Los productores de petróleo, salvo México, acuerdan bajar la oferta

Benoît PELEGRIN
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Una vista aérea del complejo de la empresa petrolera mexicana PEMEX en Azcapotzalco, tomada el 4 de febrero de 2019 a las afueras de Ciudad de México

Una vista aérea del complejo de la empresa petrolera mexicana PEMEX en Azcapotzalco, tomada el 4 de febrero de 2019 a las afueras de Ciudad de México (AFP/Archivos | Pedro Pardo)

Los principales productores de petróleo, excepto México, acordaron reducir la producción en mayo y junio en 10 millones de barriles diarios, anunció este viernes la OPEP, después de negociaciones maratonianas para contrarrestar el desplome de los precios.

Un comunicado de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), emitido después de 11 horas de negociaciones por videoconferencia, informó de un acuerdo previo sobre una reducción de la oferta mundial de 10 millones de barriles diarios (mbd) en mayo y junio.

Sin embargo, queda un obstáculo: un país que no pertenece al cártel, México, no ha dado su aprobación y esta es esencial para ratificar una decisión.

Según la agencia de información financiera Bloomberg, México estima excesivo el esfuerzo que se le pide, en comparación con otros países.

La retirada de los diez millones de barriles correría a cargo principalmente de Arabia Saudita y Rusia, pero al menos otros 20 países deben participar en el esfuerzo, según la misma fuente.

La ministra de Energía mexicana, Rocío Nahle García, tuiteó que su país había sugerido un recorte de 100.000 barriles.

La petrolera estatal venezolana PDVSA informó en un comunicado que Caracas "apoya la propuesta de Arabia Saudita y Rusia de reducir la producción en alrededor de 10 millones de barriles por día".

"Hay un acuerdo al 80%", había asegurado el ministro iraní de Petróleo, Bijan Namdar Zanganeh, quien participaba en las negociaciones de la OPEP y Rusia, que no es miembro del cártel.

La pandemia de coronavirus ha desequilibrado un mercado, en el que la oferta mundial ya estaba en superávit, debido a las restricciones de desplazamiento para frenar la propagación de la COVID-19.

"Están cerca de un acuerdo, pronto sabremos qué es", había dicho el presidente estadounidense Donald Trump tras hablar con su homólogo ruso, Vladimir Putin, y el rey Salmán de Arabia Saudita. "Probablemente anunciarán algo hoy o mañana", afirmó.

Estados Unidos, principal productor mundial, no es miembro de la OPEP+, pero quiere una reducción en la oferta de precios, con el fin de dar oxígeno a su industria petrolera de esquisto.

- Círculo ampliado -

Debido al confinamiento de la mitad de la población mundial para limitar la pandemia de COVID-19, la fuerte desaceleración del transporte y la disminución de la producción industrial, la demanda de petróleo se ha desplomado.

Hace unos meses el precio del barril rondaba los 60 dólares, pero a principios de la semana pasada cayó a niveles nunca vistos desde 2002. Por ello, los 13 países de la OPEP y sus diez Estados socios, con los que forman la alianza OPEP, tratan de reaccionar.

Para organizar esta reunión extraordinaria, Arabia Saudita y Rusia reanudaron el diálogo y terminaron la guerra de precios y cuotas de mercado que desencadenaron después de la última cumbre, el 6 de marzo en Viena: Moscú, el segundo mayor productor del mundo, dio un portazo a la OPEP y Riad, el mayor exportador, abrió las compuertas y vendió a bajo precio el petróleo a Europa.

Pero la rápida propagación del virus y su vertiginoso impacto en la demanda de petróleo sorprendió a ambos países. El golpe fue tremendo porque la oferta mundial de crudo ya estaba en superávit antes de la pandemia.

Aunque se anuncie un acuerdo, varios analistas dudan de que estos recortes hagan subir los precios.

"Un recorte de 10 millones de barriles diarios en mayo y junio impedirá alcanzar los límites de almacenamiento y evitará que los precios caigan al abismo, pero no restaurará el equilibrio de mercado deseado", según los analistas de Rystad Energy.

Deseosos de forjar la mayor coalición posible, Riad y Moscú ampliaron el círculo de participantes en la reunión, invitando a muchos productores externos a la alianza. En su discurso introductorio, el ministro ruso de Energía, Alexander Novak, aplaudió el jueves la presencia de nueve países adicionales, como Canadá y Noruega.

También se invitó a Estados Unidos, pero pese a la implicación de Donald Trump a favor de un acuerdo entre productores, su país no puede participar directamente en estas discusiones porque se lo impide su reglamentación antimonopolio.

El viernes serán los ministros de Energía del G20 quienes abordarán el estado del mercado en una reunión extraordinaria.