La presidenta de la Cámara Diputados chilena: "Hemos avanzado cuando hemos apartado las diferencias"

Valparaiso (Chile), 13 jun (EFE).- La presidenta de la Cámara de Diputadas y Diputados de Chile, Karol Cariola, se mostró “confiada” en poder “agotar todos los espacios de diálogo” para aprobar los proyectos de tributos y pensiones que, a menos de dos años del fin del mandato, siguen pendientes, pese a que hasta la fecha el Gobierno progresista del presidente Gabriel Boric no “ha logrado salir” del Congreso con "ninguna de las grandes reformas".

“La labor de la política es no atrincherarse en sus posiciones (...) hemos avanzado cuando hemos sido capaces de dejar de lado nuestras diferencias para poner en el centro nuestras coincidencias”, explicó la diputada en un entrevista con EFE en su oficina del Parlamento chileno, en la ciudad costera de Valparaíso, 120 kilómetros al noroeste de la capital.

Karol Cariola (Santiago, 1987) se convirtió hace dos meses en la primera militante comunista en llegar a la Presidencia de la Cámara Baja chilena y la quinta mujer en asumir ese cargo. Lo hizo tras una ajustada votación que sumó, a los votos del oficialismo, los de los democristianos y de la derecha populista (Partido de la Gente), que asumieron las dos vicepresidencias.

En estos dos meses “intensos y extenuantes” –dijo– ha buscado “generar caminos de diálogo y avance de los proyectos, independientemente de los resultados de la votación”, sin embargo, admitió que “hay diferencias particulares” que han impedido que los proyectos se transformen en ley.

La diputada, que debutó en la Cámara en 2014 y lleva tres legislaturas a cuestas, dice “tener más esperanza que temor” para aprobar sin que “se desnaturalice totalmente” el esperado proyecto de pensiones presentado por el Gobierno del progresista Gabriel Boric.

La reforma, la tercera propuesta presentada desde el fin de la dictadura, apunta a crear un sistema mixto que por primera vez abra la gestión de fondos al Estado, y subir la cotización 6 puntos (hasta el 16 %) a cargo del empleador.

“Ningún debate vetado”

Exdirigente del movimiento estudiantil –de la misma generación que Boric y la portavoz de Gobierno, Camila Vallejo– y matrona de profesión, Cariola fue en 2021 una de las voces más destacadas en el primer intento de aprobar un proyecto de despenalización del aborto hasta las 14 semanas.

Ante el reciente anuncio del mandatario de presentar un nuevo texto al Congreso, opinó que el Gobierno ha analizado “las correlaciones de fuerza que tiene y las discusiones que se van a abrir en relación al tema”, y aseguró que, desde su rol, velará para que “todos los debates tengan espacio y condiciones para ser discutidos” en el Parlamento.

“Parto de la base de que en un espacio democrático no hay ningún debate vetado”, reiteró.

“Me eligieron para estar aquí”

Su llegada a la Presidencia de la Cámara Baja –tras un primer intento frustrado– estuvo marcada por unos polémicos dichos que fueron muy criticados: en su primer discurso como presidenta afirmó que con su designación calló “un veto atávico, anticomunista y antidemocrático”.

“Hubo muchos prejuicios y comentarios sesgados de lo que podía significar que una militante comunista llegara a encabezar la Cámara: que se vetarían ciertos debates, que no se permitiría avanzar en una agenda de seguridad, un montón de especulaciones, pero la única manera de derribar esos mitos es con la práctica concreta”, apuntó.

“Si yo estoy en este Congreso no es porque un partido me designara, sino porque las personas me eligieron para estar aquí”, añadió la legisladora, militante comunista desde la adolescencia y electa con la primera mayoría nacional en 2021.

“El rol de las izquierdas” ante el avance de la ultraderecha

A las puertas de un período electoral intenso, con municipales a fin de año y presidenciales en 2025, y frente al auge mundial de la extrema derecha, liderada en Chile por José Antonio Kast, Cariola alertó que “si alguien pretende ocupar cargos de representación para generar sesgos, limitaciones o coacciones a la democracia, tendremos que ser todos quienes reaccionemos, pero no coartando de antemano".

Según ella, “el rol de las izquierdas (ante el avance ultraderechista) está en que los mínimos democráticos construidos como sociedad no se desdibujen”. Y cerró: “Esa debería ser nuestra mayor preocupación para la convivencia democrática”.

(c) Agencia EFE