Los pros y contras que los argentinos evalúan a la hora de invertir en Uruguay

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Las decisiones del presidente uruguayo Lacalle Pou para atraer inversiones a su país despiertan el interés de ciudadanos argentinos.

Sin embargo, "cruzar el charco" no es tan fácil, no solo por las restricciones de fronteras porque existen ciertas "zonas grises" en la letra chica de las normativas de ambos países y ciertos vacíos legales, que los hacen pensar dos veces.

Así lo planteó el economista Carlos Melconian en la conferencia digital "Argentina: Economía, pandemia e inversión. ¿Y ahora? ¿Hacia dónde ir?", organizada por la Cámara Inmobiliaria de Uruguay (CIU) y moderada por su presidente, Wider Ananikian.

El economista Carlos Melconian explicó que deben tener en cuenta los argentinos que buscan invertir en Uruguay
El economista Carlos Melconian explicó que deben tener en cuenta los argentinos que buscan invertir en Uruguay

El economista Carlos Melconian explicó que deben tener en cuenta los argentinos que buscan invertir en Uruguay

Atractivos para invertir en Uruguay

Hay leyes uruguayas de larga data que resultan interesantes para los argentinos, como la ley 16.906 del año 1998 que se enmarca en un régimen de promoción de inversiones, a través de la cual se otorgan beneficios impositivos para la compra de bienes de capital y tecnología, como la eximición del impuesto al patrimonio, del impuesto a la importación o la amortización acelerada de estos bienes y devolución de IVA para las exportaciones de estas inversiones.

Otro punto que les resulta atractivo es el régimen de zonas francas, bajo el cual se establecen incentivos a las inversiones que allí se realicen bajo determinadas condiciones, eximiéndose a las actividades de todos los tributos nacionales (impuesto al control de las sociedades anónimas, impuesto específico interno, impuesto al patrimonio, impuesto a la renta y al valor agregado). Salvo excepciones que puede hacer el gobierno, los bienes o servicios que se produzcan en estas zonas francas -que son once en Uruguay-, son para exportar.

Un tercer factor de atracción son los acuerdos bilaterales de protección de inversiones (como el que se hizo con Finlandia para la instalación de UPM). "Esos acuerdos, de alguna manera, blindan a las inversiones de cualquier cambio que pudiera ocurrir en el sistema tributario, es decir, les da estabilidad tributaria", dijo Melconian, según el diario uruguayo El Observador.

A esto se le suman los regímenes de beneficios impositivos para individuos, que complementan los de promoción de inversiones. "Juntos conforman un marco potente para atraer a la inversión extranjera directa", afirmó.

El economista hizo referencia la flexibilización de la residencia fiscal por inversiones, al tax holiday (vacaciones impositivas) de diez años y al régimen de promoción de inversiones para empresas que instalen en Uruguay.

"Que uno pueda invertir u$s100.000, cree empleo y pueda descontar el impuesto a la renta por u$s50.000 en los próximos años resulta muy interesante", ejemplificó.

Los incentivos del gobierno de Lacalle Pou están dirigidos predominantemente a inversores extranjeros de alto poder adquisitivo, que buscan reducir la presión fiscal que sufren en su país de origen. También se apunta a algunos emprendedores del exterior que buscan un país con estabilidad macroeconómica y respeto a las reglas de juego y la propiedad, como Uruguay.

Por supuesto, existe otro factor innegable que es la cercanía geográfica entre Argentina y Uruguay, lo que favorece mirar a ese país a la hora de invertir, en comparación con Europa o Estados Unidos. Algo similar ocurre con los inversionistas brasileños.

"La propuesta uruguaya es agresiva y casi obliga a hacer algo del otro lado", resumió Melconian.

El gobierno de Luis Lacalle Pou lanzó varios incentivos para atraer inversores extranjeros
El gobierno de Luis Lacalle Pou lanzó varios incentivos para atraer inversores extranjeros

El gobierno de Luis Lacalle Pou lanzó varios incentivos para atraer inversores extranjeros

Medidas que entorpecen

Melconian detalló las trabas para el flujo de inversiones, empezando por dudas en relación a posibles dobles tributaciones que los inversionistas quieren esclarecer antes de emprender cualquier iniciativa.

Entre ambos países existe un convenio para evitar la doble tributación y habría que analizar mejor el alcance, señaló. También habría que aclarar el concepto de "paraíso fiscal", definido como aquel cuya tasa de impuesto a la renta es inferior al 60% de la tasa argentina. En tal sentido, la pregunta que surge es cuál es la tasa real uruguaya con los beneficios que plantea su reglamentación. "Los beneficios otorgados podrían poner a los inversores argentinos en una zona gris en esta materia", analizó el economista.

Otra posibilidad -o temor- que se plantean los inversores argentinos es que los gobiernos decidan implementar algún impuesto para quienes decidan abandonar el país, como una manera de conseguir fondos. Esto podría ser un desestímulo, aunque ese desembolso se haría por única vez.