Problemas de empleo en Argentina persisten tras el garrotazo de la covid-19

Buenos Aires, 17 dic (EFE).- La tasa de desempleo en Argentina bajó levemente en el tercer trimestre del año y casi un millón de personas volvieron a estar ocupadas, pero el número total de parados prácticamente no varió y creció el subempleo, fenómenos que reflejan el impacto del hundimiento económico del país suramericano en medio de la pandemia de la covid-19.

Según informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la tasa de desempleo del tercer trimestre fue del 11,7 % y estuvo 1,4 puntos porcentuales por debajo de la del segundo trimestre y dos puntos por delante de la registrada en igual período de 2019.

Pero este descenso respecto del segundo trimestre prácticamente no se reflejó en la cifra neta de desempleados, que pasó a 1.415.000 personas en el tercer trimestre, apenas 21.000 menos que en los tres meses precedentes.

"A pesar de la flexibilización de las restricciones sobre las actividades y la circulación de las personas, en el tercer trimestre del año la pandemia por la covid-19 continuó impactando sobre la dinámica del mercado de trabajo", señaló el Indec en su informe.

MÁS OCUPADOS, PERO MENOS FORMALES

La tasa de desempleo se mide en relación a la población económicamente activa, dejando fuera del cálculo a las personas que no tienen trabajo ni lo buscan activamente (los denominados "inactivos"), precisamente aquellas cuyo número había crecido en el segundo trimestre por el "efecto desaliento" a buscar empleo en medio de las estrictas medidas sanitarias adoptadas ante la pandemia.

Pero con la flexibilización de las medidas de confinamiento durante el tercer trimestre ese efecto perdió fuerza y la población económicamente activa creció al 42,3 %, pasando de 11 millones de personas a 12 millones, mientras que la población inactiva bajó al 57,7 %, pasando de 17,6 millones a 16,5 millones en el período julio-septiembre.

Aunque el número de desempleados se redujo en forma leve, el dato positivo es el aumento de la tasa de empleo al 37,4 % -desde el 38,4 % en el segundo trimestre-, con una masa total de ocupados de 10,7 millones de personas.

En este sentido, el informe deja ver que entre el segundo y el tercer trimestre el número de ocupados creció en algo más de un millón de personas.

Con todo, los datos evidencian que casi un tercio de los ocupados trabaja por cuenta propia y que, entre los asalariados, casi tres de cada diez trabaja en la informalidad.

Es en estos segmentos donde se crearon los puestos de empleo: unas 800.000 personas se sumaron al trabajo por cuenta propia y unas 400.000 consiguieron un trabajo asalariado pero informal, mientras que entre un trimestre y otro se perdieron casi 200.000 puestos de empleos formales.

CRECE EL SUBEMPLEO Y LOS OCUPADOS QUE BUSCAN UN MEJOR TRABAJO

En su informe, el Indec también destacó un "importante aumento" de los subocupados, aquellos que trabajan menos de 35 horas semanales y están dispuestos a trabajar más horas.

Según los datos oficiales, la tasa de subocupación del tercer trimestre se ubicó en el 13,4 %, con 1,6 millones de personas en esta categoría, unas 566.000 más que en el trimestre anterior.

La tasa de subocupación del tercer trimestre del año se ubicó 3,8 puntos porcentuales por encima del índice del segundo trimestre y 0,6 puntos por sobre la registrada en igual período del año pasado.

También es sintomática la subida en la tasa de ocupados que demandaron otro empleo, que ascendió 3,2 puntos, al 14,8 %.

Entre julio y septiembre pasado, el total de personas con trabajo que buscaban otro empleo mejor fue de 1,8 millones, casi medio millón más que en el segundo trimestre.

El informe del Indec tiene en cuenta los datos de empleo de los 31 conglomerados urbanos más grandes del país suramericano, que concentran una población de 28,5 millones de personas -12 millones de ellas económicamente activas-, sobre una población total en Argentina de unos 45 millones de habitantes.

Argentina, cuya economía se ha hundido este año en medio de la pandemia tras otros dos de recesión, registró un máximo de desempleo del 24,1 % en el segundo trimestre de 2002, luego del estallido de una de las peores crisis económicas, políticas y sociales que ha vivido el país.

(c) Agencia EFE