Egipto, Catar, el Líbano y Omán felicitan a Biden

Agencia EFE
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El Cairo, 7 nov (EFE).- Los jefes de Estado de Egipto, Catar, el Líbano y Omán son los únicos países árabes de Oriente Medio, una región en la que Donald Trump se ha implicado particularmente en los últimos meses, que hasta el momento han felicitado este sábado a Joe Biden por su victoria en las elecciones presidenciales de Estados Unidos.

El mandatario de Egipto Abdelfatah al “Sisi felicitó a Joe Biden, el presidente electo de Estados Unidos” y “enfatizó la aspiración por una cooperación y una acción conjunta para mejorar la estratégica relación bilateral entre Egipto y Estados Unidos”, indicó la Presidencia egipcia en un comunicado.

El emir de Catar, Tamin bin Hamad al Zani, hizo pública su felicitación a Biden y a su vicepresidenta electa, Kamala Harris, a través de su cuenta de Twitter, mientras que el sultán de Omán, Haitham bin Tareq al Said, envió un telegrama al presidente electo dándole la enhorabuena, según la agencia oficial de noticias ONA.

Por su parte, el presidente libanés, Michel Aoun, envió un mensaje a Biden para felicitarle y trasladarle su "esperanza" en que las relaciones bilaterales sean "equilibradas" durante la nueva legislatura, algo que va en el interés de los dos pueblos "amigos", informó la Presidencia del Líbano en su cuenta de Twitter.

Egipto, Catar y Omán han mantenido unas buenas relaciones con Estados Unidos independientemente de si quien gobernara en Washington era demócrata o republicano.

Un poco más tirantes ha sido las relaciones del país con el Líbano, debido a la consideración por parte de EE.UU. del grupo chií Hizbulá como una organización terrorista, lo que ha causado algunos rifirrafes diplomáticos entre ambos países.

La diplomacia estadounidense en la región estuvo marcada en los últimos meses por los esfuerzos de la Administración de Donald Trump por lograr el reconocimiento del Estado de Israel y el establecimiento de relaciones con él del mayor número posible de países árabes.

El mandatario presentó como grandes triunfos de su presidencia los anuncios de normalización de relaciones diplomáticas con el Estado judío por parte de Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Sudán.

Hasta entonces, los únicos países árabes que lo habían hecho eran Egipto (en 1979) y Jordania (en 1994). El resto condicionaban ese reconocimiento al establecimiento de un Estado palestino independiente con capital en Jerusalén.

(c) Agencia EFE