Los procedimientos médicos complejos que se hacen en el país y ya no demandan quedarse internado

·7  min de lectura
El crecimiento de las cirugías ambulatorias es parte de un enfoque de cuidado integral del paciente
Hernán Zenteno

Los avances de la medicina lograron que muchos procedimientos complejos que antes demandaban una internación de varios días hoy sean ambulatorios. Son muchas las intervenciones que actualmente no requieren que el paciente duerma en el hospital. Por ejemplo, una persona que necesita un implante de una válvula de corazón, o hasta un reemplazo total de cadera, podría hoy comenzar el día en el quirófano y a la noche estar en su casa.

Mientras que antes se percibía a la estadía en un hospital como el modo más seguro para rehabilitarse, los estudios realizados y la experiencia de los especialistas consultados por LA NACION indican que los procedimientos ambulatorios, no solo no aumentan la incidencia de cualquier tipo de percance posoperatorio, sino que por el contrario disminuyen el estrés del paciente y hacen que la población sea más adepta a controlarse.

Si bien hace tiempo que los profesionales de la salud, según el caso, recomiendan tratamientos ambulatorios, aseguran que la pandemia generó un punto de inflexión en cuanto a la voluntad de los pacientes de regresar a sus hogares luego de una intervención, cuando antes preferían lo contrario. Además, según coinciden distintos especialistas, el enfoque de los tratamientos ambulatorios pondera una visión más amplia del cuidado del paciente, cuyo principal objetivo es disminuir el impacto emocional que generan los procedimientos médicos.

El corazón

Fernando Scazzuso es el jefe de Electrofisiología y Arritmias del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA), donde el año pasado, por primera vez en la Argentina, se colocó de manera ambulatoria un implante de válvula aórtica. Él destaca que han realizado un estudio que fue publicado en el Journal of Atrial Fibrillation, en el que seleccionaron 58 pacientes a los que se les practicó una ablación para corregir una arritmia y luego se los envió a su casa, mientras que hubo otro grupo de 137 pacientes a los que se les practicó el mismo procedimiento, pero pernoctaron en el instituto. “En cuanto a la evolución de los pacientes, no hubo ninguna diferencia entre unos y otros, pero los que se retiraron tuvieron la oportunidad de descansar en la comodidad de su casa”, describe el especialista.

Desde que el paciente entra al Radial Lounge del ICBA hasta que se va pasan solo siete horas
Hernán Zenteno


Desde que el paciente entra al Radial Lounge del ICBA hasta que se va pasan solo siete horas (Hernán Zenteno/)

En esta línea de pensamiento, en lo que respecta al cuidado del paciente está prevaleciendo un enfoque integral, que no solo se preocupa por el éxito o no de la intervención, sino que, además, trata de evitar situaciones de estrés y busca que las personas puedan recuperar sus actividades lo más rápido posible.

Este enfoque el ICBA lo lleva a su máxima expresión en lo que denominan el “Cardio Lounge”, compuesto por el Arritmias Lounge, que se inauguró el año pasado, y el Radial Lounge, que abrió sus puertas en 2018 y fue el único salón de su tipo en la región. Ambas salas fueron diseñadas especialmente para generar un espacio de relajación luego de la intervención, en donde el paciente cuenta con comidas y bebidas saludables para transitar el tiempo de recuperación.

La sala de relajación del Radial Lounge en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA)
Hernán Zenteno


La sala de relajación del Radial Lounge en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA) (Hernán Zenteno/)

Fernando Cura, jefe del Servicio de Cardiología Intervencionista del ICBA, es quien está a cargo del Radial Lounge, que está conformado por una sala de hemodinamia con un angiógrafo de última tecnología (que posibilita la fusión de imágenes para que el médico pueda combinar diferentes estudios previos que se haya realizado el paciente), un shock room y la sala de relajación. En su caso, Cura se enfoca en la reparación de arterias atravesando las obstrucciones y colocando un balón o un stent.

El nombre de la sala se debe a que durante el procedimiento, en la mayoría de los casos, ingresan el catéter a través de la arteria radial, que se encuentra en la muñeca del paciente y no utilizan una arteria de la pierna como se hacía tiempo atrás. Eso, entre otras ventajas, hace que el paciente no tenga que quitarse la ropa.

“Esto es un cambio de paradigma porque le da más dignidad al paciente en el momento de enfrentar la intervención. Luego pasan a la sala de relajación donde se recuperan en un ámbito muy agradable. Este concepto quita la sensación hospitalaria. Desde que el paciente entra al Radial Lounge hasta que se va pasan solo siete horas”, describe Cura.

