El presidente de Brasil prohíbe que las redes sociales eliminen ciertas publicaciones

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Simpatizantes del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, se reúnen el Día de la Independencia en São Paulo, Brasil, el martes 7 de septiembre de 2021. (Victor Moriyama/The New York Times)
Simpatizantes del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, se reúnen el Día de la Independencia en São Paulo, Brasil, el martes 7 de septiembre de 2021. (Victor Moriyama/The New York Times)

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ha prohibido temporalmente que las compañías de redes sociales eliminen cierto contenido, como sus afirmaciones de que la única manera en que perderá las elecciones del próximo año es si la votación es amañada (uno de los pasos más significativos de parte de un líder electo de manera democrática por controlar lo que se puede decir en internet).

Las nuevas reglas para las redes sociales, emitidas esta semana y ya en vigor, parecen marcar la primera vez que un gobierno nacional ha evitado que compañías de internet eliminen contenido que violan sus reglas, según expertos en leyes de internet y directivos en compañías tecnológicas. Además, surgen en un momento precario para Brasil.

Bolsonaro ha usado las redes sociales como un megáfono para construir su movimiento político y llegar a la presidencia. Ahora, con las encuestas que muestran que perdería las elecciones presidenciales si se realizaran hoy mismo, está utilizando sitios como Facebook, Twitter y YouTube para intentar socavar la legitimidad del voto, con lo que sigue las estrategias de su aliado cercano, el expresidente estadounidense Donald Trump. El martes, como parte de actos en todo el país alusivos al Día de la Independencia de Brasil, Bolsonaro repitió sus aseveraciones sobre la elección a miles de simpatizantes en dos ciudades.

Con la nueva política, las compañías tecnológicas pueden eliminar publicaciones solo si estas tienen que ver con ciertos temas especificados en la medida, tales como desnudez, drogas y violencia, así como si alientan a cometer crímenes o violan los derechos de autor. Para borrar otro tipo de publicación, deben obtener una orden judicial. Eso sugiere que, en Brasil, las compañías podrían con facilidad eliminar una fotografía de desnudos, pero no mentiras sobre el coronavirus.

La pandemia ha sido un tema que ha padecido de mucha desinformación bajo el gobierno de Bolsonaro. Facebook, Twitter y YouTube han retirado videos del mandatario en los que fomentaba el uso de fármacos no aprobados como remedios contra el coronavirus.

“No puedes ni imaginarte cuán difícil sería para una de las grandes plataformas obtener una orden judicial para cada publicación con desinformación que encuentran”, dijo Carlos Affonso Souza, un profesor de Derecho en la Universidad Estatal de Río de Janeiro.

Souza dijo que las compañías tenían treinta días para actualizar sus políticas antes de enfrentar sanciones.

Simpatizantes del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, se reúnen el Día de la Independencia en São Paulo, Brasil, el martes 7 de septiembre de 2021. (Victor Moriyama/The New York Times)
Simpatizantes del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, se reúnen el Día de la Independencia en São Paulo, Brasil, el martes 7 de septiembre de 2021. (Victor Moriyama/The New York Times)

Los gigantes de las redes sociales denunciaron las nuevas reglas y dijeron que estas permitirían que se propagara información dañina. Facebook y YouTube afirmaron que todavía no han modificado cómo manejan el contenido en Brasil. Twitter declinó decirlo.

En un tuit, el gobierno de Bolsonaro dijo que la política “prohíbe la remoción de contenido que podría resultar en cualquier tipo de ‘censura de orden político, ideológico, científico, artístico o religioso’”.

Además de limitar qué tipos de publicaciones las compañías pueden eliminar, las reglas también pueden requerir a las compañías tecnológicas que justifiquen el retiro de cualquier publicación o cuenta, incluso aquella que involucre las excepciones protegidas. El gobierno puede forzar a las compañías a restaurar la publicación o la cuenta si decide que la eliminación no tuvo fundamento.

Facebook dijo que la “medida obstaculiza de manera significativa” su “habilidad para limitar el abuso en” sus plataformas y que la compañía está de acuerdo “con expertos legales y especialistas quienes ven la medida como una violación de los derechos constitucionales”.

Twitter dijo que la política transforma la actual regulación jurídica del internet en Brasil, y “además socava los valores y el consenso sobre el que se construyó”.

YouTube dijo que aún estaba analizando la ley antes de hacer cualquier cambio. “Continuaremos aclarando la importancia de nuestras políticas y los riesgos para nuestros usuarios y creadores si no podemos hacerlas cumplir”, indicó la compañía.

No quedó claro cómo la medida afectaría el contenido fuera de Brasil.

Aunque son de gran alcance, las nuevas reglas probablemente no durarán, según los analistas políticos y legales que monitorean Brasil. Bolsonaro las emitió como una supuesta medida provisional, un tipo de orden de emergencia con la intención de abordar situaciones urgentes. Tales medidas expiran en 120 días si el Congreso de Brasil no las hace permanentes. Algunos de los integrantes del Congreso ya se han opuesto de manera pública a la medida y cinco partidos políticos y un senador brasileño han presentado demandas penales ante el Supremo Tribunal Federal de la nación para bloquearla.

No obstante, el martes en un mitin Bolsonaro dijo a sus simpatizantes que ignoraría los fallos de un magistrado del Supremo Tribunal que ha ayudado a conducir investigaciones en el gobierno de Bolsonaro, lo cual ha alarmado a los observadores de todo el mundo por la posibilidad de que el presidente esté haciendo peligrar la democracia de Brasil.

Souza dijo que el Tribunal Supremo del país podría cancelar la medida antes de que las compañías de internet tuvieran que cumplirla, pero argumentó que esta ya había establecido un precedente peligroso.

Souza también comentó que el presidente había creado una manera de asegurarse de que la desinformación “se mantenga en el internet y sea más sencillo que se propague”.

Bolsonaro ha dado otros pasos para hacer que la desinformación en línea sea más difícil de combatir. Por ejemplo, este mes vetó parte de una ley de seguridad nacional que hubiera establecido sanciones penales para las personas halladas culpables de orquestar campañas masivas de desinformación.

Matthew Taylor, director de Brazil Research Initiative en la American University, dijo que Bolsonaro estaba utilizando dicha política de internet para movilizar a sus simpatizantes y distraer de los escándalos sobre su manejo de la pandemia y sus enfrentamientos con los tribunales. Bolsonaro ha retratado este momento como crucial para el destino de su movimiento político.

“La elección del momento adecuado no fue una casualidad”, dijo Taylor sobre la política, la cual fue publicada en la víspera de unas protestas que Bolsonaro había esperado que generaran apoyo para su problemática presidencia. “Esto está dirigido al público nacional de Bolsonaro”.

© 2021 The New York Times Company

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