Los programas de estímulo económico por la pandemia llegan a su fin. ¿Qué puedes hacer?

·18  min de lectura

La moratoria a los desalojos y los préstamos educativos están por expirar. También los beneficios por desempleo y las ayudas en cupones y asistencia alimentaria. Aquí hay consejos para enfrentar la situación.

Uno por uno, los programas de ayuda para la pandemia que apoyaban financieramente a millones de estadounidenses están desapareciendo.

El gobierno federal tejió una red de seguridad temporal que proporcionaba ayuda a las personas que se enfrentaban a cierres de sus trabajos, pérdidas de empleo y cosas peores a través de paquetes legislativos con valor de billones de dólares. Pero muchas de las protecciones de mayor alcance, como las moratorias de desalojo y la ampliación de los beneficios por desempleo, están a punto de expirar. En los próximos meses están previstas disposiciones que afectan a los préstamos estudiantiles, los cupones de alimentos y otros.

No todo es malo: este mes, millones de hogares recibirán el primero de los seis pagos mensuales que forman parte de un crédito fiscal ampliado para quienes tienen hijos. Pero si dependes de alguno de los programas que van a desaparecer, este es un momento de ansiedad.

Afortunadamente, todavía existen ayudas, y aquí te explicamos cómo encontrarlas.

Protección contra el desalojo

El año pasado, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) impusieron una moratoria a los desalojos en todo el país y luego prorrogaron la pausa hasta el 31 de julio. Pero la agencia declaró que esa “pretendía ser” la última prórroga. Salvo algún cambio de última hora debido al aumento del número de casos de coronavirus —que probablemente tendría que enfrentar impugnaciones legales—, la moratoria terminará en unas semanas.

A menos que tu estado o gobierno local haya ampliado la moratoria aún más —la prohibición en el estado de Nueva York termina el 31 de agosto, por ejemplo, y una organización llamada Eviction Lab tiene una lista de medidas en su sitio web— los propietarios pueden actuar rápidamente. Esto es especialmente cierto en el caso de los inquilinos cuyos desalojos estaban en curso cuando comenzó la pandemia, o de aquellos cuyos propietarios ya han emprendido acciones legales que seguían estando permitidas durante la moratoria, lo que incluía partes del proceso de desalojo que no eran la expulsión real de los inquilinos.

Las personas que intentan evitar que los desalojen pueden tener derecho a recibir asesoramiento jurídico, como ocurre en Nueva York y San Francisco. Otras personas deben informarse en su oficina local de Asistencia Jurídica. Una organización llamada Just Shelter también tiene un mapa útil en su sitio web que señala las organizaciones que ofrecen asistencia.

Pero el hecho de que las moratorias expiren no significa que todas las formas de ayuda gubernamental para los inquilinos vayan a desaparecer: siguen existiendo miles de millones de dólares en ayudas federales al alquiler. El Departamento del Tesoro ha publicado una lista de búsqueda de los programas locales que la distribuyen, al igual que la National Low Income Housing Coalition.

Busca ayuda tan pronto como creas que puedes necesitarla. Diane Yentel, presidenta y directora ejecutiva de la coalición de vivienda, dijo en una entrevista que las normas burocráticas están retrasando el proceso en algunos lugares. Mientras tanto, algunos propietarios se niegan a participar en los programas de ayuda al alquiler, tal vez porque quieren arriesgarse con nuevos inquilinos que podrían tener ingresos más estables o porque están alquilando ilegalmente y no quieren proporcionar la documentación requerida.

Seguro de desempleo

La legislación de ayuda a la pandemia introdujo cambios transformadores —pero temporales— al funcionamiento del sistema de seguro de desempleo. Estas medidas ampliaban los requisitos, aumentaban los pagos y prolongaban las prestaciones durante más tiempo, aumentando los programas gestionados por cada estado.

Pero el apoyo federal a estos cambios terminará el 6 de septiembre. Aproximadamente la mitad de los estados ya han anunciado planes para desactivar algunas o todas las prestaciones relacionadas con la pandemia incluso antes, según el Proyecto Nacional de Derecho Laboral y la Fundación Century. Algunos de esos intentos de los estados han motivado demandas judiciales.

“Es una verdadera lástima que dependiendo del estado en el que se viva se determine qué tan bien vas a sortear esta crisis, porque el seguro de desempleo es un mosaico de normas y semanas”, dijo Rebecca Dixon, directora ejecutiva del proyecto de derecho laboral.

