Presidente de Haití promete justicia en funeral para las 38 víctimas de accidente de bus

Por Makini Brice
Una mujer llora durante el funeral por las víctimas de un accidente ocurrido el pasado domingo, cuando un autobús arrolló a un desfile popular en Gonaives, Haití. 18 marzo 2017. El presidente de Haití, Jovenel Moise, prometió el sábado a los compungidos familiares de las 38 víctimas de un accidente de autobús ocurrido la semana pasada que investigará las causas de la mortal colisión y buscará justicia para los afectados. REUTERS/Andrés Martínez Casares

Por Makini Brice

GONAIVES, Haití (Reuters) - El presidente de Haití, Jovenel Moise, prometió el sábado a los compungidos familiares de las 38 víctimas de un accidente de autobús ocurrido la semana pasada que investigará las causas de la mortal colisión y buscará justicia para los afectados.

Hablando en el funeral en la norteña ciudad de Gonaives, a la que asistieron unos 2.000 familiares, amigos y políticos locales, Moise prometió que llevará orden a las carreteras del país más pobre de América Latina.

"Vamos a ordenar el tráfico en las calles de Haití", dijo Moise, asegurando que instalarán puntos de inspección vehicular por todo el país. "Debemos saber cómo este vehículo fue capaz de matar gente y cómo el conductor fue capaz de escapar a la justicia", agregó.

El incidente ocurrió en la noche del pasado sábado, cuando un bus que viajaba de Cap Haitien a la capital Puerto Príncipe golpeó a dos personas en una ciudad fuera de Gonaives, matando a uno. El conductor se dio a la fuga y acabó estrellándose contra un desfile de "rara" en el cercano poblado de Mapou.

Los desfiles de "rara", que habitualmente se dan poco antes de Semana Santa, son grupos de músicos que tocan instrumentos locales y a los que se van uniendo las personas que pasan.

El conductor, liberado tras el incidente, huyó y permanece fugitivo en paradero desconocido, dijo la policía.

En una emotiva ceremonia el sábado, gente cercana a las víctimas lentamente llenó la plaza donde las banderas de Haití estaban izadas a media asta en señal de duelo. Algunos pararon para ver los ataúdes blancos y dorados, con el nombre del fallecido inscrito y decorado con ramos de flores blancas, rojas y amarillas.

Las familias de las víctimas vestían de blanco y negro, mientras que otros llevaban camisetas con lemas en homenaje a los fallecidos. Algunos asistentes se tiraron al suelo, gritando de dolor entre lágrimas.

Quico Bien-Aime lloraba la muerte de su hermano Dupito. "Era la música que amaba", dijo refiriéndose a la pasión de su hermano menor por la "rara". "Él amaba la música mucho".

(Editado por Enrique Andrés Pretel y Carlos Serrano)