“La profesión me eligió a mí”: Murió el reconocido cirujano plástico José Juri

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El médico cirujano era reconocido local e internacionalmente
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“Cuando operamos estamos disfrutando de lo que estamos haciendo, yo debería pagar para poder disfrutar permanentemente como disfruto”, así se expresaba el reconocido médico especialista en cirugía plástica José Juri, en una entrevista hace nueve años, donde mencionaba también una “vocación médica que uno trae desde muy pequeño”. A ello siempre se refería: a su decisión firme y temprana de ser doctor, profesión a la que se ocupó durante toda su vida hasta esta semana, en la que murió.

“La profesión me eligió a mí, porque apenas tenía seis años cuando le prometí a mi maestra Sara Ortiz de Giles que la iba a operar gratis cuando fuera cirujano. Ella, en la nota final de mi cuaderno de primer grado, puso: ‘Guarda esta reliquia, tal vez ahora no me entiendas porque eres muy pequeñito, pero de aquí a muchos años vuélvelo a leer y verás en él tu primer triunfo en la vida. Cuando seas un cirujano famoso, acuérdate de tu primera maestra’”, contaba, en 2006.

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Un “convencido de que la belleza es lo único que puede salvar al mundo” y de alto perfil público desde la década del 90, Juri realizó intervenciones a personalidades como la conductora Susana Giménez o la actriz Verónica Castro, pero también se abocó a diversas prácticas solidarias para mejorarles la calidad de vida a aquellas personas que presentaban complejidades económicas para abordar este tipo de tratamientos.

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Fundador y director de la clínica plástica y de la fundación que llevan su nombre, Juri fue además profesor universitario, autor de 20 técnicas y 150 trabajos publicados en su especialidad, miembro honorario de 20 sociedades científicas, presidente de honor de congresos internacionales y colaborador en 15 libros, según se detalla en la página web oficial de su sanatorio. También, recibió múltiples distinciones por su labor, como por ejemplo, un diploma y medalla de oro por ser el premio al Mejor Trabajo del Año de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica.

“Luché, sufrí. Mi vida fue igual a la del ave errante y solitaria que cruza por las olas que vienen y se van”, es un pasaje del poema que utilizaron en el Facebook oficial de la Clínica Juri -adonde su hijo Juan José es el codirector-para despedirlo.

A su vez, emitieron un comunicado con motivo de su muerte desde la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, de la que Juri fue tesorero, secretario general y director de publicaciones. “Le enviamos un muy afectuoso saludo a su familia en este momento tan triste”, concluyeron, luego de un repaso por la trayectoria del médico.

“Perdurará siempre en cada cirujano plástico que use alguna de sus técnicas o aplique sus consejos y el legado es que lo sigan transmitiendo a los demás para que siempre esté presente en un quirófano de la Argentina o el mundo”, sostuvo en tanto su colega y amigo Guillermo Vázquez.

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Para LA NACION, en 2003, Juri expresaba, en cuanto a su profesión: “Después de los consultorios de los psiquiatras y de los psicoanalistas, el que más pacientes con problemas psicológicos recibe es el del cirujano plástico”. En esa línea, reflexionaba: “Muchas personas, cuando están angustiadas y no saben cómo canalizar esa angustia, acuden al cirujano plástico para ver si con una cirugía pueden encontrarse mejor, valorarse más y aumentar la autoestima. Pero la autoestima es algo más profundo, que no pasa por el volumen de los senos o por el tamaño de la nariz.”