Aunque las demandas judiciales impidan a los estados poner fin a las prestaciones antes de tiempo, el calendario sigue corriendo: todas las prestaciones federales relacionadas con la pandemia están programadas para terminar en menos de dos meses, incluyendo el pago suplementario de 300 dólares semanales que aumentó significativamente los beneficios para millones de estadounidenses en dificultades.

También finaliza el programa de Asistencia de Desempleo Pandémico, que proporciona prestaciones semanales a los trabajadores que normalmente no tienen derecho a ellas, incluidos los trabajadores independientes, los trabajadores por obra detrminada y los trabajadores a tiempo parcial; la Compensación de Emergencia por Desempleo Pandémico, que proporciona semanas adicionales de pagos financiados por el gobierno federal a las personas cuyas semanas regulares de prestaciones estatales se han agotado; y el llamado suplemento para asalariados mixtos, por valor de 100 dólares extra a la semana para las personas que a menudo se ven limitados a recibir pequeños pagos de prestaciones estatales porque tienen una mezcla de ingresos procedentes del trabajo por cuenta propia y de los salarios pagados por otros empleadores.

El presidente Joe Biden dijo el mes pasado que tenía sentido que los pagos suplementarios de 300 dólares terminasen en septiembre, pero no está claro si hay planes inmediatos para ampliar otros programas creados para la pandemia. La Casa Blanca ha dicho que estudia opciones para los trabajadores que normalmente no están cubiertos por el sistema tradicional, y otros expertos en políticas dijeron que las discusiones sobre la reforma de la elegibilidad están en curso.

Millones de personas aún estarán cobrando el dinero de las ayudas federales al desempleo por pandemia cuando estas expiren el 6 de septiembre, dijo Andrew Stettner, investigador principal de la Fundación Century. “La perspectiva de una ayuda adicional parece poco probable”, dijo.

Los estados seguirán gestionando sus programas tradicionales, cada uno con sus propias normas, y el monto y la duración de las prestaciones varían. Algunos trabajadores pueden tener acceso a prestaciones ampliadas, que suelen estar disponibles durante los periodos de alto desempleo. Los detalles dependen de la ubicación, por lo que hay que consultar la página web de desempleo del estado en el que trabajas.

Préstamos para estudiantes

Los pagos para la mayoría de los préstamos estudiantiles federales se han pausado desde marzo de 2020, aunque los prestatarios han tenido la opción de continuar haciendo pagos. La mayoría no lo hizo: decenas de millones de personas siguen aprovechando la llamada indulgencia administrativa ofrecida por el Departamento de Educación. La ayuda también incluía la paralización de los cobros para los prestatarios en mora.

A partir de ahora, está previsto que los pagos se reanuden a partir del 30 de septiembre. Muchos prestatarios y defensores de los consumidores han estado presionando para que se conceda otra prórroga hasta el nuevo año, y Miguel A. Cardona, secretario de Educación, no lo descartó durante su comparecencia ante el Congreso el mes pasado. La presión para lograr una prórroga aumentó cuando uno de los mayores administradores de préstamos del gobierno dijo que no renovaría su contrato cuando este terminase a finales de este año. Las cuentas tendrán que ser trasladadas a un nuevo administrador justo cuando la gigantesca tarea de reanudar los pagos esté en marcha.

Pero todavía no ha ocurrido nada, así que sería prudente que los prestatarios empiecen a prepararse.

Para empezar, los beneficiarios de los préstamos pueden esperar una notificación o un estado de cuenta unas tres semanas antes de que venza su pago. Se espera que los pagos que se debitan automáticamente se reanuden en la primera fecha de vencimiento después de que se requieran de nuevo los pagos. Asegúrate de que tu información de contacto esté actualizada en el sitio web de su administrador de préstamos, así como en tu perfil de StudentAid.gov. Esto podría ahorrarte muchos dolores de cabeza al asegurarte de que se te notifique adecuadamente sobre el reinicio de los pagos.

Tu situación puede haber cambiado drásticamente desde marzo de 2020, y tu pago puede ser un poco diferente, también. El mejor lugar para empezar es con tu administrador: averigua cuál será tu pago. Si no puedes permitirte abonar esa cantidad, utiliza el simulador de préstamos del Departamento de Educación para ver si hay otra opción de reembolso que se adapte mejor a tu situación.

