Primo de "Calcetitas rojas" es hallado muerto y enterrado en su casa

CHIMALHUACÁN, Méx., noviembre 11 (EL UNIVERSAL).- Carlos Antonio de cinco años de edad fue localizado sin vida, enterrado en un espacio de terracería dentro de su propia casa, el menor fue reportado como desaparecido el 9 de noviembre.

El niño fue identificado como primo de Lupita, la niña conocida como "Calcetitas Rojas" que en el 2017 fue localizada sin vida en calles de la Colonia El Sol, en Nezahualcóyotl, abandonada y sin registro.

De acuerdo con la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) por ahora se desconoce la causa de muerte, pues es necesario realizar la necropsia; sin embargo, de acuerdo con fuentes cercanas a la investigación, los propios padres admitieron haberle quitado la vida.

El menor fue reportado como desaparecido hace dos días, su mamá dio como versión que al salir por el pan en la calle ingenieros colonia Xochiaca, en el municipio de Chimalhuacán, unos sujetos que bajaron de un carro sin placas la golpearon y le arrebataron al niño, a quien subieron al vehículo y huyeron.

En redes sociales se compartió la ficha de Alerta Amber que emitió la FGJEM, acomodada del mensaje: "seamos empáticos y vamos a ponernos en el lugar de la Sra. Dulce, y por lo que está pasando. Vamos a ayudar compartiendo todo el tiempo y en todas las redes sociales hasta que Carlitos regrese a casa con bien".

De acuerdo con la ficha de búsqueda, el último día que vieron al menor vestía playera color azul marino manga larga, suéter color azul rey del Capitán América y pantalón azul de mezclilla. Carlos Antonio tenía como señas particulares un lunar en el lado izquierdo del cuello y una cicatriz en la cabeza

Calcetitas rojas

El 18 de marzo de 2017, vecinos de la colonia El Sol en Nezahualcóyotl descubrieron el cuerpo semidesnudo de una niña de apenas 5 años de edad, en un terreno baldío en la avenida Bordo Xochiaca y Virgen del Camino, que pasó nueve meses en calidad de desconocida y que con las indagatorias se supo que se llamaba Guadalupe y fue registrada con los apellidos de Medina Pichardo.

Sus padres no la registraron y nadie reclamó su cuerpo, tiempo después las autoridades supieron que su padrastro de 29 años, la golpeó porque se hizo del baño y no les había avisado.

Por estos hechos Pablo y Yadira, mamá de la víctima, fueron sentenciados a 88 años de cárcel por feminicidio.