El Presidente aún está muy enojado por la marcha: exconsejero del INE

CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 16 (EL UNIVERSAL).- Con la marcha del próximo domingo, el presidente Andrés Manuel López Obrador quiere demostrar músculo y que es el dueño de las calles, considera el exconsejero del Instituto Nacional Electoral (INE), Marco Antonio Baños Martínez, quien asegura que el Ejecutivo federal aún está molesto por la movilización que se realizó en defensa del Instituto, que dirige Lorenzo Córdova.

"La marcha del próximo domingo está en el ámbito de los derechos del Presidente, porque tiene la facultad para encabezarla y para convocarla, es su derecho. Pero lo deseable sería que construyera puentes de comunicación, de diálogo, acuerdos con los partidos de oposición para poder llegar a una reforma adecuada. Pero el Presidente aún sigue molesto por la gran marcha que se realizó en la Ciudad de México y en varias entidades del país e incluso en el extranjero", dice.

Consultado por EL UNIVERSAL, el también académico de la Universidad Nacional Autónoma de México expone que lo importante es que se tome conciencia de que la reforma electoral que propone el primer mandatario es regresiva y que lastimaría al sistema electoral mexicano.

Para Baños Martínez el enfrentamiento que sostiene López Obrador con el INE puede llevar al país a un nivel de polarización mayor, que podría generar violencia.

"Es evidente que por parte del Ejecutivo federal se mantendrá una línea de confrontación, una línea en donde los adjetivos y calificativos en contra de los que no piensan como él será la constante. Pero lamentablemente, estamos llegando a un nivel de polarización como nunca antes se había visto. Este es el momento de mayor división que tiene el país pero el Presidente cree que es redituable estar vituperando contra los que piensan distinto a él.

"Lo deseable es que no lleguemos a extremos que vayan a generar violencia en el país. Tenemos que evitar a toda costa que haya violencia", dice.

El exconsejero del INE asegura que la marcha del domingo pasado le demostró a López Obrador que la sociedad mexicana está dispuesta a recuperar el control de la transición política que se ha tenido.

"Nosotros no queremos bajo ninguna línea una confrontación, ni violencia, no queremos que el país tenga efectos perniciosos por una discusión pública como la que ha sostenido el Presidente de la República, quien debería tomar conciencia de que hay un número grande de personas que no comparten su visión de las cosas. López Obrador sabe que la marcha le mandó un mensaje muy claro: las elecciones del 2024 no están ganadas aún por Morena", comenta.

Dice también que las elecciones tienen que continuar en una vía estrictamente institucional y apegadas a Derecho. "Pero siento que el Presidente se puso muy nervioso con la marcha del domingo pasado y siente que no tiene el control del resultado electoral del 2021 y por eso quiere forzar una reforma que le dé el control de las autoridades electorales".

Lamenta que el Presidente siga en una línea de confrontación contra los que ha calificado de clasistas, hipócritas, conservadores, rateros, neoliberales, cretinos y corruptos. "Esa parte ha sido muy lamentable, que llame así prácticamente a la mitad del país", sostiene.