Para algunos prestatarios, la mejor opción puede ser un plan de pago en función de los ingresos, que calcula los pagos mensuales de acuerdo a lo que ganan. Si estás interesado en un esquema así, actúa ahora. Los expertos señalan que los administradores podrían verse abrumados por este tipo de solicitudes en los próximos meses.

Todavía existen dudas sobre cómo funcionará la reanudación de los pagos para determinados prestatarios. Por ejemplo, no está claro qué pueden esperar los prestatarios que estaban en mora antes de la pandemia, o aquellos a los que se les embargaba el sueldo. Un funcionario del gobierno dijo que el Departamento de Educación estaba “considerando una serie de opciones políticas para asegurar que haya una transición lo más limpia posible una vez que la pausa termine”.

Si necesitas más orientación, grupos como el Institute of Student Loan Advisors pueden ofrecerte ayuda gratuita.

Seguro médico

Hay un par de plazos pendientes para las personas que no tienen o han perdido recientemente la cobertura del seguro médico.

En primer lugar, hay un período de inscripción especial —hasta el 15 de agosto— a través del mercado federal en healthcare.gov, para las personas que compran su propia cobertura. La Kaiser Family Foundation publica una calculadora que puede ayudarte a conocer tu prima, que puede ser más baja gracias a la nueva ayuda federal que se extiende hasta finales de 2022. Kaiser también publicó un extenso documento explicativo.

En segundo lugar, existe un beneficio especialmente generoso para las personas que perdieron su empleo o cuya empresa redujo su horario. Hasta el 30 de septiembre, el gobierno federal pagará en general la totalidad de la prima de la cobertura a través de la Ley de Reconciliación Presupuestaria Ómnibus Consolidada, más conocida como COBRA, para las personas que reúnan los requisitos necesarios y deseen mantener el seguro médico que obtuvieron en sus antiguos empleos. Normalmente, tú tienes que cubrir todo el costo, lo cual es difícil de hacer cuando tus ingresos han disminuido repentinamente.

Otro beneficio menos conocido expira el 31 de diciembre: muchas personas que se quedaron sin trabajo tienen derecho a primas gratuitas (a través de un crédito fiscal) en ciertos planes si los adquieren en healthcare.gov o en la versión de su estado. Esto también es complejo; healthcare.gov explica en español las reglas.

Morosidad hipotecaria

Millones de propietarios de viviendas con hipotecas respaldadas por el gobierno federal han optado por pausar temporalmente los pagos de sus préstamos, una forma de ayuda que se ofrece desde marzo de 2020.

Pero muchos prestatarios que desde entonces se han saltado continuamente los pagos se acercan al final de ese camino: llegarán a su plazo máximo de 18 meses en septiembre, cuando sus pagos se reanudarán.

En ese momento, los propietarios tendrán que tomar una decisión. Su gestor de préstamos debería ofrecerles varias opciones para ponerse al día y abonar los pagos no efectuados, o la opción de incorporarlos a la parte posterior de la hipoteca; en otras palabras, el prestatario se pondría al día cuando se venda o refinancie la vivienda o se liquide el préstamo. Otra posibilidad son las modificaciones de los préstamos que reducen los pagos de los prestatarios.

También hay tiempo para entrar en un nuevo plan de indulgencia o morosidad, aunque las normas y los plazos varían en función del tipo de préstamo que se tenga.

Fannie Mae y Freddie Mac, que respaldan alrededor de la mitad de todas las hipotecas pendientes, todavía no han cerrado su programa de indulgencia debido a la COVID-19; los reguladores lo cerrarán cuando lo consideren apropiado. Los propietarios de viviendas con esos préstamos todavía pueden inscribirse y suspender temporalmente sus pagos hasta un año.

Pero los que se inscribieron a partir del 28 de febrero pueden ser elegibles para hasta 18 meses de pagos omitidos, aunque pueden aplicarse otros límites, según los reguladores federales que supervisan las dos entidades patrocinadas por el gobierno.

Mientras tanto, los propietarios de viviendas con otras hipotecas respaldadas por el gobierno federal —préstamos asegurados por la Administración Federal de Vivienda (conocidos como préstamos FHA) y los garantizados por el Departamento de Asuntos de los Veteranos y el Departamento de Agricultura— recibieron una prórroga. Los prestatarios que aún no han suspendido los pagos pueden iniciar una nueva indulgencia hasta septiembre, según el gobierno de Biden.

