Propuesta para legalizar el aborto en casos de riesgo confronta a hondureños

Noe LEIVA
Una mujer hondureña embarazada visita un hospital materno infantil en Tegucigalpa, el 21 de enero de 2016 (AFP | ORLANDO SIERRA)

Una iniciativa para legalizar el aborto en ciertos casos enfrenta a los hondureños entre los que se autoproclaman defensores de la vida y quienes creen en el derecho de la mujer a interrumpir el embarazo en situaciones de riesgo.

La propuesta de reforma al Código Penal establece que "la interrupción del embarazo (...) no será punible" en caso de riesgo para la vida de la madre, malformación del feto o cuando el embarazo es resultado de una violación.

El Código Penal hondureño prohíbe el aborto en forma tajante en cualquier circunstancia, incluso en caso de riesgo a la vida de la madre. La iniciativa que busca abrir condiciones para que se autorice la interrupción del embarazo es parte de una reforma del Código Penal.

El presidente Juan Orlando Hernández se lavó las manos de cualquier relación con esta propuesta, al señalar que "el nuevo Código Penal no fue una iniciativa del Poder Ejecutivo, fue iniciativa del propio Congreso Nacional", y destacó que el oficialista Partido Nacional (derecha) es "pro vida".

La iniciativa tiene pocas posibilidades de ser aprobada en el Congreso hondureño, dominado por partidos conservadores y de derecha.

La organización no gubernamental Provida, iglesias y miembros del gremio de los médicos rechazaron la iniciativa, mientras organizaciones feministas se pronunciaron en su defensa.

- El aborto es un "crimen" -

"La Constitución en su artículo 65 establece que el derecho a la vida es inviolable y el Código Penal en sus artículos del 126 al 132 penaliza el crimen del aborto", expresó el Comité Provida en un comunicado.

Para reformar el Código Penal, el Congreso contrató a cuatro consultores españoles que redactaron la iniciativa presentada para la despenalización del aborto, una posición defendida por grupos de mujeres.

La feminista Suyapa Martínez, del Centro de Estudios de Mujer de Honduras (CDM-H), denunció que agrupaciones como Provida "están incitando al odio" contra quienes respaldan la propuesta.

Recordó que el pasado martes, un grupo de feministas se manifestó frente al Congreso en respaldo de la propuesta y fueron agredidas con palos y botellas por opositores a la reforma.

Martínez explicó que las organizaciones feministas apoyan la interrupción del embarazo cuando peligra la vida de la mujer, en casos de violaciones y malformaciones genéticas del feto.

- Iglesias, médicos y feministas -

"Estos grupos que promueven el aborto si se les pregunta si están a favor de la pena de muerte dicen que no, o si hay que bajar la edad punible dicen no, pero sí están a favor de matar a un bebé que aún no ha nacido, y eso muestra posturas contradictorias", reclamó el presidente de la Confraternidad Evangélica, Alberto Solórzano.

La arquidiócesis católica de Tegucigalpa, en un pronunciamiento, consideró "repugnante la idea de querer respaldarse en la misericordia de Dios para conseguir o apoyar la despenalización del aborto" porque "es un crimen abominable y cobarde".

"No podemos permitir que bajo ninguna circunstancia se termine con la vida de un ser humano", manifestó por su parte la presidenta del Colegio Médico de Honduras, Suyapa Figueroa.

Martínez, de CDM-H, denunció que mujeres con cáncer tienen que esperar a dar a luz para que les apliquen quimioterapia por miedo a que provoque un aborto, y en muchos casos la paciente muere.

Dijo que en Honduras se registran cada año 2.200 denuncias de violación, de las cuales 16% provocan embarazos, y la víctima se ve obligada a tener al bebé.

"El aborto siempre se practica, pero en forma clandestina y hay una alta mortalidad de mujeres porque se hacen los abortos de manera inadecuada", aseguró Martínez.

Otra agrupación feminista, el Centro de Derechos de Mujer, estima que se practican entre 50.000 y 80.000 abortos clandestinos al año.