La Primera Ministra británica augura unas negociaciones difíciles con Europa

Por William James y Alastair Macdonald
La Primera Ministra británica Theresa May dijo el domingo que las conversaciones de divorcio con la Unión Europea serán difíciles, respondiendo a la dura posición tomada por los líderes de la UE sobre las próximas negociaciones para el Brexit. En la imagen, la líder británica deja la BBC el 30 de abril tras una entrevista. REUTERS/Peter Nicholls

Por William James y Alastair Macdonald

LONDRES (Reuters) - La Primera Ministra británica Theresa May dijo el domingo que las conversaciones de divorcio con la Unión Europea serán difíciles, respondiendo a la dura posición tomada por los líderes de la UE sobre las próximas negociaciones para el Brexit.

Los líderes europeos aprobaron el sábado unos rigurosos términos de divorcio para Gran Bretaña y advirtieron a los británicos de no hacerse "ilusiones" sobre conseguir fácilmente una nueva relación que permita mantener su acceso a los mercados europeos.

"Lo que esto y algunos otros comentarios que hemos escuchado de líderes europeos muestra es que vamos a vivir tiempos en los que las negociaciones se endurecerán", dijo May a la BBC.

Bruselas ha mostrado preocupación por el estado de preparación del gobierno británico para unas negociaciones enormemente complejas y por el grado de comprensión de Londres sobre qué tipo de compromisos deberá hacer para conseguir cualquier tipo de acuerdo.

Funcionarios de la UE dijeron que el presidente de la CE, Jean-Claude Juncker y el negociador de la UE para el Brexit, Michel Barnier, no vieron avances en un encuentro con May en Londres el miércoles.

La canciller alemana Angela Merkel, repitiendo un comentario que hizo después de la reunión de Juncker con May, dijo que todavía estaba preocupada por las "ilusiones" en Gran Bretaña acerca de las conversaciones sobre el Brexit.

May reafirmó el domingo que estaba dispuesta a abandonar las negociaciones sin un acuerdo en el caso de que los términos ofrecidos por Bruselas no fueran satisfactorios.

MANO DURA

"No lo habría dicho si no lo creyera", dijo May en una entrevista separada con ITV. "Lo que también creo es que, con una mano derecha fuerte en las negociaciones podemos conseguir un buen acuerdo para el Reino Unido".

May, que llegó al poder después de que los británicos decidieran el año pasado abandonar la UE, convocó elecciones anticipadas en un intento por ganar un mandato público y una mayor representación en el parlamento para ayudar a ejecutar su plan de abandonar el mercado único de la UE y perseguir un tratado de libre comercio con el bloque.

Muchos de sus homólogos europeos se preguntan si May está realmente dispuesta a dejar a Gran Bretaña en un limbo legal el 30 de marzo de 2019, si no hay un acuerdo. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha sostenido repetidamente que si bien esta medida sería mala para la UE, sería mucho más costosa para Gran Bretaña.

No obstante, en las directrices de negociación aprobadas de forma exprés por unanimidad en una cumbre con posturas inusualmente afines el sábado, los líderes europeos dijeron que estarían preparados para tratar una situación en la que las conversaciones colapsaran.

El primer ministro belga advirtió a sus colegas de no caer en una "trampa" establecida por los negociadores británicos que tratan de dividirlos, mientras que otros advirtieron a May de que también era del interés de Gran Bretaña asegurar que los otros 27 se unieran.

Tras observar el inusualmente armonioso ambiente de la cumbre, el primer ministro irlandés, Enda Kenny, dijo a periodistas: "Cuando empiecen y se detallan las negociaciones, tendrán lugar debates más complejos, obviamente algunos países asignarán prioridades distintas sobre diferentes temas".

"Así que", añadió con una sonrisa de complejidad, "no todo estará tan tranquilo y tan medido como hoy".