Las primeras promesas de Draghi: ecologismo, reforma fiscal y más vacunas

Roma, 9 feb (EFE).- El economista italiano Mario Draghi ha logrado el respaldo a su futuro Gobierno de la mayoría de los partidos políticos del país, gracias a promesas como el impulso al ecologismo y la transición energética, una reforma fiscal y más vacunaciones.

El expresidente del Banco Central Europeo avanza decididamente en la formación de su Ejecutivo, encargada por el jefe del Estado, Sergio Mattarella, tras la dimisión por falta de apoyo el 26 de enero del primer ministro, Giuseppe Conte, ahora en funciones.

Para ello, Draghi ha llevado a cabo dos rondas de consultas en las que, en primer lugar, constató el apoyo de la práctica totalidad del hemiciclo, con la sola excepción de la ultraderechista Hermanos de Italia (FdI), y también le valieron para ilustrar su programa.

El goteo de declaraciones de cada líder político ha dejado ver la lista de reformas con la que el banquero quiere llevar Italia hasta el final de la legislatura en 2023 mientras afronta la pandemia.

LAS PRIMERAS PROPUESTAS DEL "PROFESOR"

El primer reto será invertir bien y rápido los 209.000 millones de euros de fondos europeos en el Plan de Recuperación contra la crisis sanitaria, pero también deberá legislar en importantes ámbitos como la educación, la economía o las infraestructuras.

Se sabe que aspira a impulsar un sistema fiscal progresivo, es decir, de más impuestos cuanto mayor es la renta, y ha negado futuros aumentos impositivos o amnistías.

Su Gobierno se preocupará por la ecología y tendrá en cuenta el impuesto al plástico, pospuesto a julio, una cuestión espinosa ya que la región de Emilia Romagna alberga la mayor concentración de empresas de maquinaria de embalaje del continente.

El jefe del Movimiento Cinco Estrellas (M5S), Vito Crimi, desveló que Draghi está pensando en una institución, como un ministerio, que coordine todas las políticas verdes que quiere sacar adelante.

Entre sus prioridades estará también la educación, preocupado por el déficit de los alumnos en estos meses de didáctica a distancia a causa del coronavirus, y estudia alargar el curso hasta junio.

Ha trascendido también que quiere acelerar el plan de vacunación, sobre todo entre el profesorado, y ha prometido "buenas noticias" desde Bruselas sobre el suministro de dosis (desde el 27 de diciembre se ha inmunizado a poco más de uno de los sesenta millones de italianos).

Como ejes en política exterior defenderá el europeísmo y el atlantismo, es decir, la relación privilegiada con Estados Unidos.

Draghi ha tranquilizado al M5S, primera fuerza del Parlamento, al adelantar que no suprimirá su Renta de Ciudadanía, su programa de subsidios estrella impulsado estos dos años, ni prevé recurrir al temido Mecanismo Europeo de Estabilidad.

LA POLÍTICA ITALIANA CONFÍA EN DRAGHI

Por el momento el banquero ha logrado convencer a la mayor parte del Parlamento, tradicionalmente muy fragmentado, y en los próximos días volverá ante el jefe de Estado con una amplia mayoría en el bolsillo para desencallar la crisis política.

Le sostendrá por la izquierda el Partido Demócrata y Libres e Iguales, que estuvieron en el Ejecutivo con el M5S; por el centro el partido de Matteo Renzi y por la derecha Silvio Berlusconi y hasta la ultraderechista Liga de Matteo Salvini, últimamente más moderado.

El Cinco Estrellas ha adelantado su apoyo, a pesar de haber salido del Gobierno, pero la última palabra la tendrá su militancia en una consulta de dos días desde mañana miércoles celebrada por internet.

La formación "anticasta" vive un fuerte debate interno sobre su postura ante un Gobierno que llega para sustituirles, y para evitar rupturas ha tenido que reaparecer su fundador, Beppe Grillo.

Y es que mientras importantes exponentes como Luigi Di Maio piden a sus electores "madurez", otros como Alessandro Di Battista abogan por no apoyar a Draghi o, como mucho, abstenerse.

Con estos números el economista ultima su programa, que deberá ilustrar ante los diputados y senadores en su investidura, y trabaja en la composición de su Gobierno, predominado por técnicos.

El miércoles se reunirá con la patronal y los sindicatos y zanjará la ronda recibiendo a Greenpeace y al fondo WWF, muestra de su afán ambientalista.

EL RETORNO DE BERLUSCONI

Este martes fue el día de la reaparición de Silvio Berlusconi, que no quiso perderse el encuentro con Draghi, a quien considera amigo, y aterrizó en Roma tras meses alejado de la escena pública.

El líder conservador acaparó todas las miradas y no dudó en salir a la puerta del Palacio de Montecitorio para saludar a la prensa y a los curiosos congregados a pesar de la lluvia que bañó la ciudad.

Fue su modo de demostrar que sigue al frente de su partido, Forza Italia, comandada en estos meses de ausencia por su mano derecha, Antonio Tajani, expresidente del Parlamento Europeo.

Y es que los últimos tiempos no han sido fáciles para el magnate. A sus 84 años tuvo que lidiar con el coronavirus, superándolo, y a principios de año fue hospitalizado por unos problemas en el corazón a los que enseguida restó importancia.

Gonzalo Sánchez

(c) Agencia EFE