cuenta de Twitter, en un mensaje que acompañó con un video que mostraba una incesante fila de autos en la ruta 2, con destino a la costa.

Nicolás Kreplak
GPBA


Nicolás Kreplak (GPBA/)

“No podemos seguir como estamos. Hay que reducir la velocidad de contagios porque a este ritmo corremos riesgo”, dijo Kreplak a FM Futuröck. “Si la tendencia de crecimiento sigue así, vamos a tomar medidas más restrictivas. Y si eso no alcanza, tomaremos más medidas”, sostuvo.

Bianco, jefe de Gabinete, señaló a la radio Rock and Pop: “Ya estamos trabajando técnicamente en una fase 3”.

Según García, jefe de asesores del Ministerio de Salud que conduce Daniel Gollán, una de las medidas que comenzarían a regir en caso de un retroceso de fase sería “controlar más que no haya viajes con gente parada” en el transporte público.

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Bianco afirmó anteayer, en una conferencia de prensa, que el gobierno bonaerense trabaja “en la revisión de las actividades de la fase 3”, régimen que podría aplicarse “con algunas restricciones adicionales”.

Según pudo saber LA NACION de una fuente de trato diario con el gobernador, no se analiza que esa redefinición del régimen de aislamiento incluya abandonar la presencialidad en las escuelas. En la fase 3 del año pasado, la presencialidad no estaba permitida. Los anuncios de este eventual retroceso se definirán la semana que viene.

La fase 3 aplicada el año pasado prohibía once actividades, entre ellas, el servicio doméstico; las obras de construcción privadas, y la venta de ropa, calzado y juguetes en comercios de cercanía con ingreso de clientes. Las reuniones sociales de hasta diez personas; las actividades religiosas; el consumo de comidas y bebidas en locales gastronómicos; las actividades deportivas al aire libre; las actividades recreativas con distanciamiento social y los gimnasios tampoco se permitían.

Bianco y Gollán dijeron que la presencialidad estaba garantizada en la nueva etapa de restricciones en 110 municipios que están en la fase 4. “La escuela hasta ahora es un lugar muy cuidado, no tenemos reportes de que se estén produciendo contagios”, afirmó anteayer el ministro de Salud. El tema está en la agenda gremial docente. Miguel Díaz, secretario general de Udocba, sindicato docente bonaerense alineado con Hugo Moyano, había solicitado que se suspendieran las clases lunes, martes y miércoles de esta semana. Según pudo saber LA NACION de fuentes del Ministerio de Salud bonaerense, una preocupación es la aparición de contagios con las nuevas cepas en la provincia de Buenos Aires. Afirmaron que todavía no fueron detectados casos de estas variantes (como la de Manaos, o la británica), pero admitieron que puede pasar “en cualquier momento”. El ministerio informó que está en aumento el nivel de ocupación de camas críticas, que se ubica en el 59% en la provincia, mientras que en el AMBA asciende al 64%. El foco del alza está en hospitales del norte del conurbano.