Profesor de inglés y villano del cine: murió el desertor estadounidense que pasó 39 años en Corea del Norte

LA NACION

TOKIO.- El ex sargento de Estados Unidos Charles Jenkins, quien desertó en 1965 a Corea del Norte , donde vivió durante casi 40 años, murió a los 77 años en Japón , informaron hoy medios nipones.

Jenkins, quien falleció por causas desconocidas, vivió en Japón con su mujer Hitomi Soga, una japonesa que en el pasado fue secuestrada y llevada a Corea del Norte, y con sus dos hijas nacidas en Corea del Norte .

En 2002, el entonces líder norcoreano Kim Jong Il admitió que agentes del país comunista habían secuestrado a Soga en la isla japonesa de Sado a finales de la década de los 70 y que la mujer fue obligada a casarse con el desertor estadounidense.

Corea del Norte finalmente permitió el regreso a Japón de Soga y de otras cuatro personas secuestradas. Más tarde, el gobierno nipón logró que Jenkins pudiera reunirse con su familia en este país. El ex sargento se entregó a las autoridades militares estadounidense al llegar a Japón en 2004.

Jenkins explicó ante un tribunal militar que el 5 de enero de 1965 abandonó su puesto junto a la zona desmilitarizada entre Corea del Sur y Corea del Norte, para evitar su traslado a Vietnam para participar en operaciones de combate. El ex militar fue declarado culpable de deserción y ayuda al enemigo y cumplió una condena a 30 días de cárcel.

Jenkins pasó 39 años en Corea del Norte, donde se refugió en 1965 y se casó con una japonesa secuestrada por el régimen.

Originario de Carolina del Norte, el soldado desertó durante una glacial noche de borrachera de enero 1965, cuando patrullaba a lo largo de la frontera con Corea del Norte. Explicó más tarde que tuvo miedo de ser enviado a luchar en Vietnam, entonces en plena guerra, y pensó cándidamente que Corea del Norte lo entregaría a la Unión Soviética, de donde podría retornar a Estados Unidos.

Su vida con los Kim

Jenkins pasó sus días enseñando inglés a los miembros de la inteligencia norcoreana, futuros espías. También interpretó el rol de "villano estadounidense" en películas de propaganda.

El hombre confió años más tarde que había sufrido durante todo ese tiempo. "Recibía golpes por todos los lados", explicó. "Jamás se dice no en Corea del Norte. Si se dice no, uno empieza a cavar su tumba, porque estás muerto".

En 1980, conoció a su esposa, la japonesa Hitomi Soga.

En sus últimos años, trabajó en Sado en una tienda de 'souvenirs', según explicó el alcalde de esta ciudad, Motohiro Miura, quien en un comunicado expresó su pésame a los familiares, y dijo que el ex desertor "contribuyó al turismo local".

Agencias AFP y DPA