El gobierno de Biden también dijo el mes pasado que extendería la moratoria de la ejecución hipotecaria para las hipotecas respaldadas por el gobierno federal por “un último mes”, hasta el 31 de julio.

Antes de que los prestatarios lleguen a ese punto, deberían considerar otras opciones. Los prestatarios de Fannie y Freddie, por ejemplo, que han llegado al final de sus períodos de gracia pueden ser elegibles para una modificación del préstamo. Esta modificación podría reducir sus pagos en aproximadamente un 20 por ciento, según los reguladores, ampliando el plazo del préstamo a 40 años y reduciendo potencialmente el tipo de interés. Pero el alcance de la reducción de los pagos dependerá de su situación.

Los propietarios de viviendas en dificultades con préstamos de bancos o inversores privados deben ponerse en contacto con su administrador hipotecario para ver qué opciones ofrecen. Algunos de ellos han seguido un marco similar al de los préstamos con respaldo federal, pero las condiciones de otros pueden ser menos claras.

Independientemente del tipo de préstamo que tengas, la medida más importante que debes tomar ahora es ponerte en contacto con tu administrador hipotecario para averiguar cuándo se reanudarán sus pagos y a cuánto ascenderán. Si no puedes pagarlos, el administrador puede explicarte tus opciones. Para obtener más orientación, también puedes acudir a un asesor de vivienda.

Asistencia alimentaria

Los cambios introducidos en los cupones de alimentos —ahora conocidos en gran medida como Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP, por su sigla en inglés)— durante la pandemia fueron complicados.

Pero un cambio significativo, un aumento del 15 por ciento en los beneficios para todos los receptores, es solo hasta el 30 de septiembre. Así que si actualmente recibes los beneficios del SNAP, es posible que entonces se reduzcan. (El Congreso está considerando una ampliación, dijeron los expertos en políticas del SNAP, y otros cambios no relacionados con la pandemia —incluyendo un ajuste regular por inflación, junto con un posible cambio en la canasta de alimentos en la que se basan los beneficios— también podrían ayudar a compensar cualquier posible recorte).

Otros cambios temporales se mantendrán en muchos estados durante varios meses más.

Esos cambios aumentaron las prestaciones del programa, que se financia con fondos federales pero se gestiona a través de los estados. Los beneficiarios han recibido asignaciones de emergencia, que aumentaron sus prestaciones mensuales hasta los importes máximos permitidos o superiores. En total, la prestación media diaria por persona aumentó de 4 a 7 dólares en abril de este año, según Ellen Vollinger, directora jurídica del Food Research & Action Center.

El acceso al programa también se ha facilitado en cierta medida: ciertos estudiantes universitarios pasaron a ser elegibles, los desempleados menores de 50 años sin hijos no estaban sujetos a límites de tiempo y había menos obstáculos administrativos para seguir inscritos, dijeron los expertos.

Las asignaciones adicionales pueden seguir pagándose mientras el gobierno federal haya declarado una emergencia de salud pública, lo que probablemente se mantenga al menos durante el resto del año. Pero el estado que administra las prestaciones también debe tener una declaración de emergencia en vigor, y al menos seis estados —Arkansas, Florida, Idaho, Dakota del Norte, Dakota del Sur y Carolina del Sur— han terminado o empezarán pronto a retirar esa cantidad extra, según el Centro de Presupuesto y Prioridades Políticas.

Para entender mejor las reglas y cualquier cambio en tu área, consulta las preguntas frecuentes sobre la elegibilidad del SNAP federal aquí, y las reglas del estado a través de este mapa.

Licencia familiar y médica

La legislación que obliga a los empleadores a proporcionar a ciertos trabajadores tiempo libre remunerado para tratar asuntos familiares y médicos expiró a finales del año pasado, pero otras disposiciones siguen vigentes.

Algunos trabajadores pueden seguir recibiendo tiempo libre remunerado a través de un incentivo relacionado con la pandemia que finaliza a finales de septiembre. El paquete de estímulo aprobado en marzo amplió las exenciones fiscales a ciertos empleadores que voluntariamente proporcionaban a los trabajadores licencias pagadas por enfermedad y motivos familiares —tomados desde el 1 de abril hasta el 30 de septiembre— si necesitaban ausentarse a causa del virus. También se cubre el tiempo requerido para vacunarse para la COVID-19, o para recuperarse de cualquier enfermedad o condición relacionada con la inyección.

