Prevención e innovación. RISE, la nueva red mundial de profesionales para abordar el delito

Ariel Festa
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Fundada en España, la Red Internacional para la Innovación en Seguridad (RISE) fue lanzada a principios de este mes y está conformada por especialistas en seguridad de distintas partes del mundo, con el objetivo de generar estrategias basadas en datos y experiencias para la prevención y el abordaje del delito. Desde la Argentina integra ese consorcio el actual director nacional de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), José Glinski.

"Uno de los temas urgentes a resolver es cuáles son los datos que se toman para abordar las cuestiones vinculadas a la seguridad. Cómo se genera esa tipología de datos y cómo se analiza y se aplica en políticas públicas", explica Lucía Morale, fundadora de RISE, abogada con diploma de honor UBA y magíster en Criminalística por la Universidad Autónoma de Barcelona. Agrega que dentro de la red existe una gran coincidencia entre los países respecto de la problemática estadística, aunque "muchas veces se toman medidas sin pruebas estrictas".

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Conformada por 19 países, Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, España, EE. UU., Francia, Italia, México, Países Bajos, Paraguay, Portugal, Reino Unido, Sudáfrica, Uruguay y Venezuela, RISE plantea realidades absolutamente diferentes en materia de Seguridad. En el caso de España, Lucía Morale explica que se vio una baja muy importante del delito durante el confinamiento; sin embargo, en comparación con la Argentina aún posee un alto índice de denuncias vinculadas a la violencia de género.

"Cuando hablamos sobre el tema socioeconómico en la seguridad, esto refiere a tener una mirada amplia sobre los lugares donde hay menores tasas de delito. Allí es donde hay una mayor cantidad de derechos garantizados; por lo tanto, la política de seguridad tiene que ir de la mano con una estructura estatal y con políticas públicas que puedan garantizar dichos derechos", explica Morale.

Otro de los puntos en común entre Argentina y España es el tráfico, consumo y venta de drogas, "El narcotráfico no se ha detenido por el Covid; la distribución y el consumo de cocaína han subido los últimos años. No se ha reducido ni la venta, ni el consumo ni el tráfico. Europa no es productora, pero sí receptora de la producción que viene de América. Es un tema muy vigente", explica Morale.

José Glinski, exministro de Seguridad y Justicia de Chubut y actual Director Nacional de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), forma parte de la red RISE y afirma: "Es importante pensar la idea de la innovación en términos tecnológicos y de perspectiva. Soy de la idea de que en la Argentina falta mucho en cuanto a la formación de cuadros técnico políticos en materia de seguridad. Esto requiere de una interacción internacional que estaba ausente, y también de mayores niveles de profesionalismo, que esta red posee. Es un tema para abordar a nivel mundial".

Glinski explica que, en su opinión, el delito debe abordarse desde una perspectiva económica, más allá de que las realidades poblacionales y culturales sean diferentes en cada país: "Los delitos organizados son siempre económicos. No importa si es narcotráfico o trata de personas, el trasfondo es siempre económico", explicó.

En similitud con lo que ocurre en España, la Argentina ha tenido un gran aumento en lo que respecta al tráfico, venta y consumo de estupefacientes durante la cuarentena: "En el caso de la PSA, básicamente lo que tuvo que ver con el transporte de estupefacientes a través del correo fue lo que más llamó la atención. Tuvimos muchos casos. Antes podía hacerse con una logística presencial, y ahora pasó al correo y eso nos dio la posibilidad de hacer investigaciones interesantes", explica Glinski, quien agregó que existen logísticas similares que ayudan a detectar este tipo de delito.

Respecto de la ruta por la cual viaja la droga sintética hacia la Argentina, Glinski explica que existe una triangulación que va de Europa a los Estados Unidos, y desde allí deriva hacia la Argentina. En el caso de la cocaína, Glinski explica que sale ilegalmente desde la Argentina hacia Europa.

Para lograr una mayor detección de este tipo de delitos, la PSA ha implementado cambios en sus equipos de detección: "Tenemos máquinas de Rayos X y sistemas de inteligencia artificial para mejorar la detección de estupefacientes. El narcotráfico siempre cuenta con dinero para el soborno. Tenemos que subir los estándares de control. Estados Unidos es el país con mayor tecnología y no deja de ser el mayor país importador de cocaína del mundo. Nosotros debemos ser conscientes de eso y ser más sofisticados", explica Glinski, quien agregó que han detectado drogas sintéticas en los formatos más diversos como artesanías y objetos completamente hechos de anfetamina.

Las deficiencias del sistema penitenciario

Según Morale y Glinski, uno de los objetivos a trabajar es mejorar el sistema penitenciario, ya que desde su punto vista no genera una reinserción social para las personas condenadas y detenidas: "Las penas de prisión suelen incrementar la reincidencia. Una vez que entran al sistema de prisión luego es mucho más difícil la reinserción y la educación", sostiene Morale. A su turno, Glinski afirma: "El sistema penitenciario prioriza el castigo antes que la inserción. La persona que está privada de su libertad está cautiva, el Estado tiene mucho para hacer con eso. Una persona privada de la libertad está a disposición del estado las 24 horas. Ahí es donde está el desafío, aún no hemos podido tener una política eficaz", cuenta el actual director de la PSA, quien recuerda que durante el tiempo ejerció el cargo como ministro de Seguridad y Justicia de Chubut, observó que aquellos detenidos que habían pasado por actividades recreativas, educativas o de formación laboral reincidían mucho menos que aquellos que no habían participado.

Los menores de edad y el delito

"No hay que engañarse pensando que los jóvenes delinquen más que los adultos. Hay dos falacias que suelen repetirse: una es que los jóvenes delinquen más que los adultos o que el porcentaje de jóvenes que delinquen es asombroso, y los números luego no se reflejan en la estadística criminal; y la otra tiene que ver con los extranjeros. En la medida que no haya opción de futuro para esos jóvenes, la opción del delito estará siempre presente", explica Glinski, quien apunta a la necesidad de interiorizarse más sobre los delitos llamados de "guante blanco", de los cuales, sostiene, existe muy poca información porque se sabe muy poco cómo operan.

Por otra parte, Morale explica que en España no existe una problemática vinculada a delitos efectuados por menores de edad: "América Latina es la zona más desigual del mundo en términos socioeconómicos. La cuestión acerca de cómo trabajar con jóvenes es un tema globalizado porque no hay políticas efectivas que den respuesta a situaciones de conflicto y de delito. Falta una integración de la política estatal y a los menores las políticas del Estado no les llegan directamente, sino a través de los padres. Aquí no hay un problema especialmente importante con el delito relacionado con menores; tampoco hay muchos datos de seguridad producidos. Los que más estudian estos temas son los ingleses y los norteamericanos, pero las penas de prisión suelen incrementar la reincidencia. Una vez que entran al sistema de prisión luego es mucho más difícil la reinserción y la educación", explica Morale.