Presupuesto bonaerense: pese a las críticas en público, Axel Kicillof explora un acuerdo con María Eugenia Vidal

María José Lucesole
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María Eugenia Vidal tiene los números en el Senado para frenar o autorizar el endeudamiento que pide Axel Kicillof; los intendentes de Juntos por el Cambio reclaman fondos para obras por 10.000 millones de pesos y que postergar el pago de préstamos que recibieron por la pandemia
Fuente: Archivo

LA PLATA.- Axel Kicillof busca un acuerdo con María Eugenia Vidal para destrabar el presupuesto bonaerense 2021. El gobernador fustiga en público a su antecesora, pero negocia por teléfono, en privado, los términos de la ley de leyes que contiene un pedido para un nuevo endeudamiento. En medio de esas tratativas, la votación del presupuesto, prevista originalmente para hoy, se postergó para el martes 22.

Kicillof está obligado a negociar con Vidal porque la exgobernadora tiene los números para autorizar a tomar deuda pública en el Senado, donde Juntos por el Cambio es mayoría. El partido opositor exige un Fondo de Infraestructura Municipal (FIM) por 10.000 millones de pesos.

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Además del FIM para los intendentes, los senadores opositores piden la postergación de vencimientos por $4500 millones girados desde la Provincia a los municipios como ayuda para enfrentar al Covid-19. Quieren que el pago se pase para diciembre de 2021. En este reclamo, la oposición tiene el respaldo implícito de los alcaldes peronistas.

La oposición aspira, además, a completar 25 cargos vacantes en directorios, organismos vinculados al Banco Provincia y empresas del Estado, que le corresponden como minoría.

A su vez, el gobierno de Kicillof espera, antes de avanzar con esos pliegos, la renuncia de Julio Conte Grand, el Procurador General designado durante la gestión de Vidal, en la que se desempeñó como secretario Legal y Técnico.

De todos estos asuntos dialogan Kicillof y Vidal en privado, según confirmaron a LA NACION funcionarios y dirigentes también comprometidos con esta pulseada política.

Kicillof delega parte de la negociación en Verónica Magario, presidente del Senado, donde el Frente para la Victoria es minoría. Allí, el diálogo es con Roberto Costa, titular del bloque de Juntos por el Cambio.

Pero el mayor peso lo lleva Federico Otermín, presidente de la Cámara de Diputados, que mantiene un diálogo fluido con Maximiliano Abad. La negociación está trabada en esa Cámara, por donde ingresaron el Presupuesto y la Ley Impositiva 2021.

Sin acuerdo

Este jueves no se logró cerrar los términos para llevar el debate al recinto, que sesionó sin incluir las dos leyes claves para el año próximo. La votación se postergó hasta el martes 22.

El final es abierto: dos días antes de Noche Buena difícilmente se pueda votar lo que no se acordó desde el 6 de noviembre, cuando el Poder Ejecutivo envió los dos proyectos de ley, hasta hoy.

"De ninguna manera podemos permitir que se use el presupuesto como herramienta para presionar a los distritos que son gobernados por fuerzas opositoras. Por dar un ejemplo: en los municipios de la primera sección electoral, por cada 100 pesos que recibe un habitante de un distrito del Frente de Todos, uno de Juntos por el Cambio recibe 16. Esto es inadmisible. Somos todos bonaerenses. No se puede discriminar a la ciudadanía por el color político de sus gobernantes", expresó a LA NACION el diputado Alex Campbell (Juntos por el Cambio).

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En el Frente de Todos el optimismo es mayor: "Se negociará todo el fin de semana y el martes vamos a sesionar y a aprobar el presupuesto. Se están conversando los detales finales", expresó el senador Gustavo Traverso.

Mientras el oficialismo ve un acuerdo inminente, en la oposición solo hay desconfianza. Un dato es seguro: en medio de la discusión por los números, la pelea por los cargos quedó relegada.