Protestan por cierre de atención a embarazadas en unidad materna

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TOLUCA, Méx., mayo 26 (EL UNIVERSAL).- Personal de la unidad Materno Infantil de Atizapán de Zaragoza se manifestó frente al palacio de gobierno, en reclamo porque cerrarán los turnos de atención de mujeres embarazadas, dejando a la comunidad sin atención especializada que prestó servicio por 55 años, además perderán su empleo hasta 50 trabajadores. Los médicos que llegaron a la plaza de Los Mártires para pedir la intervención del gobernador Alfredo del Mazo detallaron que al día practicaban hasta tres cesáreas y 20 partos, pero bajo el argumento de la falta de recursos, comenzaron a deshacerse del material y cerraron las plazas, que no pudieron recuperar.

Una de las inconformes dijo que en vez de recuperar el lugar, la decisión de los directivos fue cerrarlo, además con la cancelación del servicio quedarán desempleados los más de 50 trabajadores, desde cirujanos, médicos generales y especialistas en ginecología, quienes acusan a los directores de dejar perder la unidad. Los inconformes entregaron firmas de habitantes de la zona, que piden la permanencia del servicio, pues a diario brindan hasta 20 consultas sólo en el turno matutino, además de partos, que actualmente ya dejaron de atender, por instrucciones de la jurisdicción sanitaria.

Felipe Meza Pérez dijo que el hospital fue construido en 1960 para cirugías, pero durante el 2020 con la pandemia, redujeron el servicio sólo a consultas de medicina general, derivado del riesgo de contagio de Covid-19. Acusó que por intereses ajenos al personal de la clínica, el titular de la jurisdicción sanitaria los ha presionado pidiéndoles firmas, pues de lo contrario está la advertencia sobre su despido y el cierre del hospital. Señaló que desde hace años carecen de material para operar, incluso cerraron el laboratorio que aplicaba hasta 150 exámenes de diversos tipos diariamente, por lo tanto remitieron a negocios particulares a los pacientes.

El médico Rogelio Ramírez Montero precisó que el argumento para el cierre de la clínica es que no hay recursos, mientras que durante el 2020 los trabajadores debieron responsabilizarse de comprar los insumos para prevenir el contagio del SARS-COV- 2 de los médicos y enfermeras, por ejemplo, comprar caretas, batas, cubrebocas, guantes y otros. De acuerdo con Héctor Díaz Sánchez, desde hace 35 años los titulares de la unidad han dejado perder el lugar, sin invertir en la compra de equipo, ni la contratación de médicos, pues en lugar de recuperar las plazas perdidas, las suplen con médicos pasantes.