"Sigue presente el miedo entre la población"

·3  min de lectura

Juan Carlos Cortés

CIUDAD DE MÉXICO, agosto 29 (EL UNIVERSAL).- En la homilía dominical, la comunidad jesuita reprochó a las autoridades la falta de justicia y seguridad en la Sierra Tarahumara, pues continúa presente el miedo y la incertidumbre entre la población.

"Hoy se cumplen dos meses del doloroso asesinato de nuestros hermanos Javier Campos Morales y Joaquín Mora Salazar y seguimos exigiendo a los tres niveles de gobierno, justicia y seguridad para la Sierra Tarahumara, ya que continúa presente el miedo y la incertidumbre", subrayaron los jesuitas.

Mencionaron que a 70 días, ven cómo se recrudece la violencia y se siembra el terror en diferentes partes de México: "Estamos convencidos de que sin una voluntad de justicia no permeará la reconciliación y la paz".

También recordaron que han pasado casi ocho años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y la noticia que han dado a sus padres, en días pasados, es desoladora.

Por otra parte, mencionaron que el pueblo de Nicaragua vive un clima angustiante por violaciones a derechos humanos, detenciones arbitrarias y represión.

Subrayaron que si, como dice la oración colecta, se tiene el mismo sentir de irritación, frustración, dolor y tristeza, esto moverá a los creyentes a mostrarse solidarios y orar por esa nación.

"Tenemos un mismo sentir. No podemos dejar de sentir irritación, frustración, dolor y tristeza, que han de movernos a mostrarnos solidarios y a orar por todos ellos", mencionó el padre Francisco Méndez Alcaraz, socio provincial de la Compañía de Jesús en México.

Antes de terminar la homilía, resaltaron la oración colecta, que reconoce que Dios busca unir en un mismo sentir los corazones de todos: "Nos sentimos hermanas y hermanos. Es fundamental solidarizarnos con quienes sufren y en nuestra patria y en el mundo hay pueblos que siguen sufriendo".

Así, pidieron a los creyentes que se dejen sorprender día a día, para despertar de "la modorra" y comodidad de sentirse seguros de su propia salvación y se sientan interpelados a buscar amar a Dios y servirlo más y más en sus hermanos y hermanas más vulnerables y en aquellas personas en quienes nos cuesta más encontrarlo.

Tras el asesinato de los dos sacerdotes en Cerocahui, Chihuahua, así como los hecho de violencia que se han vivido en el país, la comunidad jesuita decidió participar en la construcción de seguridad, justicia y la reconciliación comunitaria, por lo que anunciaron la creación del Observatorio para la Incidencia a favor de la Justicia con Paz y Reconciliación.

Detallaron que las universidades y los colegios confiados a la Compañía de Jesús y la Red de Colegios Asociados tienen en marcha la creación del Observatorio para la Incidencia a favor de la Justicia con Paz y Reconciliación, un espacio que propone constituirse como una referencia especializada de información, análisis y construcción de conocimiento útil para los actores del Estado y la sociedad comprometida con la convivencia pacífica.

Explicaron que para esta tarea aprovecharán la experiencia de comunicados en América Latina, entre otros marcos teóricos y metodológicos de la epidemiología, la criminología y la cultura ciudadana, así como de diversos enfoques interinstitucionales, multi y transdiciplinarios.