Una de las salas del Radial Lounge del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA)
Hernán Zenteno


Una de las salas del Radial Lounge del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA) (Hernán Zenteno/)

Mientras que en el Arritmias Lounge corrigen el ritmo cardíaco eliminando con radiofrecuencia los canales paralelos de electricidad que llegan al corazón y generan la arritmia. “Trabajamos sobre la parte eléctrica del corazón. A diferencia de como se trabaja en el Radial Lounge, nosotros sí o sí ingresamos a través de la pierna, por eso luego los pacientes descansan en una cama y no en un sillón. Todo el proceso dentro del Arritmias Lounge, desde que entra hasta que se va, lleva cuatro horas. De este modo, se llega a más gente porque el paciente no tiene que esperar dos meses para conseguir un turno y, además, no sometés a la persona a quedarse en una zona de internación coronaria donde se escuchan los respiradores de otros pacientes, hay alarmas, etcétera”, agrega Scazzuso.

Con la pandemia, este tipo de espacios, resalta Cura, cobraron especial relevancia porque frente a la parálisis del sistema sanitario ellos pudieron seguir atendiendo a los pacientes: “Durante la pandemia haber avanzando en un área de tratamientos intervencionistas ambulatorios fue una gran ventaja. Mientras que ahora nos permite brindarle al paciente la posibilidad de reincorporarse a sus actividades laborales, deportivas o sociales rápidamente, sin el impacto psicológico que genera una internación”, asegura Cura.

La cadera

Martín Buttaro, Jefe del Centro de Cadera del Hospital Italiano de Buenos Aires, describe que durante la pandemia empezaron a acelerar los procesos para la cirugía de reemplazo total de cadera porque los pacientes preferían estar internados el menor tiempo posible.

Si bien este procedimiento requería de tres días de internación, lograron reducir a 24 horas el período en los pacientes mayores de 65 años, mientras que los menores de esa edad que cumplan los requisitos pueden retirarse el mismo día de la operación.

Los quirófanos de alta complejidad de la Unidad de Cirugía Ambulatoria del Hospital Italiano en Buenos Aires
Gentileza: Hospital Italiano


Los quirófanos de alta complejidad de la Unidad de Cirugía Ambulatoria del Hospital Italiano en Buenos Aires (Gentileza: Hospital Italiano /)

“Llevamos adelante un programa de cirugía de reemplazo de cadera ambulatoria, en el cual el paciente ingresa a las 8 a quirófano y se va a su casa a las 18, luego de completar una serie de estudios clínicos y funcionales. Usamos menos anestesia y respetamos tendones que antes se cortaban, eso facilita la recuperación y disminuye el dolor. Son cirugías expeditivas que durante cerca de 40 minutos. Además, desarrollamos un protocolo analgésico de cirugía sin opiáceos, lo cual se asocia a menores complicaciones como náuseas y retención urinaria”, detalla Buttaro.

El especialista explica que buena parte de la bibliografía que analiza las ventajas y desventajas de la cirugía ambulatoria vs. la cirugía con internación indica que los resultados son iguales o mejores cuando se decide hacer una intervención ambulatoria porque genera un menor impacto en el paciente, con una mayor tasa de satisfacción y es más eficaz para los sistemas de salud.

La vesícula

Victoria Ardiles es la coordinadora médica de la Unidad de Cirugía Ambulatoria del Hospital Italiano. Esa institución el año pasado inauguró la Unidad de Cirugía Ambulatoria, que es un edificio de cinco pisos dedicado a ese tipo de procedimientos.

“En nuestro caso hace más de 10 años que hacemos cirugía laparoscópica de vesícula de manera ambulatoria. Lo que cambió con la pandemia es que los mismos pacientes que tenían más resistencia a la idea de irse a sus casas, ahora cambiaron de idea. Antes no internarse se veía como una desventaja”, resalta Ardiles.

La próstata

Lo mismo sucede, según Mariano Sebastián González, jefe del Sector de Endourología del Hospital Italiano, con las cirugías de su área. “En el Hospital Italiano hace muchos años realizamos la enucleación con Láser Holmium de próstata en forma ambulatoria, que es una técnica quirúrgica endoscópica para los pacientes que tienen problemas para orinar, causado por el crecimiento benigno de la próstata. Pero la pandemia incrementó el número de pacientes que desean irse a la casa el mismo día. Nosotros trabajamos dentro de la nueva Sala de Procedimientos del hospital, la cual fue inaugurada con el fin de aumentar las prácticas ambulatorias, que es una tendencia cada vez más utilizada a nivel mundial”.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.