Presidente mexicano minimiza protesta contra reforma electoral, la tilda de "racista" y "clasista"

Imagen de archivo. Manifestantes marchan contra la reforma electoral propuesta por el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador.

CIUDAD DE MÉXICO, 14 nov (Reuters) - El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, restó importancia el lunes a una multitudinaria manifestación contra una propuesta de reforma electoral que según sus críticos debilitaría al árbitro comicial, y calificó la protesta de "racista" y "clasista".

Decenas de miles de personas marcharon el domingo en la capital y otras ciudades para rechazar la iniciativa, por temor a que dé más poder al Gobierno al cambiar la forma de elegir a los consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE), centralizar la supervisión de las elecciones y recortar el presupuesto del organismo.

"Lo del INE fue una excusa, una bandera, pero en el fondo los que se manifestaron ayer lo hicieron en contra de la transformación que se está llevando (a cabo) en el país, lo hicieron a favor de los privilegios que ellos tenían antes del gobierno que represento", dijo el gobernante en rueda de prensa.

Al comparar la protesta del domingo con un "striptease político" de sus oponentes, reiteró su postura de que su propuesta de reforma electoral fortalecería la democracia en lugar de debilitarla, como argumentan los críticos.

"Lo hicieron a favor de la corrupción, lo hicieron a favor del racismo, a favor del clasismo, de la discriminación, ese es el fondo", agregó sobre los asistentes a la manifestación, cuyo poder de convocatoria desdeñó.

"No participó mucha gente", dijo al estimar en entre 50,000 y 60,000 los participantes en la marcha, cuando las autoridades capitalinas los cifraron en entre 10,000 y 12,000 y los organizadores hablaron de cientos de miles.

El presidente, quien presentó el plan en abril, ha criticado durante mucho tiempo a las autoridades electorales, acusándolas incluso de ayudar a cimentar sus derrotas cuando se postuló a la Presidencia en 2006 y 2012. En ambos casos, denunció un "fraude" en las votaciones.

(Reporte de Raúl Cortés Fernández y Ana Isabel Martínez)