Nuevo problema de salud para Franchy Cordero: COVID-19

JIMMY GOLEN
·2  min de lectura

Franchy Cordero es un orgulloso miembro de la generación de “Big Papi”, después de crecer en la República Dominicana viendo a estrellas como David Ortiz que guiaban a los Medias Rojas de Boston al título de la Serie Mundial de 2004.

“Esos eran los juegos que siempre pasaban en televisión: Los juegos de los Medias Rojas de Boston”, dijo Cordero en una videoconferencia. “Crecí siendo un gran aficionado de David Ortiz. Manny Ramírez, Pedro Martínez, incluso de J.D. Drew — esos era a los que realmente me gustaba ver cuando era niño. Siempre fue divertido poder ver todos los campeonatos que se ganaron en mi juventud”.

Así que cuando Cordero fue canjeado a Boston hace unos meses, cualquier decepción relacionada con una mudanza se esfumó por la alegría de llegar a su equipo favorito.

“Estoy realmente emocionado por la oportunidad que tengo aquí”, dijo Cordero, quien llegó en el movimiento que envió a Andrew Benintendi a los Reales de Kansas City. “El simple hecho de ponerme este uniforme y poder jugar en ese estadio es un sueño hecho realidad”.

Un jardinero de 1,90 metros y 100 kilogramos que asegura que su tipo de juego está inspirado en Ortiz, Cordero pasó tres años con los Padres antes de ser canjeado a los Reales previo a la campaña reducida por la pandemia de 2020. En total, batea para .236 con 12 jonrones y 36 carreras impulsadas en 95 juegos, pasando más tiempo en la lista de lesionados con problemas en el codo derecho, antebrazo, muñeca y mano, del que ha pasado en un roster activo de Grandes Ligas.

“No he podido estar en el terreno lo suficiente. No he podido tener una temporada completa”, comentó Cordero. “Dios mediante, la gente podrá ver al verdadero Franchy Cordero este año”.

Pero dicho objetivo tuvo un nuevo contratiempo cuando Cordero fue diagnosticado con COVID-19 antes de abordar un avión rumbo al campo de primavera. Aunque dijo que aún esperaba estar listo para el día inaugural, el manager Alex Cora fue menos optimista.

“Siempre está la posibilidad”, dijo Cora. “Pero debemos ser muy cuidadosos de la forma en que lo llevamos, porque su salud es más importante que estar en el roster del día inaugural”.

Cordero señaló que nunca desarrolló síntomas de COVID-19, pero su tiempo en confinamiento retrasó su preparación. Después de reportarse al complejo del equipo en Fort Myers, Florida, esta semana, ha trabajado en su movilidad y en estirar sus músculos.

“Todos los protocolos que existen para que uno regrese están basados en la seguridad”, dijo Cordero. “Es frustrante, pero me alegra estar aquí”.

Cora dijo que Cordero está rezagado en su trabajo cardiovascular, pero fuera de eso, se ve bien.

“Sinceramente, desde mi punto de vista, pensé que iba a estar más rezagado, pero no es el caso”, dijo el timonel. “Parece que físicamente no perdió mucho. Así de buen atleta es. Esperen a verlo: Es impresionante”.