Productores de Oaxaca impulsan renacer de empacadora de limón

PINOTEPA NACIONAL, Oax., noviembre 24 (EL UNIVERSAL).- Un grupo de 50 productores de limones y socios de la Costa de Oaxaca busca reactivar una fábrica destruida y abandonada tras el paso del huracán Paulina en octubre de 1997, que provocó infinidad de pérdidas, pues arrastró sus cultivos, casas, puentes y decenas de personas perdieron la vida.

"Fueron días de angustia. Lo peor se vino después, cuando la mayoría de nosotros nos quedamos sin alimentos y sin trabajo", recuerda don Marcelino Vásquez Gallardo en entrevista con EL UNIVERSAL.

El río de Las Arenas se salió e inundó las huertas de limón. Unas 6 mil hectáreas quedaron afectadas en las comunidades de Collantes, José María Morelos, Los Pocitos, La Boquilla Chicometepec y otras.

Muchas familias tuvieron que buscar otras alternativas para sobrevivir, como la migración, y dejaron de trabajar las tierras fértiles de la región.

---Mucha producción, pero poco apoyo

Pese a que Oaxaca ocupa el tercer lugar en producción de limón en el país, de acuerdo con el informe de enero a julio de 2022 de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y el Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), los apoyos a productores son escasos, acusan.

No obstante, la superficie sembrada de limón en el estado asciende a 217 mil 582 hectáreas, es decir, 0.8% (mil 734 ha) más que el mismo periodo del año anterior, lo que representa 10.3% del total nacional.

Las entidades con las mayores extensiones de siembra, por encima de Oaxaca, son Michoacán, con 29.5%, y Veracruz, con 24.1%. En conjunto, los tres estados tienen 73.9% de la superficie de limón en el país.

Con esta estadística, es difícil imaginar que los productores de limón de al menos una decena de comunidades de la Costa apenas se recuperan del huracán de hace 25 años. Afirman que de los apoyos del gobierno federal, poco les ha llegado.

"Cuando pasó el huracán ahí se terminaron los limones y muchos empezaron con otra actividad. Días después del paso del huracán, las plantas de limones, papayas, plátanos, palmeras, murieron", narra Nicolás Rodríguez Galindo, quien dejó de producir y comenzó otra actividad en Collantes; hoy, es uno de los que impulsa la reapertura de la fábrica de limones.

"Hace 25 años teníamos puros árboles de limones de pata criolla, pero se salió el río de Las Arenas, que lo tenemos a unos 20 metros, y se inundaron todas nuestras parcelas de toda esta región y dejamos de trabajar por un rato", dice otro campesino.

Antes de la ruina, los productores abastecían mercados locales y regionales, principalmente a la cadena de supermercados WalMart, además de la Central de Abasto en la Ciudad de México. Ahora no tienen mercados debido al coyotaje del cítrico.

"Necesitamos reactivar más la compra y venta de cítricos, pero desde acá en el pueblo, porque actualmente los productores van a dejar los cítricos a más de dos horas de acá. Otros se topan con los coyotes de limones y ahí se van las ganancias".

---Un nuevo sueño

La fábrica de limones El Paso de Collantes, ubicada a 20 metros del río Las Arenas, entre Collantes y La Boquilla de Chicometepec, se inundó por el huracán Paulina y desde entonces dejó de funcionar.

Para reactivarla, los pobladores se citan cada fin de semana para hacer tequios en las instalaciones; además, recurren a reuniones para buscar estrategias que sean de ayuda cuando reinicien labores en la fábrica.

Mientras, dicen que costará más de medio millón de pesos la mejora de las instalaciones, compra de herramientas, instalación de luz y un colchón económico para lo que se ocupe en los primeros meses, pues carecen de recursos suficientes.

Tan solo las cajas para el empaque de limones costarán cerca de 100 mil pesos; en la instalación de la luz gastarán de 170 mil a 180 mil; para la remodelación del lugar, otros 170 mil. Más un colchón de inversión de unos 200 mil pesos.

"Se necesita un colchoncito, aquí estamos productores de muy bajos recursos. Nuestros cálculos son un aproximado, porque necesitamos un técnico que haga esas sumas, pero más o menos pensamos que ocupamos eso, puede ser más o menos", señalan.

Marcelino Gallardo indica que buscan este apoyo del gobierno federal, pero no lo quieren regalado. "No queremos que nos regalen, sino que nos echen la mano para poder levantar esto, somos gente que trabaja y lo devolveremos", asegura.

EL UNIVERSAL buscó a los titulares de la Sader en Oaxaca para saber más sobre los programas de seguimiento de apoyo por afectaciones de fenómenos naturales; sin embargo, no hubo respuesta.