Presidente de Paraguay dice que fronteras y escuelas serán los últimos en reabrir

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Trabajadores de la salud toman la temperatura a los pasajeros en la terminal de autobuses de Asunción, el 18 de mayo de 2020, después de que los servicios de transporte reanudaran su actividad, sólo por motivos de trabajo o situaciones de emergencia

Trabajadores de la salud toman la temperatura a los pasajeros en la terminal de autobuses de Asunción, el 18 de mayo de 2020, después de que los servicios de transporte reanudaran su actividad, sólo por motivos de trabajo o situaciones de emergencia (AFP | NORBERTO DUARTE)

Las fronteras y las escuelas serán los últimos en abrirse en Paraguay por la pandemia de la Covid-19, anunció este lunes el presidente Mario Abdo Benítez.

"Lo último que vamos a hacer es abrir la frontera y la apertura de las escuelas y colegios. Esos son los dos focos más vulnerables", expresó el jefe de Estado a periodistas.

Abdo dijo que las fronteras traen una carga viral fuerte y que a través de los establecimientos educativos se produce la propagación por todo el sistema.

"No podemos todavía abrir la frontera mientras haya una propagación importante del virus en nuestros países hermanos y vecinos", observó.

Brasil superó los 15.000 muertos y Argentina 8.000.

En Paraguay la epidemia produjo hasta este lunes 11 fallecidos y 788 casos positivos. La cuarentena se estableció el 10 de marzo, tres días después de reportarse el primer contagiado.

El gobernante admitió que el cierre afecta a las ciudades limítrofes. El 30% de las exportaciones se dirige a Argentina y Brasil.

"El comercio de frontera es un elemento importante para la economía", remarcó Abdo durante un recorrido por Caaguazú, localidad 180 km al este de la capital.

El Gobierno estableció un retorno a la normalidad en cuatro fases denominada "cuarentena inteligente" que comenzó hace una semana con la vuelta a la actividad laboral paulatina y controlada.

Este lunes se reabrieron las terminales de ómnibus para líneas de media y larga distancia.

Abdo dijo que reabrir la frontera sería echar por tierra los resultados obtenidos hasta ahora. "Nosotros decidimos defender la salud y la vida de los compatriotas. Sabemos lo que significa la amenaza de propagación del coronavirus en Brasil. No es culpa nuestra", puntualizó.

"Si el trabajo en los albergues no se hubiera hecho con los connacionales que ingresan, esto ya hubiese estado totalmente descontrolado", manifestó.