Los primeros trenes de hidrógeno ya están en marcha, ¿para cuándo en España?

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Alemania ha encontrado la forma de reemplazar a los trenes impulsados por diésel que circulan en Baja Sajonia, uno de los estados del país, con el objetivo de ofrecer una alternativa no solo mucho más sostenible, sino también menos ruidosa. A partir de este septiembre, circularán por las vías cinco trenes impulsados completamente por hidrógeno, que emiten únicamente vapor y agua condensada y, por tanto, están libres de emisiones de CO2.

Pero en España, la carrera por lograr el primer tren de hidrógeno también ha comenzado. Para ser concretos, empezó en 2020 con la empresa española CAF (Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles) y hace unos meses Talgo y Repsol se sumaron al objetivo. Estos presentaron el modelo ‘Vittal One’, un tren de hidrógeno que está pensado para cercanías y medias distancias, además, funciona con la energía que se obtiene de pilas de combustible gracias a una reacción química.

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A hydrogen fuel cell train stands at the station
Los trenes impulsados por hidrógeno emiten únicamente vapor y agua condensada y, por tanto, están libres de emisiones de CO2. Foto: Getty Creative.

¿Cómo se emplea la tecnología en este medio de transporte?

Talgo se ayuda de Repsol para empezar la producción de trenes de hidrógeno en España. La empresa ferroviaria española se encarga de diseñar y fabricar el tren y la compañía energética aporta las infraestructuras y los medios logísticos, ya que cuenta con una planta de hidrógeno en Cartagena (España) para suministrar dicha materia prima. Por otro lado, Talgo tiene una línea para desarrollar los trenes de hidrógeno.

Para que el tren funcione, este tiene que transportar el hidrógeno renovable en tanques para trasladarse a unas celdas de combustible que lo transforman en electricidad y agua. Ahí, se acumula en baterías o pilas de litio que alimentan la máquina. Esto supone un increíble avance porque con él, sería posible producir electricidad sin contaminar el medio ambiente. Según sus fabricantes, “será capaz de circular sin emitir gases contaminantes por el 40% de las vías ferroviarias que están sin electrificar en Europa”.

160km/h en modo hidrógeno

Este tren estará diseñado para circular a una velocidad máxima de 220 km/h en modo eléctrico y de 160km/h en modo hidrógeno. La pila de hidrógeno consumirá tan solo 0,25 kg/km y dará al tren una autonomía de 800 km sin electrificación.

¿Para cuándo estará disponible en España?

Talgo realizó un ensayo exitoso en octubre de 2021 e iba a realizar sus primeras pruebas preliminares en marzo de este año, sin embargo, no se han podido llevar a cabo por la falta de suministro de material y los problemas de transporte en los últimos meses. Actualmente, el Centro Nacional de Hidrógeno ya ha probado los depósitos de hidrógeno, las pilas de combustible y las baterías, que este mismo verano serán testados en el propio tren.

La disponibilidad total y efectiva pasa por dos fases, una en 2030 cuando el Gobierno plantea objetivos de fomento del hidrógeno, y luego otra para 2050 cuando se haya alcanzado la neutralidad climática y se cuente con un sistema eléctrico 100% renovable. Más a corto plazo se espera que para dentro de ocho años España cuente con dos líneas de trenes comerciales que funcionen con hidrógeno.

Renfe también se suma a la carrera

Por su parte, el tren de pila de combustible de CAF (que está desarrollando el consorcio de empresas formado por CAF, DLR, Toyota, Renfe, ADIF, CNH2, IP y Stemmann-Technik) toma como base una unidad actual de cercanías de tres vagones como los Civia que Renfe ya tiene en funcionamiento. En él se ha instalado un nuevo sistema de generación eléctrica a partir de la hibridación de la energía proveniente de pilas de hidrógeno y baterías de titanato de litio, integrándose a su vez con el sistema de tracción ya existente en el vehículo.

En conclusión, a pesar de que a nivel medioambiental está sería la mejor de las opciones, el gran problema de los trenes de pila de combustible es el elevado coste, pero esperemos que cuando la demanda sea elevada y se empiecen a fabricar trenes en líneas de producción, y no de forma individual como ocurre actualmente, los costes caigan.

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