Vicentin: Alberto Fernández analiza alternativas a la expropiación antes de la reunión con el CEO Nardelli

Jaime Rosemberg

Con la consigna de sostener la idea de la expropiación,pero "dispuesto a escuchar alternativas". Así llegará el presidente Alberto Fernández hoy por la tarde a la reunión con la cúpula de la empresa cerealera, intervenida por el Gobierno a principios de semana.

"El espíritu con el que vamos es el de siempre, que la empresa no caiga en manos extranjeras. Que no se pierdan fuentes de trabajo y que los productores se recuperen", afirmaron a La Nación muy cerca del Presidente, que tiene previsto un encuentro previo, a las 16, con la gobernadora de Río Negro, Arabella Carreras, para analizar la expansión del coronavirus en esa provincia.

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De la reunión por Vicentín participarán, además de funcionarios nacionales y el CEO de la empresa, Sergio Nardelli, el gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, convertido en mediador entre la idea de expropiación, que sostiene la Casa Rosada, y quienes la rechazan, corporizados en el intendente de Avellaneda, Dionisio Scarpín, quien apoya las manifestaciones de vecinos autoconvocados que se manifestaron en contra de la intervención de la empresa.

"Por ahora la expropiación es la alternativa número 1. Veremos que nos proponen", agregaron cerca del Presidente. "Siempre hubo apertura, pero nunca plantearon nada serio", agregó otro colaborador presidencial.

¿Y las protestas en la sede de Vicentín? "El intendente es un representante de la oposición que utiliza el tema", contestaron, tajantes desde el Gobierno, sobre el intendente, afiliado al radicalismo y parte del Frente Progresista. Fue Scarpín quien, en una de las manifestaciones recientes contra la decisión del Gobierno, pidió a Perotti que "nos ayude, que haga de intermediario de la empresa y el presidente de la Nación" para evitar-según dijo-que "nos roben la empresa".

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Al anunciar la expropiación, el lunes, el presidente Fernández argumentó que se trata de "una operación de rescate de una empresa que está en concurso preventivo de acreedores, y que permitirá su continuidad, dar tranquilidad a sus trabajadores y garantizar a unos 3000 productores que tendrán a quien seguir vendiéndole su producción". Además, añadió que la medida es "estratégica" y remarcó que "favorece a la Argentina para lograr la soberanía alimentaria". La CGT y las dos vertientes de la CTA respaldaron públicamente la decisión del Gobierno en relación a Vicentín, la cerealera actualmente en convocatoria de acreedores y con una cuantiosa deuda acumulada con bancos estatales, sobre todo el Banco Nación, de $18.600 millones.