Los trabajadores independientes también podrán solicitar tiempo libre remunerado a través de exenciones fiscales que también expiran a finales de septiembre.

Algunos gobiernos estatales y locales han establecido sus propias leyes de permisos, así que asegúrate de comprobar lo que se ofrece en tu zona.

Cuentas de gastos flexibles y de atención a los dependientes

Aquí, al menos, hay una buena noticia: es posible que puedas aprovechar los cambios relacionados con la pandemia hasta bien entrado el año 2022.

Esto se debe a que algunas normas de estas cuentas —que utilizan dinero antes de impuestos para los gastos de salud que el seguro no cubre o los gastos de cuidado de dependientes como ancianos y niños— son diferentes para los planes de este año, que tienen una duración de 12 meses pero no necesariamente comenzaron en enero, dependiendo de tu empleador.

Normalmente, estos planes solo pueden ofrecer un periodo de gracia limitado para utilizar el dinero que no gastaste durante el periodo regular de 12 meses. Si no se usa el dinero, se pierde. Sin embargo, en 2021, las empresas pueden (aunque no están obligadas) ofrecer un periodo de gracia de hasta 12 meses para el dinero sobrante, o simplemente dejar que las personas trasladen las cantidades no utilizadas al año siguiente.

Además, si tu empleador lo permite, también puedes cambiar la cantidad que te descuenta de tu salario cada período; si, por ejemplo, te equivocaste en tus necesidades o deseas aumentar tu reserva para maximizar el límite de 10.500 dólares en las contribuciones a la cuenta de cuidado de dependientes que solo este año asciende a este monto. Es posible que puedas ingresar dinero en una cuenta aunque te hayas saltado el periodo de inscripción anual en medio de las distracciones de la pandemia.

HealthEquity, un administrador de beneficios, publicó una guía en términos sencillos [en inglés] con más información.

Subvención del servicio de Internet

Gracias a uno de los recientes paquetes de ayuda, ahora se puede obtener un descuento de 50 dólares al mes en el servicio de banda ancha (y de 75 dólares para las personas que vivan en tierras tribales que cumplan los requisitos).

Hay dos inconvenientes: en primer lugar, hay que cumplir los requisitos, aunque las reglas son bastante amplias. La mayoría de las personas con bajos ingresos calificarán. También lo harán quienes hayan perdido su empleo o hayan sido despedidos después del 29 de febrero de 2020; hayan experimentado una disminución “sustancial” de sus ingresos; y hayan tenido unos ingresos en 2020 inferiores a 99.000 dólares en el caso de las personas que presentaron la declaración de la renta como solteros y a 198.000 dólares en el caso de las personas que presentaron declaración conjunta.

La segunda condición es que el subsidio solo durará hasta que se agoten los casi 3200 millones de dólares disponibles para el programa. (Se puede hacer un seguimiento del dinero en un sitio web que mantiene la Universal Service Administrative Company).

Así que la conclusión obvia es esta: inscríbete hoy mismo.

Deducciones fiscales por donaciones benéficas

Si estás casado y declaras tus impuestos conjuntamente y no detallas tus deducciones, tienes hasta final de año para beneficiarte de una deducción de 600 dólares por contribuciones benéficas (aunque no del tipo que a veces puedes deducir cuando donas valores apreciados o bienes físicos). Los declarantes solteros siguen teniendo la deducción de 300 dólares.

Dada la cantidad de personas que todavía pueden estar en dificultades mientras acaba gran parte de la ayuda pandémica, esta oportunidad persistente de altruismo subvencionado puede ayudar a otros que están perdiendo más que tú. Nuestra guía de donaciones para la pandemia del año pasado debería ser de ayuda, si necesitas ideas sobre organizaciones a las cuales apoyar.

Tara Siegel Bernard escribe sobre finanzas personales. Antes de integrarse al Times en 2008, fue editora adjunta en FiLife, un sitio web de finanzas personales, y editora en CNBC. También trabajó en Dow Jones y colaboraba regularmente con The Wall Street Journal. @tarasbernard

Ron Lieber ha sido el columnista de
Your Money
desde 2008 y es el autor de cinco libros; el más reciente es
The Price You Pay for College
. @ronlieberFacebook

© 2021 The New York Times Company

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.