Presidente chileno pide aclarar muerte de malabarista y da apoyo a la Policía

Santiago de Chile, 8 feb (EFE).- El presidente de Chile, Sebastián Piñera, pidió este lunes esclarecer la muerte del malabarista Francisco Martínez, abatido a tiros por los Carabineros (policía militarizada) en un control de identidad rutinario, y reiteró una vez más su apoyo al cuestionado cuerpo policial.

"Como Gobierno hemos pedido a Carabineros que entregue toda la información disponible a la Fiscalía para que investigue y a los tribunales de justicia para que juzguen si se cumplieron los protocolos y si se respetaron los derechos de las personas", dijo en rueda de prensa el mandatario conservador.

El joven, de 27 años, fue enterrado este lunes en el sur de Santiago en una emotiva ceremonia en la que se escucharon proclamas como "¡Pacos (policías) asesinos!" y "Los pacos lo mataron".

Al menos tres agentes policiales abordaron el viernes a Martínez para realizarle un control de identidad, al que supuestamente se negó, en la localidad de Panguipulli, en la sureña región de Los Ríos, 800 kilómetros al sur de la capital.

Según imágenes difundidas en redes sociales, tras una discusión, uno de los agentes apunta con un arma de fuego a la víctima, quien arremete y desenvaina dos largos cuchillos de su espectáculo artístico, lo que provoca la reacción del uniformado que realiza seis disparos, causando la muerte del malabarista.

"El control preventivo de identidad es un instrumento legal, útil y necesario para proteger el orden público y la seguridad ciudadana y, en consecuencia, todas las personas tienen que permitir que se les practique", indicó Piñera.

Por otro lado, agregó el gobernante, Carabineros "tiene que cumplir con los protocolos (porque) hay protocolos que regulan el uso de la fuerza y protocolos que regulan el uso de armas de fuego, que está permitido solo en casos extremos de legítima defensa".

El uniformado, que alega legítima defensa, fue detenido horas después de los hechos y será formalizado este lunes.

La muerte del malabarista desató una ola de protestas en Panguipulli y manifestantes incendiaron varios edificios municipales, en lo que el gobernante calificó de "explosión de violencia, desatada, irracional y destructiva".

Los hechos, además, reavivaron las críticas hacia Carabineros y las demandas para refundar el cuerpo policial, acusado de violaciones a los derechos humanos durante la crisis social de 2019, la más grave desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), con una treintena de muertos y miles de heridos.

"Es una institución fundamental y es la primera línea en la defensa del orden público, la seguridad ciudadana, el Estado de derecho y la democracia, pero todos tenemos que actuar dentro de la ley", concluyó Piñera, quien relevó en noviembre a la máxima autoridad del cuerpo policial.

(c) Agencia EFE