"Presiones" y "seducciones", agro argentino critica a Gobierno por medidas para impulsar ventas soja

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Foto de archivo: un agricultor observa la carga de soja en un silobolsa en Estación Islas, en Argentina.

Por Maximilian Heath

BUENOS AIRES, 9 sep (Reuters) -Agricultores argentinos acusaron el viernes al Gobierno de su país de querer "presionarlos" a vender sus tenencias de soja con una medida del banco central, tras haber buscado "seducirlos" con un tipo de cambio preferencial para sus granos, un producto clave para la recomposición de las reservas de divisas del país.

Argentina es el principal exportador mundial de aceite y harina de soja, y el complejo sojero en general produjo ingresos para el país en exportaciones por un total de 21.500 millones de dólares el año pasado.

Sin embargo, en medio de un desolado contexto económico, hasta agosto los agricultores locales estaban guardando más de lo habitual sus granos, cuya cotización es en dólares. El panorama llevó al Gobierno el jueves a subir el costo financiero para quienes retengan su producción, luego de haber ofrecido un aliciente económico el domingo.

El Gobierno "trata de seducir al productor para que venda y resulta que por otro lado después lo presionamos con estas medidas. Es inconsistente", dijo a Reuters Jorge Chemes, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), una de las principales asociaciones agropecuarias de Argentina.

Nicolás Pino, el titular de Sociedad Rural Argentina (SRA), otra importante entidad rural, también criticó la nueva decisión oficial. "Las reglas no deben alterarse y deben ser justas, porque de esta manera se está complicando y alterando el funcionamiento de la cadena", señaló el representante.

El poderoso sector agropecuario, el mayor motor de la economía argentina, históricamente ha estado en contra de la intervención de su mercado, pero se abstuvo de castigar al Gobierno por el ofrecimiento que hizo el domingo de un tipo de cambio de 200 pesos por dólar para las ventas de soja durante el mes de septiembre, frente a los 141 pesos por dólar del mercado oficial.

De hecho, la medida impulsó las ventas del grano que, según un informe del viernes de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), sumaron más de 3,6 millones de toneladas entre el lunes y el jueves, desde las 667.000 toneladas registradas durante el mismo período la semana pasada.

Según operadores consultados por Reuters, en la semana las reservas del banco central sumaron cerca de 1.050 millones de dólares, para llegar a un total de 37.460 millones de dólares.

Sin embargo, el anuncio del banco central del jueves, que explicó que aquellos agricultores que retengan más del 5% de su cosecha de soja tendrán que enfrentar costos de financiación más altos que los normales, volvió a tensar la cuerda entre las dos partes, el agro y el peronismo gobernante, que tienen una histórica difícil relación.

Un comunicado firmado por las principales bolsas de comercio de Argentina criticó la decisión por "discriminatoria y distorsiva y atenta contra el normal desarrollo de las actividades productivas, poniendo en riesgo no solo posibles inversiones del sector".

De acuerdo a la carta, la medida también podría restringir el acceso al capital de trabajo en una campaña en el que éste será muy necesario debido a la sequía que afecta a zonas agropecuarias.

"Esto es una clara falta de conocimiento en el manejo del sector porque, donde el productor necesita una atención, con un financiamiento especial, se lo está castigando, así que, ¿que es lo que pretenden del campo?", dijo Chemes.

La secretaría de Agricultura dijo que no realizaría comentarios, tras ser consultada por Reuters.

Mientras tanto, el Gobierno argentino intenta maniobrar en las turbulentas aguas en las que hace meses está inmerso, con una inflación que analistas esperan en torno al 90% este año, críticos niveles de reservas y metas a cumplir con el FMI en el marco de un acuerdo por 44.000 millones de dólares.

(Reporte de Maximilian Heath; Editado por Eliana Raszewski)