Tras el paso del Oumuamua, otro objeto interestelar ha sido detectado en nuestro sistema solar

Fari Rafa
Contributor

Las primeras imágenes de un extraño cometa de otro sistema solar, el segundo “viajero interestelar” detectado desde la Tierra, han sido divulgadas esta semana por el Observatorio Gemini.

Foto del C / 2019 Q4 (Borisov) tomada por el Observatorio Gemini. Gemini Observatory/NSF/AURA

El cometa fue avistado el 30 de agosto por el astrónomo aficionado Gennady Borisov, pero no fue hasta la madrugada del 10 de septiembre que el telescopio Gemini Norte, en el monte Maunakea (Hawái), logró tomar las primeras fotografías del mismo.

La foto “fue posible gracias a la capacidad de Gemini para ajustar rápidamente las observaciones y captar objetos como este, que tienen ventanas de visibilidad muy cortas”, explicó en un comunicado Andrew Stephens, del Observatorio.

El cometa, bautizado como C / 2019 Q4 (Borisov), es el segundo visitante de otro sistema solar detectado después del descubrimiento en 2017 de la enigmática roca espacial conocida como Oumuamua.

Según National Geographic, los astrónomos descubrieron a Oumuamua cuando salía del sistema solar, pero C / 2019 Q4 todavía está entrando. Se estima que se acercará más al Sol para el 7 de diciembre, y a la Tierra el 29 de ese mismo mes, con una distancia de 289 millones de kilómetros.

Una cosa ha quedado clara con estas fotos: Borisov tiene una cola muy pronunciada debido a la desgasificación propia de los cometas y se trata de la primera vez que un visitante interestelar muestra claramente una cola de este tipo.

Oumuamua no mostraba la cola, o coma, típica de los cometas, si bien poseía una aceleración extraña para ser un asteroide, por lo que las teorías acerca de este objeto aún continúan en debate.

El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) también logró captar imágenes de alta resolución de la roca espacial, en las que se evidencia nuevamente “una coma y cola bien definidos”, según lo ha explicado el astrónomo de ese centro Miquel Serra Ricart.

Otra especialista del IAC, Julia de León, agregó en el comunicado del instituto que “el espectro de este objeto es similar al de los cometas del Sistema Solar y esto indica que su composición debe ser similar”.

Se conoce además que el cometa C / 2019 Q4 no se originó en nuestro sistema solar tal como lo conocemos. “Debe haberse formado alrededor de una estrella que no sea el Sol y haber escapado de su atracción gravitacional, probablemente hace millones de años”, señala la nota.

De momento, resulta complicado para los investigadores obtener más información detallada sobre este cometa porque se ha acercado al Sol y, por lo tanto, es difícil de observar. Pero se espera que cambie a una mejor posición en los próximos meses.