El presidente de Argentina viajará el mismo domingo a la investidura de Lula

Buenos Aires, 28 dic (EFE).- El presidente de Argentina, Alberto Fernández, viajará el 1 de enero para asistir a la toma de posesión de Luiz Inácio Lula da Silva como mandatario brasileño, que tendrá lugar ese mismo día en Brasilia.

Según confirmaron este miércoles fuentes oficiales a EFE, el jefe de Estado argentino saldrá el domingo junto a su esposa, Fabiola Yáñez, y el canciller, Santiago Cafiero, quienes regresarán al final de la jornada a Buenos Aires.

El mandatario argentino, de estrecha relación con Lula da Silva, viajó a Brasil el pasado 31 de octubre, un día después del triunfo del expresidente (2003-2010), para reunirse con el líder del Partido de los Trabajadores y felicitarlo por su victoria electoral en la segunda vuelta de los comicios presidenciales.

Para la toma de posesión de Lula son esperados al menos 17 jefes de Estado y de Gobierno. Entre otros, figuran el rey Felipe VI de España y los líderes de Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Paraguay, Uruguay y los presidentes de Alemania y Portugal.

Asimismo, se espera que unas 300.000 personas asistan a la fiesta que prepara el equipo de Lula, que incluirá un concierto en el que se presentarán decenas de artistas populares.

Quien parece que no estará en el acto de investidura es el actual presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, pues todo hace indicar que viajará a Estados Unidos en cualquier momento y evitará participar en la ceremonia del domingo próximo.

El equipo de transición del presidente electo de Brasil garantizó este martes que el acto de investidura del próximo domingo será "pacífico", pese a las amenazas de terroristas que se resisten al resultado de las urnas.

"No serán pequeños grupos terroristas los que van a emparedar a la democracia brasileña. No tienen espacio, no tendrán espacio, no vencieron, ni vencerán", afirmó el futuro ministro de Justicia, Flavio Dino, sobre las amenazas de grupos de ultraderecha que apoyan al presidente saliente, Jair Bolsonaro.

Las alarmas por la seguridad de la investidura se dispararon el pasado fin de semana, cuando la Policía de Brasilia desactivó una bomba colocada en un camión cisterna que, según las investigaciones, sería detonada en el aeropuerto de la ciudad.

(c) Agencia EFE