La protagonista de Mork y Mindy habló sobre el comportamiento abusivo de Robin Williams

LA NACION

Durante cuatro años, Pam Dawber se convirtió en la partenaire ideal de Robin Williams . Simpática y bella, la actriz protagonizó junto a él Mork y Mindy, la serie que catapultó al comediante a la fama mundial y le abrió paso en el mundo del cine.

Pese a que en 1982 sus caminos se separaron -cuando el show salió del aire-, ambos volvieron a reunirse en pantalla más de una vez para recordar anécdotas surgidas en el set de grabación. Y más recientemente, la retirada actriz fue convocada para participar de una biografía sobre Williams que se publicará en las próximas semanas, en donde sembró polémica con sus declaraciones.

Según informa el sitio web de la revista People, Dawber -hoy de 66 años- apuntó que su fallecido ex compañero era "una persona muy agradable" y que tenía un "corazón gigantesco". Y también hizo referencia a la química que había entre ellos: "Realmente amaba a Robin y Robin realmente me amaba. Pudimos hacer clic desde el comienzo".

Apertura de la serie Mork y Mindy

Pero lo más curioso llegó al momento de hablar sobre la convivencia en el set. "Me hizo las cosas más groseras, y nunca me ofendí", apuntó. "Quiero decir que se me exhibió, me agarraba, me pellizcaba, me tocaba... Creo que probablemente se lo hizo a mucha otra gente, pero a mí me divertía. (...) De alguna manera él tenía esa magia. Cualquiera podría horrorizarse, pero de alguna manera él tenía esa cosita inocente, esos ojos brillantes. Te miraba, muy juguetón, como un cachorro, de repente. Y luego me agarraba las tetas y se escapaba. De alguna manera podía salirse con la suya. Fueron los setentas, después de todo".

El productor de Mork y Mindy, Howard Storm, también fue entrevistado para el libro, y tuvo un recuerdo similar: "Él podía estar diciendo su parte del guión y, de pronto, simplemente se daba vuelta y agarraba el trasero de Pam. O le agarraba un pecho. Y había que empezar la escena de nuevo. Robin era Robin, y pensaba que era divertido y que podía siempre salirse con la suya".

Garry Marshall, otro productor de la serie, indicó que Williams se proponía avergonzar a Dawber en el set. "Se podía quistar toda la ropa, quedar completamente desnudo e intentar actuar. Su objetivo en la vida era hacer sonrojar a Pam Dawber".

Williams se suicidó en agosto de 2014, a los 63 años. Poco tiempo antes había sido diagnosticado con un tipo de demencia que afectaba su pensamiento, memoria y control de movimiento.

En marzo pasado, su viuda, Susan Schneider Williams, brindó una entrevista en la que describió al actor como un hombre "callado e intelectual", muy diferente a la chispeante personalidad que a menudo se veía en la pantalla.

"Robin era un hombre tranquilo e intelectual, a veces juguetón. Pero lo que más lo conmovía era el hecho de que era un genio observacional", dijo la mujer.