PRI pide aumentar a 7 años de prisión a quien tale árboles

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CIUDAD DE MÉXICO, abril 27 (EL UNIVERSAL).- Dado que la tala ilegal de árboles ha inundado el mercado de la madera en México, al considerarse que por lo menos la mitad de ese producto es ilícito, debe incrementarse la pena a siete años de cárcel y multa de tres mil Unidades de Medida y Actualización (UMAs) –266 mil 640 pesos-, para quien derribe, tale o provoque la muerte de uno o más árboles.

Así lo propuso el coordinador del PRI en el Congreso local, Tonatiuh González Case, a través de una iniciativa para reformar el artículo 345 bis del Código Penal, pues el año pasado México perdió aproximadamente 128 mil hectáreas de bosque.

"Esta cifra que fue considerada muy alta, tomando en cuenta que en el periodo de 2010 a 2015, ocurrió una deforestación promedio de 91 mil 600 hectáreas anuales, pero tan sólo en 2019 la deforestación fue casi la misma que en el 2020", alertó el priista.

Ante ello, González Case destacó que de esta forma, México todavía está muy lejos de cumplir la meta cero de deforestación para el año 2030, conforme al compromiso asumido hace cinco años en la Cumbre de las Naciones Unidas sobre el Clima.

Explicó el líder del tricolor en el Antiguo Palacio de Donceles, que aún y cuando el derribe, tala o destrucción parcial o total de uno o más árboles, está contemplado como uno de los delitos ambientales señalados en el Código Penal, en la capital sigue registrándose estas prácticas clandestinas, "por lo que atentan, principalmente, contra el derecho a un medio ambiente sano para el desarrollo y bienestar de sus habitantes", acusó.

Actualmente la tala ilegal de árboles ha inundado el mercado de la madera en México, enfatizó González Case, pues algunas estimaciones desprenden que, por lo menos, la mitad de la madera que se comercializa en el país tiene un origen ilícito.

Sostuvo que de acuerdo con ONU- Habitat "Por un mejor futuro urbano", los árboles urbanos proporcionan múltiples beneficios para las ciudades y sus habitantes, por lo que es indispensable cuidarlos y protegerlos.

Además, asegura que los árboles y bosques urbanos contribuyen a hacer que las ciudades sean socio-económicas y ambientalmente más sostenibles, en diversas formas.

Como ejemplo citó que los árboles desempeñan un papel importante en el aumento de la biodiversidad urbana, al proporcionar plantas y animales con un hábitat, alimentos y protección favorables.

Asimismo, un árbol maduro puede absorber hasta 150 kg de gases contaminantes por año, por lo que juegan un papel importante en la mitigación del cambio climático.

En las ciudades con altos niveles de contaminación, revelan los estudios, los árboles pueden mejorar la calidad del aire, haciendo que las ciudades sean lugares más saludables para vivir.

De igual forma, los árboles grandes son excelentes filtros para contaminantes urbanos y partículas finas como el polvo, la suciedad o el humo del aire atrapándolos en las hojas y la corteza.

La ubicación estratégica de los árboles en las ciudades, puede ayudar a enfriar el aire entre dos y ocho grados centígrados, y según su ubicación correcta de los edificios, puede reducir la necesidad de aire acondicionado en 30%, y reducir las facturas de calefacción de invierno entre 20 y 50%.

Añadió el priista que la investigaciones muestran que vivir cerca de espacios verdes urbanos y tener acceso a ellos, puede mejorar la salud física y mental, como disminuir la presión arterial alta y el estrés.

A su vez, explicó González Case, contribuye al bienestar de las comunidades urbanas, por lo que los árboles maduros regulan el flujo de agua y desempeñan un papel clave en la prevención de inundaciones y la reducción del riesgo de desastres naturales.

"Un árbol de hoja perenne maduro, por ejemplo, puede interceptar más de 15 mil litros de agua por año, además de que la planificación de paisajes urbanos con árboles, puede aumentar el valor de la propiedad hasta en 20% y atraer el turismo y los negocios".

Ante este panorama, el líder del PRI en Donceles y Allende propuso reformar el artículo 345 bis del Código Penal, con la finalidad de incrementar la pena a quien derribe, tale o destruya parcialmente u ocasione la muerte de uno o más árboles.