Protesta contra feminicidios llega a zona turística de QR

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CANCÚN, QR., noviembre 14 (EL UNIVERSAL).- Poco más de 50 personas se manifestaron pacíficamente en la zona hotelera de Cancún, para exigir justicia ante la violencia feminicida en Quintana Roo, en lo que constituye la primer protesta en contra de los crímenes en agravio de las mujeres que llega hasta el mismo corazón de la zona turística.

El contingente, en su mayoría compuesto por mujeres jóvenes, acompañadas por muchachos, madres de familia e infantes, partió pasadas las 14:00 horas del Mirador ubicado en Playa Delfines, para ir a pie a lo largo de 10 kilómetros, hasta Punta Cancún.

Con velas, flores blancas y carteles escritos en inglés, avanzaron reclamando justicia por todas las mujeres desaparecidas y asesinadas, entre ellas, Bianca Alejandrina, "Alexis" e Ingrid Escamilla.

El contingente realizó varias paradas durante su trayecto frente a hoteles, restaurantes, plazas comerciales como Kukulcan o La Isla, así como al pie de instalaciones de la Policía Turística. En ningún punto se registraron pintas o destrozos.

En cada escala entonaron "La canción sin miedo", de Vivir Quintana y guardaron un minuto de silencio "por las que ya no están", explicando los motivos de la protesta a algunos turistas que lo preguntaban.

En algunos hoteles los empleados montaron una suerte de "mesas de hospitalidad", en donde les ofrecieron agua y fruta.

El presidente de la Asociación de Hoteles, Roberto Cintron salió para acompañar al contingente y calificó la protesta como "ejemplar", destacando que más del 50% de la industria turística en este centro vacacional está compuesta por mujeres.

Al llegar a Punta Cancún, corazón de la zona hotelera, el contingente se plantó en la famosa guitarra del Hard Rock Café, en Plaza Forum, dirigiéndose a las y los turistas de las discotecas que operan en el sitio.

Algunos establecimientos disminuyeron el sonido de la música para permitir que las jóvenes se hicieran escuchar. Fue en ese punto en donde se dio por concluida la caminata, que estuvo vigilada y custodiada por policías y monitoreada presencialmente por instituciones de gobierno.

La protesta se desarrolló a una semana de que "Alexis" desapareciera en esta ciudad, luego de salir a vender un vaper (cigarrillo electrónico).

La noche del 8 de noviembre su cuerpo fue encontrado en bolsas de plástico abandonadas en un fraccionamiento, lo que desencadenó una protesta al día siguiente, que derivó en una represión a balazos por parte de policías municipales.

A partir de entonces han surgido convocatorias para participar en diversas marchas, algunas pacíficas y otras declaradamente "no pacificas", en medio de un ambiente de fuerte tensión entre la sociedad por la inseguridad y la violencia en que viven las mujeres y los sucesos del nueve de noviembre.