Presionada para frenar la inflación, la Fed pudiera ir a lo grande con el próximo aumento de los intereses

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La Reserva Federal es una institución que se basa en la confianza y la coherencia. Ambas se han visto afectadas por la lucha del banco central para frenar la inflación y recuperar la confianza de los inversionistas.

Los líderes de la Fed se reúnen esta semana en Washington para una reunión programada para fijar la tasa de interés de referencia. El grupo volverá a subir su tasa de interés objetivo a corto plazo y es probable que sea otro aumento de tres cuartos de punto porcentual. Pero existe la posibilidad de sea incluso mayor.

Cualquier alza llevará la tasa de interés de referencia de la Fed a su nivel más alto desde 2008.

Un incremento de las tasas del 1% representaría una aceleración significativa en la lucha del banco contra la inflación y una manifestación de sus esfuerzos por recuperar, algunos dirían que mantener, la credibilidad.

Este ciclo de endurecimiento de las tasas comenzó lentamente. No fue hasta que la inflación al consumo ya había saltado al 8.5% cuando la Fed dio finalmente su primer paso subiendo las tasas un cuarto de punto porcentual. Eso fue en marzo. En mayo, subió la tasa medio punto porcentual. Seis semanas más tarde, el banco central subió la tasa tres cuartos de punto porcentual. Y la Fed volvió a repetir esa medida en julio.

Sin embargo, la inflación se ha mostrado obstinada. En agosto, los precios al consumidor se dispararon 8.3%, impulsados por un alza interanual aún mayor de; precio de los alimentos. Las acciones bursátiles tomaron esto como una señal de que la Fed pudiera ser aún más agresiva ahora y seguir subiendo los intereses.

La venta de acciones inducida por la inflación de la semana pasada indica hasta qué punto la confianza del mercado en la Reserva Federal es insuficiente para frenar la inflación sin desencadenar una amplia recesión económica.

Las probabilidades de que la Fed aumente su tasa de interés de referencia en un 1% se dispararon a raíz del reciente informe sobre la inflación. Los inversionistas de Wall Street calcularon una probabilidad de una entre cuatro de que hubiera un aumento mayor. Sin embargo, el FedWatch de CME indicó que los operadores estaban perdiendo poco a poco la confianza en que el banco central acelere tanto su ajuste monetario.

Una Fed aún más agresiva esta semana significaría un aumento de los intereses hipotecarios, los préstamos para automóviles y las empresas. No significaría una reducción de los precios de los alimentos.

Y eso no debería ser una sorpresa.

Tom Hudson es periodista financiero en Washington, D.C. Es el jefe de contenidos de la emisora de radio pública WAMU.