Protestas contra la junta militar de Myanmar se extienden; redes sociales son bloqueadas

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Gente protesta en la calle contra el Ejército después del golpe de Estado del lunes, afuera de la Universidad Médica de Mandalay en Mandalay

6 feb (Reuters) - El abogado de la líder electa de Myanmar, Aung San Suu Kyi, y del derrocado presidente Win Myint dijo que están retenidos en sus casas tras su detención el lunes cuando el Ejército tomó el poder, y que aún no ha podido reunirse con ellos.

Khin Maung Zaw afirmó que está buscando su liberación incondicional, pero le han dicho que aún están bajo investigación.

Profesores y estudiantes se manifestaron mientras crece la campaña de desobediencia civil después de que el movimiento de protesta contra el golpe logró el respaldo del partido político de Suu Kyi.

La premio Nobel de la Paz, de 75 años, no ha sido vista desde su arresto el lunes. La policía ha presentado cargos en su contra por importar y usar de forma ilegal seis 'walkie-talkies' que fueron hallados en su casa.

"Esperamos que el juez imparta justicia, pero no es seguro. Esperamos lo mejor, pero estamos preparados para lo peor. Por supuesto, queremos la liberación incondicional, ya que no se han saltado la ley", dijo su abogado a los periodistas en la capital, Naipyidó.

La policía incrementó las medidas para acallar el descontento y arrestó a uno de los asesores más veteranos de Suu Kyi, así como a decenas de personas que participaron en ruidosas manifestaciones contra el golpe.

La presión internacional sobre la junta se incrementó después de que el Consejo de Seguridad de la ONU instó a la liberación de los detenidos y Washington empezó a evaluar sanciones sobre los generales gobernantes.

La enviada de la ONU para Myanmar, Christine Schraner Burgener, condenó con dureza las acciones de los militares en una llamada con el número dos del Ejército, Soe Win, y pidió la liberación inmediata de todos los detenidos, afirmó un portavoz de Naciones Unidas el viernes.

Dos días después de la prohibición temporal de Facebook, las autoridades ordenaron a los proveedores de internet el bloqueo de Twitter e Instagram, dijo la compañía noruega Telenor Asa [TEL.OL]. El número de usuarios de Twitter se disparó tras la prohibición de Facebook.

Los profesores fueron el último grupo en sumarse a la campaña de desobediencia civil. Muchos maestros se negaron a cooperar con las autoridades en protesta por un golpe que puso fin a un largo y estable proceso de transición hacia la democracia.

"Queremos que el golpe militar fracase", dijo Nwe Thazin Hlaing, de la Universidad de Rangún.

Reuters no fue capaz de contactar con el gobierno para comentar la situación.

La campaña de desobediencia, que comenzó con los médicos, se ha traspasado también a algunas oficinas gubernamentales y el viernes logró el apoyo formal de la Liga Nacional por la Democracia (LND) de Suu Kyi.

En un comunicado, el partido denunció el golpe y la detención de Suu Kyi como "inaceptable" y dijo que ayudará a la gente que está arrestada o fue despedida por oponerse al alzamiento.

El jefe del Ejército, Min Aung Hlaing, se hizo con el poder argumentando que hubo irregularidades en las elecciones del pasado noviembre, que fueron ganadas de forma abrumadora por la LND. La comisión electoral afirmó que los comicios fueron limpios.

No ha habido una salida masiva de gente a las calles, ya que el país tiene una larga historia de sangrientas represiones de protestas, pero hay señales de que los opositores al golpe se están envalentonando, con decenas de jóvenes desfilando en la ciudad suroriental de Dawei.

(Reporte de plantilla de Reuters; escrito por Matthew Tostevin y Grant McCool; editado en español por Carlos Serrano)